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Management

Tenga un 2021 diferente, con unas finanzas personales bien organizadas (Parte 5)

Por: Financiero 10 Ene 2021

Previamente, conocimos varias formas de verificar si vamos bien encaminados en nuestro esfuerzo por lograr hacer un buen presupuesto y cambiar nuestra realidad económica. Pero aún hay más en este camino hacia la serenidad financiera.


Tenga un 2021 diferente, con unas finanzas personales bien organizadas (Parte 5)

Compás Financiero

Andrés Chiodi
Consultor Financiero
Profesor del IESA Panamá
@CompasFinancier

Esta semana hablaremos sobre dos partes vitales del presupuesto:
los ingresos, y los fondos para imprevistos

Previamente, conocimos varias formas de verificar si vamos bien encaminados en nuestro esfuerzo por lograr hacer un buen presupuesto y cambiar nuestra realidad económica. Pero aún hay más en este camino hacia la serenidad financiera. 

Las proyecciones de su futuro financiero no están completas hasta que no observe, mes a mes, cómo podrá ir cambiando su patrimonio en lo sucesivo. El siguiente paso es, entonces, unir el presupuesto con el balance personal, y tener unas proyecciones que llamaremos Flujo de Caja.

A largo plazo, usted querrá que el excedente que queda de los ingresos -tras pagar las obligaciones y gastos que mantenga-, se conviertan en inversiones rentables, que generen el ingreso que necesita sin que requieran mucho de su tiempo para que lleguen. De esta manera, usted podrá decidir si quiere seguir trabajando en lo que no le hace feliz, o pasar a hacer algo que realice con gusto… y por gusto. 

Hacer cálculos de cuánto dinero necesita para alcanzar sus metas depende de cuánto tiene hoy (su balance actual)  y de cómo se mueve hacia ellas (su presupuesto de ingresos, ahorros y gastos). 

Sobre su situación actual, quizá no se pueda hacer mucho en muy corto plazo, salvo evaluarla y tomar decisiones para transformarla. Si está endeudado y no tiene nada de ahorros, lo que importa es lo que viene adelante, no el pasado. Pero en sus planes con respecto al futuro es dónde están las claves para lograr sus metas de vida. 

Una forma de organizar los cambios es ver cómo hace que cada gran cuenta del presupuesto encaje con sus planes. Vaya revisandolas parte por parte, viendo hoy las dos primeras: 

  • Ingresos: el nivel de ingresos que tengamos es un elemento menos importante de lo que podría pensar, siempre y cuando tengamos un buen manejo del resto de los factores. Con el tiempo, podemos y debemos hacer que nuestro ingreso dependa menos de nuestras horas de trabajo, y más del rendimiento de nuestras inversiones; tanto en negocios que gestionemos como (sobre todo) de nuestros ingresos pasivos.. 
    • El pago que recibimos del trabajo como empleados o trabajadores independientes. Suele ser la fuente de los primeros ingresos en la vida, y para muchos será la única. Esto restringe sus posibilidades de crecimiento a las horas del día que pueda trabajar, y su fuerza física. 
    • El ingreso por inversiones en empresas, hasta de negocios de compra-venta, requieren igualmente tiempo, esfuerzo e inteligencia. Sin embargo, estos se apalancan en los recursos que el negocio aprovecha, como lo son el capital invertido y el tiempo de otras personas. Ese poder multiplicador de riqueza que se activa en los negocios, permite que el fruto de ellos pueda ser una de nuestras inversiones más rentables. Pero no hay que olvidar que dependen de nuestra dedicación, y de riesgos más difíciles de manejar. Muchas personas que avanzan en sus logros financieros generan flujos de dinero de este tipo.
    • El ingreso por inversiones financieras, es aquel donde se coloca el dinero y se esperan los rendimientos. Requieren un cierto grado de conocimiento para evitar algunos errores, pero normalmente es el que menos esfuerzo mental implica, y es aquel donde los riesgos son más susceptibles de ser mitigados. A este tipo de inversiones apuntan quienes alcanzan altos niveles de libertad financiera. 
  • Fondos para imprevistos: Son fondos que deben estar a mano, disponibles para cuando los necesite. Es la primera etapa de nuestra acumulación de capital. Tampoco hay que ponerles atención sólo al principio, ya que podría evaluar incrementarla en un futuro. También, es posible pensar en esto como un dinero de respaldo por si un día decide hacer un cambio radical en su vida. Por ejemplo, si decide renunciar a un trabajo que no le hace feliz, y pueda permitirse cambiar de fuentes de ingresos, sin que ello conlleve un riesgo. 

En el momento en que su reserva alcance su nivel objetivo, el dinero que solía destinar a ello debe pasar a completar sus planes de ahorro, y finalmente a sus inversiones. Estos son los fines más provechosos, desde el punto de vista de los rendimientos que pueden generar.

A continuación, es el turno de hablar de los ahorros, de las obligaciones y de los deseos, espacios donde puede lograr grandes cambios en su futuro financiero. En las próximas semanas continuaremos con este importante tema del presupuesto personal, clave para poner los números a su favor. 

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