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Panamá debe acelerar su proceso de vacunación

Por: Financiero 31 Ene 2021

La también llamada inmunidad de grupo, o colectiva, es un fenómeno bio-estadístico que se observa cuando, en una población, alrededor de un 60 o 70% de las personas es inmune a un patógeno, ya sea por desarrollar inmunidad natural, o por haberse vacunado. Estas personas, que no pueden enfermar, protegerían indirectamente a la población sana que no esté inmunizada. Para alcanzar la tan ansiada inmunidad contra la COVID-19 en Panamá, alrededor de tres millones de personas deberían estar vacunadas.


Panamá debe acelerar su proceso de vacunación
Para proveer tranquilidad a los ciudadanos – y a las empresas – es necesario alcanzar la inmunidad de rebaño. Sin embargo, al actual ritmo de inmunización, la meta aún parece lejana

Rethse Terán/ Zuleyvic Adriana Cuicas

La también llamada inmunidad de grupo, o colectiva, es un fenómeno bio-estadístico que se observa cuando, en una población, alrededor de un 60 o 70% de las personas es inmune a un patógeno, ya sea por desarrollar inmunidad natural, o por haberse vacunado. Estas personas, que no pueden enfermar, protegerían indirectamente a la población sana que no esté inmunizada. Para alcanzar la tan ansiada inmunidad contra la COVID-19 en Panamá, alrededor de tres millones de personas deberían estar vacunadas.

Sin embargo, el ritmo de vacunación durante estos primeros días, no ofrece perspectivas de alcanzar esa cifra pronto. Factores como la logística, o la lenta entrega de parte de Pfizer (hasta ahora el único proveedor de vacunas para Panamá) ralentizan el proceso de inmunización colectiva.

“Al 24 de enero de 2021 se habían aplicado 5.594 vacunas contra la COVID-19 en su primera dosis, contando desde el día 20, cuando llegaron las vacunas a Panamá”, explicó la economista Maria Eugenia Pinzón Freer a El Financiero Latam. “Esa primera partida ascendió a un total de 12.840 dosis. En cuatro días, el ritmo de vacunación fue de 1.400 diarias. A este ritmo se espera que las dosis restantes se logren colocar en unos cinco días. Y más adelante, la aplicación de las segundas dosis se realizará cuando arribe al país un segundo cargamento”.

“Si continúa ese ritmo, para vacunar a los 1.6 millones de ciudadanos que el Ministerio de Salud tiene estimados en sus fases 1, 2, 3, y 4, tomaría aproximadamente 3 años. Por extensión, para poder vacunar a esa cantidad de ciudadanos, se requeriría incrementar el ritmo de vacunación por 3; es decir, se deberían dispensar 4.200 vacunas diarias para que a final del año, aproximadamente, sean inmunizadas 1.6 millones de personas prioritarias”

Ante esa proyección, surge la pregunta de si es posible que el resto de la población, alrededor de 3.4 millones de personas, se estarían vacunando durante los próximos dos años, o si Panamá acelerará la compra de vacunas y podrá aumentar la cobertura de inmunización en menos tiempo. La economista hace un cálculo: “Para vacunar a toda la población, se necesitarían envíos mensuales de aproximadamente 126.000 dosis, aplicadas a razón de 4.200 por día”, estima la economista Pinzón Freer.

A manera de comparación, en Costa Rica el ritmo de vacunación comenzó siendo de 650 dosis al día, mucho menor al de Panamá. Desde la llegada de las vacunas el 24 de diciembre de 2020 al vecino país, este ha recibido 54.600 dosis, en tres remesas. 

Por otro lado, la compañía farmacéutica Pfizer ha comunicado retrasos en la producción que han afectado el envío de vacunas comprometidas con varios países, incluyendo a Panamá, y a la nación costarricense.

Cabe agregar que la compañía comunicó a inicios de enero que de un vial se pueden extraer 6 dosis, una más que anteriormente, lo que traduciría en un aceleramiento en el proceso de vacunación.

Estimaciones
El doctor Francisco Sánchez Cárdenas, ex ministro de Salud y miembro del Consejo Consultivo de Salud, indicó a Radio Panamá que, de acuerdo a científicos panameños, el país podría alcanzar la inmunidad de rebaño en siete u ocho meses. Para entonces, aproximadamente durante agosto o septiembre, se podría lograr vacunar a dos o tres millones de personas.

“En el Consejo Consultivo de Salud le aconsejamos al ministerio que había tres posibilidades: una era usar todas las vacunas, la segunda era usar la parte que correspondía para vacunar a los más de 1.000 funcionarios que quedaron pendientes y la otra era no usar nada si no había posibilidad de que pudieran mandarnos más vacunas durante las próximas dos semanas y el ministerio ha decidido usarlas todas”, agregó Sánchez Cárdenas.

¿Con qué se cuenta?

“En este primer trimestre del año, Panamá espera 450 mil dosis, de las cuales recibió un primer embarque de 12.840, que inicialmente era de 40 mil. Y se espera que dentro de un mes llegue un nuevo embarque de dosis. Pero, todo dependerá de que se puedan suministrar las vacunas que, al ser productos biológicos conllevan una compleja producción, indicó a La Estrella de Panamá Eduardo Ortega, médico y secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Panamá ha escogido vacunas de alto reconocimiento por parte de autoridades regulatorias: hasta ahora, AstraZeneca, Pfizer y Moderna, que ha limitado su mercado a Norteamérica. Dentro de poco estará Johnson and Johnson, que está por terminar su vacuna.

Del total de dosis de vacunas: 3 millones están contratadas a Pfizer; 2,1 millones a Covax y AstraZeneca, y 300 mil a Johnson and Johnson. La única que es una sola dosis es la de Johnson and Johnson.

El Departamento de Prensa del Ministerio de Salud (MINSA) declaró a El Financiero Latam que la vacunación “sigue siendo para el personal de primera línea de atención en salas de COVID. Esta es la ‘priorización de la priorización’”.

A la pregunta formulada sobre la cantidad de vacunas previstas a llegar a Panamá para cubrir las segundas dosis, el MINSA respondió “eso depende de la producción de Pfizer. Panamá había hecho el abono concorde al acuerdo establecido, y fue la farmacéutica la que nos envió menos. Todo va a depender, al igual que en los demás países que están en la misma situación, de la capacidad de producción de Pfizer”.

En busca de alternativas

El diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Crispiano Adames, precisó que para conseguir la inmunidad de rebaño y limitar los contagios de la COVID-19, es necesario considerar ofertas de vacunas procedentes de otras latitudes. Esto se lograría si se contara, además de la vacuna de Pfizer-BioNTech, con las de Astra Zeneca, Johnson & Johnson, y con la Sputnik V, de origen ruso. Esta información fue publicada en la web del medio La Estrella de Panamá.

“Le pido al ministro de Salud que en virtud de que Pfizer-Biontech tienen una demanda exorbitante de su vacuna a nivel nacional y mundial, podamos considerar ofertas de otras latitudes; y dentro de esa, está la vacuna Sputnik V que ya se firmó una carta de intención para Panamá de 50 mil viales, absolutamente gratis para el país”, indicó el parlamentario, quien pidió al Ministro de Salud, a la Canciller y al Presidente de la República, que considerasen estas opciones.

¿Cómo repercute en la economía?

La incertidumbre asociada al proceso de vacunación y a su efectividad, seguirá  ensombreciendo las posibilidades de recuperación de la economía, según el punto de vista de la economista María Eugenia Pinzón Ferrer, quien además agregó:

“Esperamos que efectivamente, el sistema de salud de Panamá pueda enfrentar exitosamente este reto y que para el tercer trimestre del 2021 veamos un cambio significativo en los contagios. Que comience a dinamizar nuestra economía de manera más firme y que logremos un rebote en cerca del 6% en el PIB para el 2021”.

“El empuje a la economía deberá venir por obras de estructura pública para el transporte, carreteras, puentes, líneas de metro, líneas férreas a Chiriquí, que implican el uso intensivo de mano de obra, y genera economías derivadas”, concluye la economista.

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