Ver ediciones digitales
Compartir

Vida y sociedad

Embarazadas en pandemia

Por: Financiero 27 Abr 2020

Dra. Ana Echeverría, Médico Cirujano Para las mujeres embarazadas es de vital importancia mantener actualización continua, sobre los avances de las ciencias que ocupan la […]


Embarazadas en pandemia

Dra. Ana Echeverría, Médico Cirujano

Para las mujeres embarazadas es de vital importancia mantener actualización continua, sobre los avances de las ciencias que ocupan la integridad y salud de los seres humanos frente a la situación actual, y cumplir con las normas generales de prevención.

Estas normas consisten en quedarse en casa evitando contactos externos innecesarios y hacer solo las visitas imprescindibles a los centros hospitalarios en caso de presentar alguno de los motivos de alarma establecidos en embarazadas positivas para COVID-19, tales como fiebre cuantificada con termómetro por encima de 38 grados centígrados, sensación de falta de aire o dificultad para respirar.

También se debe estar atento a cuando se presenten signos de alarma directamente con el embarazo, sean o no positivas para COVID-19, tales como contracciones que aumentan en frecuencia intensidad y duración, sangrado o pérdida de líquido a través de los genitales, ante los cuales se debe acudir inmediatamente a urgencias y comunicarse con su obstetra.

Dicho esto, y en sintonía con la columna anterior, mostraré algunas dudas esclarecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CDC) y The Massachusetts General Hospital respecto al coronavirus.

P: ¿Es obligatorio practicar cesárea en embarazadas positivas para COVID-19?

R: No, ya que no existe precedente de justificación médica que indique que por ser positivas para COVID-19 así lo amerite. El consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que las cesáreas se lleven a cabo únicamente cuando estén médicamente justificadas por altos riesgos obstétricos (desproporción feto pélvica, pre eclampsia, eclampsia, sufrimiento fetal agudo, entre otros), por tanto, el tipo de parto debe determinarse de modo personalizado y de acuerdo a las preferencias de la gestante en común acuerdo con su gineco obstetra.

P: ¿Puede darse lactancia materna (amamantar) si se es positiva para COVID-19?

R: Sí, de hecho el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) promueve la lactancia materna y el apego precoz piel con piel al momento del nacimiento, ya que son dos aspectos fundamentales que contribuyen positivamente al correcto desarrollo del neonato. Una puérpera positiva de COVID-19 puede amamantar tranquilamente a su bebé si es su deseo, siempre y cuando cumpla con una buena higiene respiratoria usando mascarilla durante la lactancia, lavándose las manos y el cuerpo antes de tocar al bebé, así como también limpiar y desinfectar rutinariamente las superficies que estén en contacto con el recién nacido.

Una excepción a esta sugerencia sería en el caso de que la madre esté muy enferma para amamantar al recién nacido, debido a la sintomatología del COVID-19 y sus complicaciones. En este caso debería recibir apoyo para alimentar a su bebé con leche materna de alguna manera posible, viable y aceptable. Existen opciones tales como la extracción manual de leche materna en biberones para mantener un banco de leche materna a disposición, o el uso de leche materna de donante humana.

P: ¡¿Puede tocar y tener en brazos su bebé una puérpera positiva de COVID-19?

R: Si, la UNICEF promueve el contacto directo y temprano piel con piel (apego precoz) estableciendo un fuerte vínculo entre madre e hijo. Esto ayuda al bebé a desarrollarse, siempre y cuando se realice cumpliendo al pie de la letra una adecuada higiene de manos y resto del cuerpo que pudiera tener en contacto con el recién nacido, además del uso de tapaboca por parte de la madre y mantener limpias las superficies del ambiente destinado para el neonato.

P: ¿Pueden una madre y el recién nacido sanos recibir visitas en el puerperio?

R: No, debido a la pandemia, se debe establecer una política de restricción a toda persona que no sea madre, padre o cuidador directo del recién nacido, sin embargo se deben proveer herramientas de comunicación y apoyo emocional para la madre a través de medios como teléfonos, cartas o redes sociales para minimizar los riesgos de transmisión de COVID-19 y brindar apoyo psicológico-emocional constante durante esta etapa, debido al aislamiento social.

LEE MÁS CONTENIDO
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?