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Economía

Reapertura económica con áreas grises

Por: El Financiero 18 May 2020

El Gobierno de Panamá dividió en seis bloques la reactivación de actividades El gobierno de Panamá ha ido flexibilizando de a poco las medidas que […]


Reapertura económica con áreas grises

El Gobierno de Panamá dividió en seis bloques la reactivación de actividades

El gobierno de Panamá ha ido flexibilizando de a poco las medidas que ha aplicado para contener la propagación de COVID-19 en el país. Por su parte, los panameños han respondido, en líneas generales, muy bien a las medidas sanitarias impuestas, y también a la liberación de algunas restricciones.
“Donde hay trabajo hay esperanza”, afirmó el empresario pesquero Kevin Gómez en un puerto de la Ciudad de Panamá cuando comenzó, muy lentamente, el arranque gradual de las actividades económicas en el país.

El Gobierno de Panamá dividió en seis bloques la reactivación gradual de la economía, y el primero de ellos establece la apertura de las ventas en línea o ventas minoristas a domicilio; los talleres de mecánica; los servicios técnicos de electricidad, plomería y mantenimiento de aire acondicionado, así como la pesca artesanal y la acuicultura.

También se autorizan las reuniones de trabajo de hasta 10 personas, siguiendo todos los lineamientos sanitarios dictados por el Ministerio de Salud (Minsa).


“La gente está contenta, porque donde hay trabajo hay esperanza”, dijo Gómez entre el bullicio del puerto, situado en un sector de la apacible Bahía de Panamá en la que también funciona el afamado y muy visitado Mercado de Mariscos, ilustra una nota de EFE.

Por su parte, el profesor del IESA Panamá, Andrés Chiodi, asegura que la reactivación de la economía sumó el equivalente al 10% de la población del país a las calles, y seguirá subiendo, a medida que avancen las fases de normalización de la actividad económica. “Puede parecer mucha gente, pero lo ‘esencial’ de una economía incluye numerosas facetas de la sociedad, que no entran en las clasificaciones simples de los decretos”, apunta.

No obstante, el también consultor y director en AlValor.com explica que existe confusión entre algunos ciudadanos, pues las listas de actividades que aparecen en los planes de reactivación del Gobierno son genéricas: “Tanto en el sector formal de la economía, como entre los informales, existe una multitud de casos en los que surgen dudas sobre su clasificación, dado que es normal que diversos servicios, y hasta algunos productos, impliquen actividades diversas, algunas de las cuales están vetadas, otras permitidas”.

Por ejemplo, expone Chiodi, si una empresa produce un bien no esencial como muebles, pero tiene inventario en el almacén y puede activarse para vender en línea, sea con su flota de distribución o con el servicio de terceros, ¿está segura de poder vender o queda a merced de la interpretación del oficial que detiene el camión en un retén o del funcionario que ve abierta la fábrica?

Además, asegura que muchos negocios necesitan sostener un mínimo de mantenimiento preventivo en sus instalaciones y equipos, pero ello implica un cierto grado de presencia de su personal, que podría no estar autorizado a trasladarse o permanecer en el puesto de trabajo, si su empresa no se clasifica en las categorías autorizadas.

“¿Cómo hace?, entonces. Muchos gerentes van resolviendo los inconvenientes poco a poco, pero resienten la espada de Damocles sobre ellos, más pesada cada vez que en las ruedas de prensa del Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) amenazan con recrudecer las medidas”, dice Chiodi.

En este sentido, agrega que existen profesionales que prestan servicios de manera independiente, que han dudado sobre si pueden o no salir a trabajar, a pesar de dar servicios esenciales, tal como soporte técnico, sector que apenas se abrió. “También hay grupos empresariales, donde hay compañías que están listadas como que pueden operar, pero funcionan contando con los servicios de otra empresa que aún no puede trabajar”.

Algunos ejemplos de estos sectores son la administración o los servicios de tecnología, que si bien podían operar en teletrabajo, necesitan hacer algunas actividades en su sede, tal como operar impresoras fiscales, “y aunque la Dirección General de Ingresos (DGI) autorizó avanzar sin facturas fiscales, muchos sistemas administrativos se bloquean si existe un inconveniente con la impresora fiscal, que no pueden ser movidas de su ubicación autorizada”.

Ante este panorama, el consultor aconseja al Estado panameño emanar reglas en dos fases: Una clara y concisa que transmita la idea y las generalidades de la regla, y la otra, que ahonde en detalles y mecanismos para aclarar las dudas. “Ello redundará en tranquilidad, mayor actividad y menos focos de corrupción, porque como sabemos, las reglas confusas abren espacio a las extorsiones y coimas. No es fácil, pero sí posible y necesario”.

Otra de sus recomendaciones apunta a recurrir a la responsabilidad y creatividad de las fuerzas activas económicamente, que pueden conseguir maneras de avanzar en la pandemia, respetando unas reglas o parámetros básicos y claros de prevención sanitaria, con medidas en sus procesos que permitan un cierto nivel de actividad que pudiera escalar por fases.

“Es necesario que se aproveche la coyuntura para acabar con aquellos paradigmas que nos mantienen atados a soluciones anacrónicas: papeles, sellos húmedos, presencia física y más, en procesos que han sido disrumpidos por las nuevas tecnologías. Hemos visto avances, pero falta aún mucho por hacer”, concluye Chiodi.

¿Y el resto de los bloques?

La reapertura económica gradual ha comenzado sin que se levante la cuarentena nacional decretada el 25 de marzo pasado, la cual restringe la movilidad por género y número de identidad personal y la limita a dos horas diarias. Aún falta por definir la fecha para los demás bloques: El sector de la industria de la construcción (pero solo infraestructura pública); la minería no metálica; y la apertura de áreas y lugares de culto religioso e instalaciones deportivas pero limitando al 25 % de su aforo, son las actividades que entran en el segundo bloque.

En el bloque tres está el comercio al menor y al mayor; las ventas de autos, los servicios profesionales y administrativos; y la construcción de proyectos privados. La apertura de hoteles, restaurantes y del transporte aéreo se prevé en el cuarto bloque; deportes, educación en todos los niveles y comercios como bares, figura en el quinto bloque; mientras que el sexto, que se ejecutará cuando “haya vacuna o un tratamiento efectivo” están los conciertos, ferias y otras actividades.

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