Ver ediciones digitales
Compartir

Tecnología

Mexicanos prefieren el efectivo

Por: Financiero 15 Nov 2020

El sistema de pago inmediato de México, Cobro Digital, o simplemente CoDi, cumplió un año en septiembre pasado en medio de una horrible crisis sin precedentes: la de la COVID-19. A pesar del empuje de la digitalización provocado por la pandemia del coronavirus, CoDi no se ha beneficiado de ella. La cuestión es que, abandonar el arraigado hábito de usar el dinero, nunca ha estado en mente para los mexicanos.


Mexicanos prefieren el efectivo
¿Por qué no ha arrancado aún el sistema de pago inmediato Cobro Digital o CoDi?

Redacción El Financiero (con información de LABS)

El sistema de pago inmediato de México, Cobro Digital, o simplemente CoDi, cumplió un año en septiembre pasado en medio de una horrible crisis sin precedentes: la de la COVID-19. A pesar del empuje de la digitalización provocado por la pandemia del coronavirus, CoDi no se ha beneficiado de ella. La cuestión es que, abandonar el arraigado hábito de usar el dinero, nunca ha estado en mente para los mexicanos. 

El uso de efectivo ha aumentado alrededor del 22,82% al comparar septiembre de 2019 con el de 2020, y la propia pandemia acabó con las expectativas en torno a las primeras fases del CoDi, que se enfocaban en transacciones presenciales, explica una nota de LABS publicada originalmente en inglés.

A pesar de las comparaciones entre CoDi y otros sistemas de pago inmediato a nivel mundial, Miguel Díaz, director general de Sistemas de Pago e Infraestructuras de Mercado del Banco de México, declara que, “poner fin al uso del efectivo” tampoco fue en algún momento el objetivo de CoDi. “Su principal objetivo es simplemente permitir que cada mexicano pueda hacer o recibir pagos a través de medios electrónicos. Esto no implica que el Banco Central tenga como objetivo eliminar el efectivo para siempre. Esa es una decisión que cada persona debe tomar”, afirmó.

Si consideramos el historial de CoDi, lo que señala Díaz tiene sentido, ya que nació de un sistema de transferencia electrónica de fondos, creado en 2004, llamado SPEI. Como cualquier sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR), este permitía que las instituciones financieras pudieran enviarse grandes cantidades de dinero entre sí, y con mayor rapidez. Algunos años después, a diferencia de otras autoridades monetarias de la época, lo que Banxico decidió hacer, según Díaz, fue utilizar la misma lógica no solo a nivel institucional sino también a nivel de la población.

Y este fue el enfoque del proyecto durante los últimos cuatro o cinco años.

CoDi en números

Dado que las primeras fases de CoDi se diseñaron centrándose en las pequeñas empresas independientes, especialmente las llamadas “tiendas familiares”, que es donde la mayoría de los mexicanos consumen y pagan por los servicios diariamente, la COVID-19 no ayudó a que el sistema ganara impulso. Al contrario. “Todos los esquemas de comunicación fueron desarrollados para eso, para estos negocios, que se suponía estaban realmente comprometidos con el nuevo sistema, el pasado mes de marzo, en ayudar a que todo fluyera, con información boca a boca”, explica Díaz.

Actualmente, CoDi dispone de 5.873.707 cuentas válidas, no obstante, el número de cuentas que se han utilizado realmente, desde septiembre de 2019, es mucho menor; 279.407 se utilizaron para al menos una transacción de pago; y 235.026 se utilizaron para al menos una transacción de cobro, a través de CoDi.

Para finales de año, es probable que el sistema alcance un millón de transacciones (actualmente es de alrededor de 897 mil) y de un millón de pesos en cuantía, algo que todavía está lejos del potencial real del mismo.

México registra entre 77 y 82 millones de smartphones, y una población de alrededor de 130 millones de personas – aunque menos de 40 millones de ellas tienen una cuenta bancaria. “Por lo tanto, el CoDi no resolverá por sí solo el problema de la inclusión financiera, sin embargo, con él podemos generar una funcionalidad que permita que más personas estén dispuestas a hacer uso de los pagos electrónicos”, apunta Díaz, subrayando que, este podría ser el primer paso para que muchos mexicanos se incorporen al sistema financiero. 

La mayoría de ellos prefiere todavía pagar por servicios como el transporte, el agua, la electricidad y la TV por cable, en efectivo, de acuerdo con los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. “¿Cómo lo usa la población actualmente? Para fines muy particulares, como el pago del alquiler, algo que no ocurre todos los días, y por pequeñas cantidades”, informa Díaz. El monto promedio de las transacciones es de alrededor de 990 pesos mexicanos.

¿Cómo cambiar eso? A través de nuevos modelos de negocio dentro de CoDi, algo que depende del ecosistema en conjunto.

Cuando fue lanzado, en septiembre del año pasado, CoDi requirió la participación de las 32 instituciones financieras más grandes de México, por lo que bancos como BBVA, Bancomex, Bancoppel, HSBC, entre otros, concentran la mayoría de las cuentas del nuevo sistema.

Y este número va en aumento, ya que gran parte de las 58 instituciones financieras del SPEI se están adaptando para procesar también el pago a través de la plataforma CoDi. Además, el sistema cuenta con unos 150 participantes no financieros o indirectos, desde minoristas hasta startups del sector fintech, que desarrollan diferentes tipos de soluciones al tiempo que son certificados por el Banco Central, a fin de que puedan vender sus productos y servicios a través de CoDi.

Uno de estos modelos con potencial para potenciar el uso del CoDi, es el de los servicios prepagados, es decir, servicios que pueden ser solicitados y “prepagarse” en momentos distintos a la liquidación del pago en sí, algo muy útil para el transporte público, ya que ningún pasajero quiere arriesgarse a perder el autobús a causa de una mala conectividad.

Otra función importante que se está desarrollando es la integración de iniciadores de terceros, como los servicios de pago de las Big Techs (WhatsApp Pay, por ejemplo). “Es una forma de resolver este aburrido asunto de pagar. Nadie pretende pasar más tiempo del necesario usando la aplicación del banco, ¿cierto? Así que, pagar por cualquier rubro a través de una de sus aplicaciones favoritas, sería una gran alternativa”.

LEE MÁS CONTENIDO
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?