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Management

Alternativa Positiva

Por: Financiero 28 Ene 2020

Por Carlos Amezcua C.Gerente de Aprendizajey Desarrollo de Copa Airlines ¿Alguna vez has deseado tener días de más de 24 horas? ¿Sientes que te falta […]


Alternativa Positiva

Por Carlos Amezcua C.
Gerente de Aprendizaje
y Desarrollo de Copa Airlines

¿Alguna vez has deseado tener días de más de 24 horas? ¿Sientes que te falta tiempo para hacer todo lo que te propones? En realidad, no necesitas más tiempo, sino mejores hábitos.
Y es que de nada sirve gestionar el tiempo si no eres capaz de rendir al máximo. ¿Te gustaría saber cómo crear y mantener hábitos de alto rendimiento para mejorar tu productividad desde HOY y conseguir todo lo que te propongas?

¿Sabes que un 45% de todo lo que hacemos en nuestro día a día son hábitos? Con esta cifra podemos comprender que los hábitos determinan en gran medida nuestra vida.
Todos tenemos sueños, proyectos, queremos mejorar como personas, pero te aseguro que todo esto es imposible sin buenos hábitos. Los hábitos son pequeñas tareas o comportamientos que repites diariamente de forma automática y sin esfuerzo.

Sin una rutina o procesos que te mantengan enfocado en tus objetivos fallarás una y otra vez. Tener nuevos objetivos sin nuevos hábitos es como tener un carro sin ruedas. Los hábitos son las ruedas que te harán avanzar hacia tus objetivos.

Sin embargo, lo que en realidad nos cuesta a todos es mantenerlos, por ejemplo, los típicos propósitos de año nuevo: hacer ejercicio, comer más sano, empezamos muy fuerte pero al final acabamos por dejarlo.

Por lo que hoy te voy a compartir algunos pasos que me han ayudado a mantener buenos hábitos:
Empieza poco a poco, establece metas específicas: puede que tengas muchas ganas de cambiar cosas pero si te lo propones todo de una vez puede ser que acabes agobiado y sin ganas. Salir a correr, dejar de fumar, levantarte más temprano, comer más sano, empezar con todos estos propósitos al mismo tiempo puede ser una locura. Quizás el primer día lo consigas por esa motivación inicial, pero después de una semana sería muy pesado. Lo mejor es empezar con uno o dos hábitos a la vez y consolidarlos para luego seguir. Como dice Leo Babauta en su libro El poder de lo simple, cuando estás Intentando crear un hábito: ve poco a poco haciéndolo más complicado.

El segundo punto es que sean metas específicas, es decir no es lo mismo decir “voy a levantarme más temprano todos los días” que voy a levantarme 10 minutos antes todos los días.

Fuera excusas, define un plan, cuando se trata de crear hábitos estamos siempre en continua lucha, nuestro cerebro trata de regresar a sus antiguas costumbres. Típicas excusas como la pereza, no tengo tiempo, no tengo el material necesario, lo olvidé… todos somos débiles así que evita tentar a la suerte. Identifica todas las posibles excusas y situaciones en las que puedas fallar y crea tácticas para atacarlas.

Ponte recordatorios y avisos, de nada sirve escribir el nuevo propósito si no nos acordamos de hacerlo. Ponerte alarmas y avisos es una clave increíble para crear nuevos hábitos, como notas en el espejo para recordar que tienes que beber agua al despertar, cualquier aviso que te ayude a evitar “se me ha olvidado”. Quizás estás pensando en un hábito más abstracto como voy a estar más calmado, voy a manejar mejor mis emociones y no veas cómo aplicar esto de las alarmas, pero qué crees… Es cuando más aplican pon en tu celular una alarma que te diga, cierra los ojos y respira profundo y no solo una, puedes configurar una cada hora, una cada dos horas, te aseguro que estas interrupciones cambiarán tu día a día.

Crea rituales y aplica el mindfulness. Una buena estrategia para crear buenos hábitos es convertirlos en rituales. Una serie de pasos que haces siempre de la misma forma, diría que un ritual se diferencia de un hábito en que es algo que de verdad disfrutas haciendo, que te encanta hacer; y precisamente esa es la clave para afianzar el hábito, aplicar el mindfulness quiere decir estar presente en el aquí y el ahora es decir esto se convierte en un momento especial para estar contigo mismo. Veamos un ejemplo: un hábito podría ser tomar un batido de frutas todos los días, sin embargo, un ritual empieza mucho antes y va mucho más allá, pongo música mientras preparo los ingredientes de mi batido favorito, preparo el batido siendo consciente de los beneficios que le va a traer a mi salud, vierto el batido en mi recipiente de batidos favorito y, por supuesto, disfruto de ese batido en mi balcón mientras soy consciente del amanecer de un nuevo día. Ya lo sé… es un poco cursi pero es solamente un ejemplo, se trata de ir más allá de no quedarte con el hábito de “debo hacerlo” y convertirlo en el ritual que me hace feliz.

Y finalmente controla y analiza tu progreso, establece revisiones periódicas para validar como has avanzado. Puede ser de utilidad llevar una libreta de avances o una aplicación que te permita ver como has avanzado y si has fallado no te preocupes, anótalo y considéralo para evitar repetirlo.

La única manera de crear un nuevo hábito es repetirlo hasta que se vuelva automático, para esto hace falta constancia, motivación y fuerza de voluntad. Te animo a que pongas en práctica estos sencillos pasos y comiences a crear nuevos pasos y cambiar tu vida.

Recuerda existe más de una posible solución para toda situación, lo importante es elegir la alternativa positiva. Quédate en tu juego y continúa con tu sueño.

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