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Vida y sociedad

Una alternativa a la N95 tradicional

Por: Financiero 26 Jul 2020

Ingenieros del MIT diseñaron una mascarilla asequible, reutilizable e igual de efectiva Al inicio de la pandemia de COVID-19, la escasez de mascarillas N95 provocó […]


Una alternativa a la N95 tradicional

Ingenieros del MIT diseñaron una mascarilla asequible, reutilizable e igual de efectiva

Al inicio de la pandemia de COVID-19, la escasez de mascarillas N95 provocó una desesperante situación para el personal sanitario y para los trabajadores de primera línea, quienes son los que más necesitaban de ellas. Los trabajadores clave que debían hacer uso de las mascarillas N95, no tuvieron más remedio que usar durante semanas, lo que se supone debían ser mascarillas desechables N95. Algunos comenzaron a desinfectarlas para redistribuirlas y reutilizarlas, indica una nota publicada en CNBC Make It.

Actualmente, a medida que los contagios de COVID-19 aumentan en buena parte de América, los hospitales y los trabajadores de la salud se han visto abrumados por el volumen de pacientes y las mascarillas N95 siguen escasas.

Pero los ingenieros e investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y del Brigham and Women’s Hospital han creado un nuevo tipo de mascarilla que podría cambiar esta situación. En un laboratorio, el prototipo funcionó igual de bien que la mascarilla N95, filtrando las partículas que contienen el virus.

¿La mayor innovación? Mientras las mascarillas N95 están hechas completamente de un material especial que filtra las gotas y fluidos que son transportados por el aire y que podrían contener el virus de la COVID-19, la nueva mascarilla creada por el MIT, está hecha de silicona, y cuenta con ranuras para sólo dos pequeños discos desechables, hechos de material N95, que hacen la función de filtros.

Esto significa que las propias mascarillas pueden ser rápida y fácilmente esterilizadas, para luego estar en condiciones de ser reutilizadas, y aunque los pequeños filtros deben ser desechados, cada mascarilla requiere muy poco material N95.

Una opción más ecológica

Llamado iMASC, que significa Injection Molded Autoclavable, Scalable, Conformable, este diseño podría ayudar a resolver los problemas de escasez. El nuevo sistema puede también ser esterilizado de diferentes maneras, sin que ello sacrifique su eficacia, escribieron los investigadores en un artículo publicado en el British Medical Journal Open.

Los científicos pudieron esterilizarlas con vapor, ponerlas en un horno, y también remojarlas tanto en lejía como en alcohol isopropílico. En cambio, tratar las mascarillas N95 usadas, con desinfectantes de peróxido de hidrógeno a fin de neutralizar cualquier virus, requiere un equipo especial y toma unos pocos días.

Los investigadores del sistema iMASC “quisieron maximizar la reutilización del mismo”, dijo en un comunicado de prensa Giovanni Traverso, profesor asistente de ingeniería mecánica del MIT y gastroenterólogo del Brigham and Women’s Hospital.

La nueva mascarilla también podría ser más amigable con el medio ambiente, ya que utiliza menos material desechable, lo que produce un desperdicio mucho menor que descartar una mascarilla completa, dijo en un comunicado de prensa, Adam Wentworth, ingeniero de investigación del Brigham and Women’s Hospital y afiliado de investigación del Koch Institute.

Una mascarilla N95 se construye habitualmente de material de polipropileno y poliéster, lo que actúa como filtro de las partículas transportadas por el aire.

Efectivas y cómodas

Un grupo de 24 trabajadores de la salud (incluyendo enfermeras, médicos y técnicos) usaron la nueva mascarilla y se sometieron a pruebas que implicaban respirar, hablar, mover la cabeza, el cuerpo y hacer expresiones faciales. Ellos dijeron que la mascarilla se ajustaba bien y se sentía cómoda para respirar. Lo que resalta de todo esto es que la mascarilla filtró con éxito una solución azucarada disuelta en el aire, empleada para imitar las gotas provenientes de las vías respiratorias, en forma de aerosol.

Es necesario hacer más pruebas, y el grupo está trabajando actualmente en un segundo diseño de la mascarilla. El equipo prevé que, en su momento, la mascarilla de silicona sea aprobada por la FDA y por el NIOSH. Una vez aprobada, su costo a los hospitales podría ser de 15 dólares cada una, según informó Fast Company. (Las mascarillas N95 pueden costar entre 2.8 y 6.95 dólares por unidad, de acuerdo con los datos compilados por el Proyecto N95, sin fines de lucro).

El objetivo final es hacer que las mascarillas estén disponibles para los trabajadores de la salud, así como para el público en general, sin embargo, hasta el momento no hay una fecha establecida para ello.

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