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Bandera de EEUU en discursos antimonopolio

Por: Financiero 10 Ago 2020

CEOs de las cuatro tecnológicas más poderosas de EEUUcomparecieron ante el Congreso Redacción El Financiero(con información de Bloomberg y agencias) Los CEOs de las ‘Big […]


Bandera de EEUU en discursos antimonopolio

CEOs de las cuatro tecnológicas más poderosas de EEUU
comparecieron ante el Congreso

Redacción El Financiero
(con información de Bloomberg y agencias)

Los CEOs de las ‘Big Tech’ Google, Apple, Facebook y Amazon testificaron ante el Congreso de Estados Unidos, el pasado 29 de julio. Protagonizando una maratónica declaración ante el Subcomité Antimonopolio Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos negaron haber incurrido en prácticas monopólicas y clamaron por sus aportes a la economía del país norteamericano.

La bandera americana y el nacionalismo predominó en los discursos. Por ejemplo, Tim Cook dijo que el éxito de Apple Inc., “solo es posible en este país”. Por su parte, Mark Zuckerberg declaró que Facebook Inc. es “orgullosamente estadunidense”. Pichai de Alphabet Inc. -casa matriz de Google-, argumentó “El liderazgo estadounidense en este sector es un asunto irrevocable” y Jeff Bezos se preguntó “¿En quién confían más los estadounidenses que en Amazon para ‘hacer lo correcto’?” para luego, en voz reflexiva decir que -aparentemente lo harían- “solo en sus médicos y en el ejército”.

“Lo correcto”—”lo estadounidense”, según estas compañías—es innovar. Crear valor y sumar consumidores. La hazaña de Apple de vender tantas aplicaciones en los Estados Unidos, señaló Cook, es “nada menos que un milagro económico”. Y Zuckerberg repasó, “Si construyes algo que la gente quiere, tienes la oportunidad de seguir creciendo, si no lo haces, mueres”.

Las compañías están midiendo la innovación conforme al éxito económico y la popularidad de sus productos y sitios web—sin embargo, ese enfoque tiene sus fallas. Es complejo saber cómo funcionaría el mundo si Google o Amazon.com Inc. mostraran sus resultados de búsqueda de otra manera, o si Apple manejara normas diferentes en su App Store. Y ciertamente es complejo determinar también qué habría sido de Instagram y WhatsApp sin su adquisición por parte de Facebook.

Las tecnológicas argumentan que su posición dominante es gracias a que los consumidores las han elegido, en retribución a su innovación. Pero, ¿qué tal si las alternativas de los consumidores se han visto limitadas, debido a que estas redes están tan fortalecidas que no dejan posibilidad de que algún otro tome impulso? Esa es la pregunta clave para las Big Tech, y una que no abordaron de manera convincente en su declaración.

Desde el pasado mes de junio, el subcomité ha estado investigando el dominio de este pequeño grupo de plataformas digitales; por asfixiar injustamente a los competidores y perjudicar a los consumidores. Es la investigación más amplia del Congreso, hasta la fecha, sobre el estado de competitividad en Silicon Valley, al igual que la idoneidad de las leyes antimonopolio existentes y su aplicación.

¿Por qué dominan el mercado?


En la actualidad, Google y Facebook copan el grueso de los ingresos mundiales por publicidad digital y ofrecen servicios gratuitos que se han convertido en su nicho dominante – como el motor de búsqueda o la plataforma YouTube de Google. Las interacciones de los usuarios con estos productos les permiten recopilar datos de perfiles y vender a gran escala espacios publicitarios muy específicos.

Facebook, por ejemplo, expone un razonamiento particularmente contundente acerca de sus adquisiciones a lo largo de los años. Tras mencionar la serie de productos que ofrece—desde Instagram hasta Oculus—Zuckerberg explicó, “desarrollamos estos nuevos productos y servicios ya que las intensas presiones competitivas que enfrentamos, nos han obligado a experimentar sobre nuevas ideas”.


Notablemente, usó la palabra “desarrollamos”, no “compramos”. De igual manera, dará crédito a Facebook por las novedades que fueron incorporadas a Instagram y a WhatsApp tras su adquisición, argumentando “eso no habría ocurrido si no las hubiéramos absorbido”.

¿Acaso no hay una historia alterna que deba ser considerada?. WhatsApp, para el momento de la adquisición por parte de Facebook, contaba con cientos de millones de usuarios. Instagram, ya era la aplicación más popular para compartir fotos. Facebook las adquirió no por el afán de innovar, sino porque de lo contrario, habrían amenazado el dominio de esta grande tecnológica.

Las principales preocupaciones de los reguladores y los diputados estadounidenses con respecto a Apple y Amazon se relacionan con su doble papel, al ser dueños de plataformas usadas por millones de consumidores y, al mismo tiempo, participantes en esos mismos mercados.

En este sentido, la Comisión Europea investiga a Apple tras una denuncia por parte de Spotify, quien alega las supuestas condiciones abusivas que le impone esta para obtener beneficios en su servicio Apple Music, que compite directamente con la firma sueca. Asimismo, Bruselas investiga el papel de Amazon con respecto a los datos de sus vendedores y clientes y el uso que habría hecho de ellos para lanzar sus propios productos.

Tal vez es singularmente estadounidense ser implacable, competitivo y paranoico cuando está en juego la supervivencia y el éxito. Las compañías llaman a eso “enfocarse en el cliente”. Cuando el cliente así lo quiere, equivale a “hacer lo correcto”. Pero, ni siquiera los clientes tienen la última palabra.

“Si pensamos que nuestros críticos tienen razón, cambiaremos”, expresó Bezos en su declaración. “Si cometes errores, te disculpas. No obstante, si reflexionas, evalúas las críticas y sigues convencido de que haces lo correcto; ninguna fuerza en el mundo debería tener el poder de moverte”, resaltó.

Siguiendo esta línea, las preocupaciones con respecto a las otras dos grandes compañías tecnológicas, se centran tanto en su papel predominante en el negocio publicitario, que es el caso de Facebook y Alphabet, como en el rol de Facebook en las campañas de desinformación, que podrían afectar a la política estadounidense, tomando en cuenta que el país celebrará elecciones presidenciales el próximo mes de noviembre.

¿Por qué es relevante esta audiencia?

La audiencia antimonopolio es un paso importante en una serie de investigaciones antimonopolio de meses de duración por parte de legisladores y agencias federales, enfocada en las cuatro grandes compañías tecnológicas. En febrero pasado, la Comisión Federal de Comercio dijo que trabajaría en conjunto con el Departamento de Justicia para estudiar si las compañías han aprovechado sus posiciones con el fin de aplastar injustamente a la competencia.

Aún no se ha determinado si la investigación conduce a una actualización de las leyes antimonopolio más adecuadas para el mercado digital actual. Pero las audiencias ilustraron que, como mínimo, las empresas tecnológicas dominantes han participado en prácticas comerciales de las que es muy incómodo hablar en directo. La queja común de las audiencias pasadas -acerca de que los miembros del Congreso no saben lo suficiente sobre tecnología para hacer preguntas útiles- no se aplicó.


Queda por ver si los legisladores aplican alguna solución viable, o si es algo en lo que parece que se puede avanzar a través de un proceso legislativo notoriamente disfuncional. Sin embargo, será difícil para la industria considerar esta audiencia como un espectáculo secundario más.

Así pues, los funcionarios estadounidenses pronto tendrán que decidir qué hacer con las compañías que ninguna fuerza en el mundo ha sido capaz de mover.

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