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Reactivar la demanda interna, una salida para la crisis

Por: Financiero 24 Ene 2021

El comienzo del proceso de la vacunación anti COVID-19 en Panamá es definitivamente esperanzador para muchos, porque supone el levantamiento progresivo de restricciones que frenan las actividades económicas. Sin embargo, pensar que la vacunación es igual a la recuperación inmediata de la economía es ingenuo.


Reactivar la demanda interna, una salida para la crisis
Una estrategia que ayude a asumir el costo de la reactivación del empleo, es parte de la solución

Zuleyvic Adriana Cuicas

El comienzo del proceso de la vacunación anti COVID-19 en Panamá es definitivamente esperanzador para muchos, porque supone el levantamiento progresivo de restricciones que frenan las actividades económicas. Sin embargo, pensar que la vacunación es igual a la recuperación inmediata de la economía es ingenuo.

“El efecto real de la vacunación anti COVID-19 en la economía se verá cuando (aunque siga la pandemia) la cantidad de infectados llegue a cifras totalmente controladas y la actividad económica empiece a crecer”, explica el analista económico, Gustavo Alberto Chellew Schroeder, productor y analista del programa y “Economía y Política” en canales 35 Cable Wireless y 46 Cable Onda.

Antes de un par de años, por lo menos, no se llegará a los niveles de crecimiento del 2019, dice Chellew, quien además, agrega, que este no fue un buen año, porque Panamá venía sufriendo un proceso de desaceleración económica desde el 2016, el cual se acentuó dramáticamente en el 2020 con el confinamiento debido a la pandemia. “Desde el año 2016 hasta el año 2019 la economía ya venía contrayéndose. En 2019 el PIB sólo creció un 3%, lo cual contrasta con los últimos 10 años anteriores a 2016, cuando en promedio creció 6%”. 

Cuando miramos más allá de Panamá para consultar voces de la economía se encuentran análisis parecidos. “De cara al futuro, no soy pesimista. Quiero decir, eventualmente superaremos esto. Pero no debemos tener ilusión de que sucederá rápido, tomará algún tiempo”, dijo sobre el proceso mundial de vacunación anti COVID-19, Axel Weber, presidente de la junta directiva de UBS AG, una sociedad suiza de servicios financieros con sede en Zúrich.

“Este sería un año para volver a los niveles de PIB anteriores a la crisis. Tomará uno o dos años más recuperar el desempleo y el crecimiento anterior a la crisis, por lo que sería una recuperación bastante larga a la que nos enfrentamos”, agregó Weber.

Klaas Knot, miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, coincide: “La vacunación masiva llevará una cantidad significativa de tiempo, y eso significa que las perspectivas económicas para 2021 continuarán siendo accidentadas durante mucho tiempo hasta que finalmente este tipo de efectos benignos de la vacuna estén completamente disponibles”, dijo Knot a CNBC.

La vacuna contra el coronavirus servirá para retomar la senda del crecimiento en la economía, pero no contribuirá a paliar el daño que ya ha hecho la pandemia, afirmaron los analistas de Bank of America, quienes consideran que la vacuna será un estímulo para aquellos países que han tenido más dificultades para contener el virus, es decir América Latina e incluso Estados Unidos.

¿Qué hay que resolver?

Ahora que los expertos aclaran que la vacuna es un avance, pero no la “salida” a la crisis, surge la interrogante:¿Qué hace falta para recuperar la actividad económica? Chellew contesta sin titubear, “lo más importante en el caso de Panamá es reactivar la demanda interna”.

Él calcula que, a grandes rasgos en la nación del istmo, hay aproximadamente medio millón de trabajadores entre formales e informales que han dejado de inyectar a la economía doméstica unos 500 millones de dólares al mes. 

Su ecuación se basa en las siguientes estimaciones: De los 280 mil trabajadores formales existentes en Panamá, unos 200 mil trabajadores formales que no se han reincorporado a sus fuentes de trabajo. Cada uno de esos trabajadores gana un promedio de 700 dólares de salario y aportan a la economía local 300 dólares más por seguro social y otros ingresos. 

“Esa masa trabajadora deja de percibir al mes aproximadamente 200 millones de dólares que multiplicados por 10 meses de confinamiento resultan en unos 2 mil millones de dólares. lo cual es una suma de dinero impactante, porque ese dinero rota de mano en mano”, expone Chellew, quien tiene al menos 40 años de experiencia en consultorías y asesorías de carácter económico y financiero.

A los trabajadores formales señalados, hay que sumarle el aporte del trabajo informal que supera ya el 50% del total del trabajo en Panamá, cantidad que aún no está precisada y no ha sido cuantificada en toda su dimensión, por lo cual la liquidez se ha contraído en más de 6 mil millones de dólares anuales y esto ha afectado la demanda interna agregada que genera actividad económica”. 

El experto explica que esos trabajadores consumen gran parte de su ingreso, y de allí, precisamente, deriva el impacto de la falta de demanda interna. “La economía no se recuperará si no se crea demanda interna”, dice el experto. 

La falta de consumo de bienes y servicios afecta otra vertiente: La confianza, el efecto anímico. “Entonces el gran problema que tiene Panamá es cómo reactivar la demanda interna sin reactivar el empleo en la dimensión que se necesita y poner en marcha la inversión pública que mueve a la construcción, que es el sector más afectado por la pandemia (-70%)”. 

¿Y cómo salir de ese problema? es la otra gran pregunta. “El gobierno debe estudiar una estrategia que ayude a financiar el costo de la reactivación del empleo (por los menos seis meses), para que las empresas reincorporen a trabajadores en condiciones normales”, dice el especialista, quien también ha asesorado al Ministerio de Economía y Finanzas en calidad de experto de la ONU-PNUD.

Una posibilidad que actualmente tiene Panamá -que ha dedicado parte de su presupuesto a atender la emergencia sanitaria- es usar la nueva línea del Fondo Monetario Internacional, (linea precautoria de liquidez) que es un financiamiento que se usa en la medida en la que se necesite para atender efectos de la COVID.

Esta línea está disponible por un periodo de dos años y tiene un monto de 2 mil 700 millones de dólares, dinero que va a ayudar a que durante los años 2021 y 2022 los efectos de la pandemia en materia de salud, asistencia social y otros aspectos relacionados al ámbito sanitario no dependan del presupuesto nacional, “lo cual aliviará en algo la liquidez del gobierno para invertir en obras públicas, que como hemos dicho es gran generadora de empleo”.

En la medida en que el gobierno empiece a invertir a niveles suficientes, empezará el sector privado a seguir la misma ruta; esto impactará en el empleo y activará la economía en su primera fase de reactivación, un proceso que no será explosivo sino progresivo.

(*) Saldremos de esto

Pese a todo lo complejo de la situación, Chellew Schroeder asegura que Panamá es uno de los países de América Latina que potencialmente tiene más posibilidades de recuperarse rápidamente. “Basta con que empecemos a recuperar el empleo para que el país se reactive. Casi toda la economía de exportación está caminando: Minería, Puertos, el Canal de Panamá y el Gobierno central, que son la base de la actividad económica actual, a la cual hay que sumarle el centro bancario, el agro, los supermercados, las farmacias, las empresas autónomas y algunas otras actividades menor nivel; de no ser así las proyecciones que vemos de recuperación serían mucho más difíciles”.