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Economía

Flujos de remesas se reducirán 14% en 2021

Por: Financiero 01 Nov 2020

La cantidad de dinero que los trabajadores migrantes envían a sus hogares disminuirá 14% en 2021 con respecto a los niveles de 2019, según las últimas estimaciones publicadas en la reseña sobre migración y desarrollo del Banco Mundial. Esto sucederá a medida que siga propagándose la pandemia de COVID-19 (coronavirus) y continúe agravándose la crisis económica.


Flujos de remesas se reducirán 14% en 2021
Según las estimaciones del Banco Mundial América Latina será una de las regiones menos afectadas

La cantidad de dinero que los trabajadores migrantes envían a sus hogares disminuirá 14% en 2021 con respecto a los niveles de 2019, según las últimas estimaciones publicadas en la reseña sobre migración y desarrollo del Banco Mundial. Esto sucederá a medida que siga propagándose la pandemia de COVID-19 (coronavirus) y continúe agravándose la crisis económica.

Se proyecta que los flujos de remesas a los países de ingreso mediano bajo se reduzcan 7%, hasta ubicarse en los USD 508.000 millones en 2020, y posteriormente sufran una reducción del 7,5%, llegando a los USD 470.000 millones en 2021.

Entre los principales factores que influyen en la disminución de las remesas figuran el escaso crecimiento económico y los bajos niveles de empleo en los países que reciben migrantes, la debilidad de los precios del petróleo y la depreciación, con respecto al dólar estadounidense, de las monedas de los países de origen de las remesas.

“Los efectos de la COVID-19 son de gran alcance si se consideran desde el punto de vista de la migración, ya que afectan tanto a los migrantes como a sus familias, que dependen de las remesas”, afirmó Mamta Murthi, vicepresidenta de Desarrollo Humano y presidenta del Grupo Directivo sobre Migración del Banco Mundial en un comunicado de prensa.

“El Banco Mundial continuará colaborando con los asociados y los países para que se mantenga el flujo de estas remesas vitales y el desarrollo del capital humano”.

En todas las regiones se registrarán disminuciones en 2020 y 2021, y se espera que la caída más pronunciada se producirá en Europa y Asia central (16% y 8%, respectivamente), seguida de Asia oriental y el Pacífico (11% y 4%), Oriente Medio y Norte de África (8% y 8%), África al sur del Sahara (9 % y 6 %), Asia meridional (4 % y 11 %) y América Latina y el Caribe (0,2% y 8%).

Se prevé que, en 2020, pese a la disminución prevista, las remesas sean aún más importantes como fuente de financiamiento externo en los países de ingreso mediano bajo. En 2019, los flujos de remesas hacia tales países alcanzaron un máximo histórico de USD 548. 000 millones, cifra superior a los flujos de inversión extranjera directa (USD 534.000 millones) y a la asistencia externa para el desarrollo (aproximadamente USD 166. 000 millones). Se pronostica que la diferencia entre los flujos de remesas y la inversión extranjera directa se amplíe aún más, ya que se espera que esta última sufra una disminución más pronunciada.

“Los migrantes están sufriendo mayores riesgos de salud y desempleo durante esta crisis”, señaló Dilip Ratha, principal autor de la reseña y director de la Alianza Mundial de Conocimientos sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD). “Los factores fundamentales que impulsan el flujo de las remesas son frágiles y este no es el momento de desviar nuestra atención de los riesgos que pueden empeorar la situación de estas remesas vitales”.

Este año, por primera vez en la historia reciente, es probable que el número de migrantes internacionales disminuya a medida que se ralentice la migración nueva y aumente la migración de retorno. Tras la suspensión de los confinamientos nacionales, que dejaron a muchos trabajadores migrantes varados en los países de acogida, se ha informado de flujos de migración de retorno desde todas las partes del mundo. Es posible que el aumento del desempleo derivado de las restricciones más estrictas en la concesión de visas para migrantes y refugiados dé lugar a un mayor aumento de la migración de retorno.

El costo mundial promedio que supone el envío de USD 200 fue de 6,8% en el tercer trimestre de 2020, en gran medida sin cambios desde el primer trimestre de 2019, de acuerdo con la base de datos sobre los precios de las remesas en el mundo que mantiene el Banco Mundial. Esto representa más del doble del 3%, la meta establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que debe lograrse antes de 2030. El costo más bajo se registró en Asia meridional (5%) y el más alto en África al sur del Sahara (8,5%). Los bancos son el canal más caro para enviar remesas (con un promedio del 10,9%), seguidos por las oficinas de correos (8,6%), los operadores de transferencias de dinero (5,8%) y los operadores móviles (2,8 %).

Tendencia

Se espera que en 2020 los flujos de remesas hacia América Latina y el Caribe sean de aproximadamente USD 96.000 millones, lo que representa un descenso de 0,2 % con respecto al año anterior. Las remesas a Colombia, El Salvador y la República Dominicana registraron un crecimiento interanual positivo entre los meses de junio y septiembre, tras haber caído bruscamente en abril y mayo. Los flujos hacia México, el principal receptor de la región, se mantuvieron en parte porque los migrantes trabajaban en servicios esenciales en Estados Unidos y porque aquellos que reunían los requisitos se podían beneficiar además de los programas de estímulo implementados en dicho país.

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