Ver ediciones digitales
Compartir

Vida y sociedad

Streaming exhibe a LatAm frente a nuevas audiencias

Por: Financiero 04 Oct 2020

Las producciones de Brasil y México están actualmente atrayendo a las audiencias alrededor del mundo sin tener que depender de los cines. Pero, ¿hasta qué punto la era del streaming está dando forma a la manera en que estas producciones son desarrolladas y consumidas?


Streaming exhibe a LatAm frente a nuevas audiencias
Las producciones de Brasil y México están actualmente atrayendo a
las audiencias alrededor del mundo

Redacción El Financiero (con información de LABS)

Las producciones de Brasil y México están actualmente atrayendo a las audiencias alrededor del mundo sin tener que depender de los cines. Pero, ¿hasta qué punto la era del streaming está dando forma a la manera en que estas producciones son desarrolladas y consumidas?

Es cierto que las producciones latinoamericanas ya se han establecido en la industria cinematográfica mundial. Con una trayectoria que reúne una larga lista de nominaciones a los Oscar, además de otros premios, películas como las brasileñas Ciudad de Dios y Estación Central, la argentina El secreto de Sus Ojos, la mexicana El Laberinto del Fauno y, más recientemente, Roma, del también mexicano Alfonso Cuarón, contribuyeron a hacer de Latinoamérica un referente en materia de cine.

Pero si antes, para que estas producciones llegaran a un público extranjero, había una gran dependencia de la distribución cinematográfica -a través de grandes producciones o de películas dirigidas a un público de cine independiente-, en la actualidad, se ha acelerado su distribución, y a otras pantallas. “Nuestra incursión en Latinoamérica en 2011, refleja la creencia de que toda la región, desde Brasil hasta México, quiere ver reflejadas en la pantalla, sus propias narrativas”, comenta, en una entrevista para LABS, Francisco Ramos, vicepresidente de International Originals de Netflix para Latinoamérica.

“Rápidamente empezamos a producir en la región -iniciando en México, luego en Brasil – nuestras dos primeras series rodadas fuera de los Estados Unidos”, recuerda. En abril pasado, durante el mayor evento de creatividad e innovación de Latinoamérica, Rio2C, Netflix anunció sus planes de lanzar para finales de 2020, 30 producciones originales brasileñas, entre películas y series.

“El streaming generó muchas oportunidades para las producciones brasileñas. Con la llegada de plataformas como Netflix, Amazon [Prime Video], Globoplay y otras que están por surgir, la demanda y la necesidad de producciones brasileñas se ha incrementado considerablemente”, señala Andrea Barata Ribeiro, socia y productora ejecutiva de O2 Filmes. Las películas Ciudad de Dios y A Ciegas, dirigidas por el renombrado cineasta brasileño Fernando Meirelles, y la serie original de Netflix, Hermandad, son algunas de las producciones que O2 Filmes incluye en su gran portafolio.

“Recibimos una especie de informe sobre el tipo de contenido que Netflix estaba buscando. Dentro del mismo, querían una historia policial. Le pedí al director Pedro Morelli que desarrollara algo y se le ocurrió la idea de contar una historia inspirada en el inicio del PCC [Primeiro Comando da Capital, una organización criminal brasileña], pero no queríamos un documental, simplemente inspiración. Todo el proceso [con Netflix] fue muy bueno. Un intercambio intenso, respetuoso y creativo”, relata Barata Ribeiro.

El gran público de estas producciones sigue siendo sus países de origen, sin embargo, ya hay un interés de público extranjero que vuelve la mirada hacia las producciones latinas o hispanas. “Creo que hay más probabilidad de que el contenido se difunda. Basta con ver el tremendo éxito de La Casa de Papel. Un buen contenido, una buena historia y la posibilidad de tenerla a mano, hacen más fácil el hecho de que su producto sea visto en el extranjero. Todavía estamos aprendiendo a explorar estas posibilidades y tengo la convicción de que el mundo se volverá más flexible a los contenidos de todas sus partes”, explica Ribeiro.

“Ya está más que demostrado que para que la plataforma crezca en un país, es necesario producir localmente”, afirma la socia y productora ejecutiva de O2 Filmes.

La película surcoreana Parásito, del cineasta Bong Joon-ho, muestra el poder de este fenómeno. Con cuatro estatuillas ganadas en los Oscars de 2020, la producción hizo historia al convertirse en el primer título no inglés en ganar el premio a la mejor película. Señaló que, “una vez que se supera la barrera de una pulgada de altura de los subtítulos, se presentarán muchas más películas sorprendentes”, haciendo referencia a que los norteamericanos no acostumbran a ver películas en otros idiomas.

Una variedad de historias

Los géneros de las producciones latinas que llegan a través de las plataformas de suscripción también son diversos. No es que se trate de un advenimiento de estos servicios: los títulos de los más variados géneros ya se producían incluso antes de la era del streaming. Aunque lo que parece haber cambiado es la velocidad a la que estas producciones traspasan los océanos.

En 2018, la coproducción americano-colombiana, Narcos, fue la quinta serie original de SVoD más solicitada en el mundo, según datos de Parrot Analytics, empresa de ciencia de datos que mide la demanda global de contenidos en las plataformas. 3%, una serie de ciencia ficción brasileña, también de Netflix, tuvo la mitad de su audiencia en la primera temporada, en las afueras de Brasil, de acuerdo con información de la división brasileña de la compañía.

Para la socia y productora ejecutiva de O2 Filmes, los géneros buscados por las plataformas al producir sus originales en Brasil, cambian de vez en cuando. “En este momento es casi unánime el deseo de que la producción sea atractiva para el público joven. Hubo un tiempo en que buscaban personajes femeninos principales. Creo que eso cambia todo el tiempo”, opina Ribeiro.

Con la vista puesta en esta estrategia de localización, otras plataformas también han apostado por las producciones latinoamericanas. Amazon Prime Video, que opera en Brasil desde 2016, lanzó en 2020 sus primeras producciones originales en el país, incluyendo el reality show Soltos em Floripa y la docuserie Tudo ou Nada – Brazilian Selection. En Latinoamérica, la plataforma también cuenta con producciones originales mexicanas desde 2018, además de las que se están desarrollando para Argentina, Chile y Colombia, con lanzamientos previstos para 2020 y 2021.

Globoplay es otro servicio de streaming que, en Brasil, ya era líder en número de abonados, con 22 millones de visitantes únicos al mes, pero hasta entonces no operaba en los mercados internacionales. El servicio, dirigido por la mayor empresa de medios de comunicación de Latinoamérica, el Grupo Globo, llegó a tierras norteamericanas en enero pasado, con un costo de 13.99 dólares y ofrece un catálogo de series originales que incluyen, entre otras, el thriller ambientado en Aruanas de Amazon, y el drama Acoso, una producción también dirigida por O2 Filmes.

“Las historias auténticas y locales que tienen un impacto en sus países de origen, son el ADN de nuestra programación. Las asociaciones con los mejores productores, escritores, directores, elencos, entre otros, en cada uno de los países en los que operamos, son nuestra mejor manera de encontrar la verosimilitud”, explica Ramos. El ejecutivo revela que, entre las novedades de Netflix, están el estreno de la segunda temporada de Cosa Más Bella (Coisa Mais Linda), ambientada en Río de Janeiro en la década de 1950; Reality Z, la primera serie brasileña de zombis; además de la última temporada de 3%; y el thriller policial Bom Dia, Verônica.

“También estamos trabajando en la segunda temporada de Sintonia. Más películas, especiales de comedia y series sin ficción, llegarán a nuestros suscriptores en Brasil. En México, acabamos de lanzar la serie juvenil llamada Control Z y nuestro catálogo también incluye las segundas temporadas de Monarca y Luis Miguel, además de la tan esperada nueva serie sobre la cantante Selena Quintanilla”. En Argentina, donde Netflix anunció la apertura de una oficina este año, el lanzamiento más reciente es la primera película original del país, La Corazonada (Intuición), que se estrenó el 28 de mayo pasado. “En Colombia, recientemente estrenamos la segunda temporada de Sempre Bruxa [Siempre Bruja] y la primera de Chichipatos, que acabamos de renovar”, cuenta Ramos.

Cambios en el sector audiovisual

Pero si, por un lado, el número de producciones latinoamericanas aumentó drásticamente cuando las plataformas de streaming empezaron a producir sus originales, por otro, esto no necesariamente democratizó el acceso de más productores, asegura Antonio Gonçalves Junior, socio de Grafo Audiovisual.

“Hubo una gran concentración en los mismos productores para las plataformas de streaming y los canales principales de la televisión por suscripción, siempre en el eje Río de Janeiro-São Paulo”. Desde la ciudad sureña Curitiba, la productora cinematográfica tiene en su portafolio piezas premiadas, como Ferrugem (Rust), ganadora de los premios a la mejor película, en el Festival de Gramado, y a la mejor película iberoamericana, en el Festival Internacional de Cine de Seattle. Asimismo, fue nominada al Festival de Cine de Sundance y fue incluida en la lista de películas brasileñas escogidas en la fase final de selección de los Oscars brasileños.

Para Gonçalves, el poder de las plataformas de streaming tiene que ver con la posibilidad de consumo inmediato y también con los recursos, ya que estos servicios y los principales canales de televisión por suscripción han empezado a invertir en producciones brasileñas con sus propios recursos. En cuanto al futuro del sector en el escenario posterior a la pandemia, el productor apuesta por una segmentación más marcada, con grandes producciones que dominan aún más los cines, mientras las plataformas de nicho, como Mubi y la brasileña Looke, celebran la producción independiente.

“Previo a la COVID-19, O2 tenía 10 series en producción”, destaca la socia de O2 Filmes, quien prevé la reanudación de estas lo antes posible. Ribeiro estima que la tendencia del sector en Brasil es que las producciones locales ganen fuerza. “Ya está más que demostrado que para que la plataforma crezca en un país, es necesario producir localmente. Por lo tanto, la tendencia es que a medida que la plataforma crezca, la cantidad de contenido local se incrementará”.

LEE MÁS CONTENIDO
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?