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¿Es necesario limitar a la economía para que sea próspera?

Por: Financiero 04 Abr 2021

La economía es conocida como la madre de las políticas públicas y como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de las sociedades, sin embargo, las premisas neoclásicas que se continúan poniendo en práctica en pleno siglo 21, son incapaces de dar respuestas eficaces y eficientes a problemas relacionados con el colapso del ecosistema en todas las dimensiones del desarrollo


¿Es necesario limitar a la economía para que sea próspera?
La desarticulación entre los objetivos y los fines económicos no permite satisfacer las necesidades de todas las personas dentro de los medios y límites del planeta que habitamos

Sarianny Berzares
Estudiante de Economía
Creadora de contenidos
@sariberzares

La economía es conocida como la madre de las políticas públicas y como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de las sociedades, sin embargo, las premisas neoclásicas que se continúan poniendo en práctica en pleno siglo 21, son incapaces de dar respuestas eficaces y eficientes a problemas relacionados con el colapso del ecosistema en todas las dimensiones del desarrollo.

 La desarticulación entre los objetivos y los fines económicos no permite satisfacer las necesidades de todas las personas dentro de los medios y límites del planeta que habitamos, y las desigualdades sociales y económicas han ido aumentando con el pasar de los años, mientras se espera a que el mismo mercado que las causó sea el que las elimine progresivamente.

Economía en forma de donut

Ante este escenario tan devastador, el desarrollo sostenible se presenta como una de las mejores opciones para salvar al planeta y preservar la vida humana en la tierra. Bajo este mismo enfoque surge un nuevo paradigma conocido como “La economía del donut”, desarrollado por la economista Kate Raworth, quien es egresada de la Universidad de Oxford.

Pero, ¿qué plantea este nuevo concepto que no hayamos escuchado antes?

Además del nombre que es bastante creativo e inusual, este nuevo paradigma se presenta como un modelo de desarrollo alternativo al que hemos experimentado hasta ahora. Este modelo trabaja con límites sociales y límites medioambientales que se ilustran en una forma circular (por esto el nombre de donut), donde el anillo interno contiene 11 prioridades sociales que benefician a las personas, y el anillo externo está compuesto por 9 límites planetarios que ofrecen una perspectiva global de lo cerca que estamos de sobrecargar los sistemas terrestres.

El espacio resultante entre la combinación de la base social y el techo medioambiental es donde se puede llevar a cabo el desarrollo económico inclusivo y sostenible que permitiría desmaterializar la economía y hacerla más regenerativa y distributiva.

Latinoamérica

 Para Latinoamérica, los retos medioambientales representan grandes y graves problemáticas que en muy pocas ocasiones son atendidas de forma prudente por los gobiernos, ya que estos siguen diseñando políticas públicas enmarcadas en preceptos que fueron establecidos hace casi un siglo.

Ahora bien, sabemos que en la región latinoamericana se concentra un gran porcentaje de la biodiversidad del planeta, pero también se presentan problemas ambientales bastante graves como la deforestación, la contaminación y la sequía, los cuales de no ser atacados de forma directa y radical, van a continuar empeorando las condiciones de vida de las personas, a menos que el enfoque de la economía se adapte a las necesidades y las condiciones de la naturaleza.

Bajo la premisa de que la naturaleza no desperdicia nada, la economía del donut plantea modificar los sistemas económicos con políticas públicas que nos permitan rediseñar las cadenas de suministros desde su origen, haciendo que la economía sea más eficiente y alargando la vida útil de los productos y/o servicios desde su concepción.

 Este cambio de paradigma requiere de un proceso de concientización y transformación que ya ha comenzado, y en Argentina hay experiencias que vale la pena resaltar, como la de Nespresso haciendo uso de la recolección y reciclaje de las cápsulas de café, o la de la carne carbono neutro que es una iniciativa de la empresa Marfrig, donde se utilizan sistemas de integración cultivo-ganadería-bosque.

Por otra parte, Latinoamérica es una región que se está urbanizando a una velocidad bastante rápida, y es necesario que también en la planificación de las ciudades se pueda manejar el enfoque de la transformación de residuos a recursos, para así lograr construir un esquema de compensación ambiental donde los costos sociales nunca sean más altos que los beneficios económicos.

Panorama

 Los desafíos a los que se enfrenta la humanidad en este momento están muy bien planteados en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, donde se presentan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que nos van a permitir disminuir las desigualdades sociales y económicas bajo la óptica de formas de desarrollo que sean amigables con la naturaleza.

 Las estructuras económicas clásicas no tienen futuro, porque inevitablemente contribuyen a la extinción de la naturaleza y a la no preservación de los humanos en el planeta, y sabemos que sin las personas la economía sería absolutamente nada; es por este motivo que se debe llevar a cabo una transición hacia un sistema económico sostenible que además pueda ayudar a la recuperación del mundo post-pandémico en el cual nos encontramos.

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