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Oyster lanza créditos instantáneos para pymes

Por: Financiero 21 Jun 2021

Un anuncio podría provocar un suspiro colectivo de alivio de los propietarios de pequeñas empresas en todo México: Oyster Financial permitirá solicitar créditos instantáneos asequibles y a líneas de crédito rotativas, diseñadas específicamente para las pequeñas y medianas empresas de México, que han tenido que luchar a lo largo de un año desde el inicio de la pandemia. La información fue publicada en LABSNews, en una nota traducida por El Financiero LatAm.


Oyster lanza créditos instantáneos para pymes
Tras abrir una cuenta empresarial gratuita, esta fintech ofrecerá préstamos de entre 500 y 1.500 dólares

Redaccion El Financiero

Un anuncio podría provocar un suspiro colectivo de alivio de los propietarios de pequeñas empresas en todo México: Oyster Financial permitirá solicitar créditos instantáneos asequibles y a líneas de crédito rotativas, diseñadas específicamente para las pequeñas y medianas empresas de México, que han tenido que luchar a lo largo de un año desde el inicio de la pandemia. La información fue publicada en LABSNews, en una nota traducida por El Financiero LatAm.

Esta línea de crédito instantáneo, que oscila entre 500 y 1.500 dólares a las empresas registradas, es accesible una vez se haya abierto una cuenta empresarial gratuita de Oyster, proceso que tarda entre 24 y 48 horas. Si lo comparamos con los 4 a 6 meses que puede tomar abrir una cuenta empresarial en una institución bancaria tradicional, el valor se hace evidente. Especialmente cuando solo 8 de cada 10 pymes califican para un crédito en México.

Además, a los pocos meses de abrir una cuenta, los clientes activos de Oyster pueden ser elegidos y aprobados para obtener líneas de crédito rotativas de hasta 5.000 dólares. La categoría “clientes activos” se refiere a aquellos que utilizan regularmente su cuenta comercial Oyster para pagar a los proveedores, cumplir con la nómina, aceptar pagos u otras transacciones relacionadas con la empresa.

Este primer acceso al crédito instantáneo para la gran mayoría de las pymes mexicanas llega en un momento crítico. La segunda mayor economía de América Latina, después de Brasil, vio cómo un millón de pequeñas empresas cerraban definitivamente sus puertas en 2020. Eso representa el 25% de estas empresas en el país.

Los obstáculos en la banca tradicional
Sumida en la burocracia causada por factores como un largo historial de blanqueo de dinero y otros delitos financieros, abrir una cuenta en un banco tradicional requiere una cantidad desmesurada de tiempo y documentación. Si además se quiere obtener un crédito, eso requiere un proceso separado y prolongado que exige mucho papeleo y verificaciones. A menudo, los pequeños empresarios mexicanos tienen que hacer varias visitas presenciales y someterse a largas colas.

¿Por qué es tan difícil el acceso a los servicios financieros básicos en México? Amanda Jacobson, que trabaja como jefa de personal en Oyster, compara la innovación en los bancos tradicionales con la navegación de un barco. “Cuando intentas mover un barco gigantesco en cualquier dirección, se necesita mucha más energía y esfuerzo para darle la vuelta a este. Sencillamente, no es algo tan ágil”.

Pensemos ahora en el envejecimiento de la infraestructura tecnológica de las instituciones más antiguas que empezaron a funcionar desde hace 50 a 100 años. Jacobson explica que, a medida que la tecnología evolucionaba y los bancos creaban nuevos productos, superponían nuevas bases de datos.

“Esos sistemas heredados no pueden comunicarse entre sí y tampoco las personas”, afirma Jacobson. “Una empresa (un banco tradicional) puede crear una nueva oferta de productos, pero, debido a esta desconexión, los agentes de servicio que hablan con los clientes pueden no saber siquiera cómo incorporar dichos productos”.

La propuesta de Oyster
¿Cómo consigue Oyster poner la banca y el crédito a disposición de las pequeñas empresas con tanta facilidad? Jacobson explica que todo empieza por identificar el contexto de cada empresa -lo que hace y lo que necesita- y por facilitarle las herramientas necesarias para su bienestar financiero y empresarial. También ayuda el hecho de que Oyster sea más una lancha rápida que un transatlántico.

“Oyster partió de cero, y es mucho más fácil crear nuevos productos con una infraestructura limpia”, señaló. Y añadió, “construimos nuestra tecnología para comunicarnos, compartir información y facilitar una transferencia fluida de datos a diferentes productos”.

Como ocurre con cualquier acuerdo financiero, entran en juego varios factores. Según datos de Jacobson, una tarjeta de crédito empresarial en México cuesta alrededor del 18,6% de interés mensual promedio. Agrega que la tasa para una línea de crédito rotativa en México actualmente ronda el 165,6% anual.

“Nuestro objetivo es estar muy por debajo de la tasa de mercado, en torno al 50% anual, aunque, dependiendo de la puntuación de crédito y de lo bien que conozcamos al cliente, podría estar alrededor del 100%”, indicó Jacobson. “Si bien puede parecer mucho, estamos haciendo todo lo posible para mantenernos por debajo de la tasa de mercado y ser realmente asequibles para las empresas”.

El interés de Oyster por ofrecer a las pequeñas empresas un acceso rápido a herramientas financieras que les ayuden a pasar de la supervivencia al crecimiento, puede tener sus raíces en la frustración del mundo real. Vilash Poovala, empresario establecido y CEO de Oyster, tardó 20 meses en conseguir una tarjeta de débito empresarial. ¿Qué podría llevar tanto tiempo? Jacobson lo explica.

“Se debe a los sistemas tecnológicos que utilizan los bancos tradicionales. Son tan anticuados que no pudieron vincular su tarjeta de débito a la cuenta bancaria correcta”.

Durante los últimos 12 meses, una de cada cuatro pymes mexicanas cerró debido a las consecuencias económicas de la pandemia, y las que siguen abiertas reciben poco apoyo de los organismos gubernamentales. En lugar de enfrentarse a una montaña de trámites burocráticos, Jacobson sostiene que los propietarios de pequeñas empresas necesitan y merecen una forma más rápida y sencilla de acceder a un ecosistema de productos financieros.

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