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Un método para vivir mejor

Por: Financiero 03 Ene 2021

¿Qué podemos hacer para vivir un 2021 diferente? La mayoría de los guías proponen que primero debemos cambiar nosotros mismos, pero la gran pregunta es cómo, a la que se le suma por dónde empezar. El consejero, consultor de negocios y Máster Coach Héctor Aguilar nos propone un método tan efectivo como sencillo.


Un método para vivir mejor
El máster coach Héctor Aguilar ofrece pistas para cambiar nuestro sistema de creencias, empezar a vivir desde la gratitud es una de ellas

Zuleyvic Adriana Cuicas

¿Qué podemos hacer para vivir un 2021 diferente? La mayoría de los guías proponen que primero debemos cambiar nosotros mismos, pero la gran pregunta es cómo, a la que se le suma por dónde empezar. El consejero, consultor de negocios y Máster Coach Héctor Aguilar nos propone un método tan efectivo como sencillo.

“Los resultados que obtienes en tu vida son la consecuencia de tus acciones”, sentencia Aguilar, quien explica el modelo OSAR, diseñado por el chileno Rafael Echeverría, como guía para trazar un destino distinto.

Para visualizar este método, Aguilar invita a dibujar cuatro círculos en los que puedas escribir dentro.

En el último círculo, de izquierda a derecha, debes escribir Resultados. El precedente, son las Acciones. “Al resultado le llamo obtener (lo que obtuve). A las acciones les llamo ”hacer”, qué hice para obtener esos resultados. Tradicionalmente nos han enseñado en el tener y en el hacer. Haz algo, estudia una carrera, para tener u obtener ciertos resultados”, agrega el experto, quien fue presidente y CEO para General Electric Centroamérica y Caribe. 

El siguiente círculo es el Sistema: tu estado de ánimo determina tu acción, la cual define tu resultado. Y el primer círculo llamado el Observador representa tus creencias, las cuales determinan tu estado de ánimo, el cual marca tus acciones y tu resultado. A los dos primeros círculos de la izquierda se les llama el “Ser”: primero soy, luego hago, luego tengo, explica el también conferencista.

Vivir en gracia

La sensación generalizada es que el 2020 fue malo, pero antes de pensar en eso podría ser más productivo notar que estás aquí y estás vivo, “agradece que llegaste al 2021”, destaca Aquilar.

“Durante 2020 mucha gente, y me incluyo, tuvo más tiempo. Tuve la oportunidad de convivir con mis hijas, a quienes casi no veía. Pude hacer muchas actividades que antes no podía, ver series que me gustan, y estar más relajado en otros aspectos. Por otra parte, también hay situaciones que me están estresando más: ver a la gente molesta, o preocupada, y eso me puede contagiar. Pero a fin de cuentas, yo decido con qué me quedo. No puedo cambiar lo que está sucediendo, pero escojo qué integrar a mi sistema”.

Para cambiar el chip hace falta dejar de ver lo que nos falta, para empezar a valorar lo que nos sobra. “Normalmente cuando la gente ve lo que le falta, vive en frustración: me falta salud, me falta dinero, me falta ropa, y el resultado es que están frustrados, porque viven siempre en un vacío. Pero cuando ven lo que les sobra, es diferente: me sobra amor de parte de mi familia, me sobran alimentos, porque tengo un poquito que me sobró. Cuando veo lo que me sobra, género gratitud”. 

Cada quien decide qué quiere ver, y por ahí empieza a cambiar su sistema de creencias. Hay que pausar y cambiar nuestro sistema de creencias, y generar un nuevo propósito. Para lograrlo Aguilar nos comparte algunos pasos a seguir:

1. Hacer una pausa: No bastan cinco minutos. Hace falta el tiempo necesario para reflexionar sobre cuál es el mejor camino. En esa pausa, vaciaremos ese sistema de creencias. Tratar de vaciar la taza.

“Si mi sistema de creencias es de miedo, de la COVID-19, y que todo irá de mal en peor, no esperes resultados diferentes. Si yo no cambio mi sistema de creencias, y veo las noticias a diario, y me sigo contaminando, y no sé manejar eso para que no me llene de miedo, no obtendré resultados distintos. Cambiar de creencias es a lo que yo llamo “vaciar la taza”, argumenta el también socio fundador de HR Consulting & Search, una firma especializada en transformación ejecutiva y consultoría de recursos humanos. 

La pausa nos ayuda a cambiar el chip. ¿Puedes echarle gasolina a tu carro mientras rueda? ¿Puedes comprar una hamburguesa en el autoservicio, sin parar? En la pausa, me aíslo y reflexiono sobre lo que tengo que cambiar. Muchas veces no podemos ver qué, o quién nos está haciendo daño. La decisión de cambiar el sistema de creencias la tienes tú. Pero sin creer que será de un momento a otro.

2. Generar o refrescar el propósito: Ya que vaciaste la taza, decide qué creencias quieres tener. ¿estás lleno de miedo, o emocionado? En una crisis, hay dos tipos de personas: las que lloran, y las que venden toallitas. Las dos se necesitan, entonces, ¿qué tipo de personas quieres ser? 

Genera un nuevo propósito, renuévalo, siéntete agradecido por lo que tienes. Afirma ”sí puedo”. No es decir ”mañana voy a ser más rico” sino ”voy a ser mejor, no me voy a dejar contaminar, voy a generar lo que yo quiero”.

Entonces empezará una tendencia de mejoras. Paso a paso. Podemos empezar por agradecer a la vida que estoy sano, que no me dio COVID, que estamos comiendo mejor y más saludable, que nos estamos cuidando. No se trata de tener una fe ingenua, sino de estar preparados y atentos ante las adversidades, pero con la decisión y la elección de vivir sin miedo. 

3. Empieza a ejecutar en pequeño: No quieras comerte de un bocado al elefante. Piensa ¿Qué acción puedo hacer hoy para ser mejor? Hoy voy a ayudar a alguien, hoy voy a construir. Hoy haré acciones pequeñas, que se sumarán en el transcurso de semanas, meses y años. Hago una pausa, vacío mi taza de creencias, género un nuevo propósito que pueda cumplir, y empiezo a ejecutar día a día, hora a hora.

ZAC: ¿Poniendo en práctica el OSAR, podríamos tener una historia diferente?

Sí, sin duda. Por ejemplo, si queremos mejorar nuestra salud, debemos cambiar nuestros hábitos progresivamente. Se necesita exactamente el mismo esfuerzo para cambiar el sistema de creencias, esa es la buena noticia. Si quieres cambiar tu condición física, necesitas ejercitarte, comer bien y dormir bien. Y esos pasos se pueden hacer de manera progresiva. Lo mismo pasa con respecto a cambiar el sistema de creencias, hay que empezar a cambiar paso a paso.

Pero no basta con ello. Siguiendo con el ejemplo anterior, si sólo me pongo la ropa de gimnasio, y hago sólo cinco minutos y me digo que estoy haciendo ejercicio, me estoy engañando. Pasa lo mismo si reconocemos lo que nos resulta dañino y no hacemos nada por cambiarlo. Incluso brindando la receta, si no hay autodisciplina y empeño, no surtirá resultados.

ZAC ¿Qué prácticas o herramientas podemos aplicar para mejorar? O para recordarnos ¿qué puedo hacer para sentirme agradecido?

A las herramientas de este tipo como afirmaciones, les llamamos anclas, o decretos. Sirven para recordar nuestros propósitos, y deben escribirse en tiempo presente. “Héctor es una persona sana, estable y feliz. La prosperidad la logro a través de un buen trabajo”, etcétera. Automáticamente, lo empiezas a crear.

Lo que le propongo a la gente es que cuando hagan la pausa, escriban en un papel lo que quisieran cambiar, y lo que quisieran adquirir. Definir tres cosas (puedes pedir a otros que te ayuden): ¿qué debo dejar de hacer que no me está funcionando?; ¿qué me ha funcionado y debo seguir haciendo?; y por último ¿qué debería comenzar a hacer?.

Tenemos que entender que lo que nos está afectando es nuestro sistema de creencias y nuestros miedos. Lo demás es consecuencia, no esperes milagros. La forma en que la gente tiene que visualizarse y entender que si siguen creyendo en lo mismo, no podrá generar un cambio. Es necesario empezar a ver lo que nos sobra, para generar gratitud y generosidad”.

Primero, hay que identificar, realizar el proceso de reflexión, y luego determinar cómo accionar, remata el máster coach. 

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