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Gobierno

Más de 160 millones de pupitres vacíos por la COVID-19

Por: Financiero 29 Nov 2020

La educación no sólo puede ayudar al desarrollo de los pueblos en América Latina, sino que tiene el potencial para convertirse en un antídoto frente a la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) en la región.


Más de 160 millones de pupitres vacíos por la COVID-19
Unicef: Adolescentes corren el riesgo de perder el año escolar
en América Latina y el Caribe

Luis Alberto Sierra

La educación no sólo puede ayudar al desarrollo de los pueblos en América Latina, sino que tiene el potencial para convertirse en un antídoto frente a la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) en la región.

Responsables del tema educativo de esta parte del mundo reflexionaron sobre el tema en el IV Foro Regional de Políticas Educativas Educativas Sobre Inclusión y Educación en tiempos de post-pandemia, realizado en formato digital entre los pasados 9 de noviembre y 12 de noviembre, por convocatoria de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Representantes de 24 ministerios de educación de América Latina aportaron en el debate, junto a expertos en educación inclusiva del mundo académico y de organismos internacionales.

Los formuladores de políticas y expertos reflexionaron -según la Unesco- sobre el desafío de la inclusión educativa en la región, cuando apenas faltan 10 años para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, y en momentos en que la gran mayoría de los países siguen sufriendo el impacto de la pandemia de la COVID-19.

Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Unesco, resumió así el problema, durante la ceremonia de inauguración del foro: “La inclusión y la equidad siguen siendo una tarea pendiente en nuestra región, un tema que en este contexto se ha hecho más profundo y evidente, y cuya atención cobra una renovada urgencia”.

Razones de peso

El encuentro mostró, que según un reporte publicado en agosto pasado por la Unesco, más de 160 millones de niños y niñas no han podido asistir a la escuela en América Latina y el Caribe a causa de la crisis sanitaria que provocó la pandemia.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) también tocó el tema en su último informe divulgado el pasado 9 de noviembre, al indicar que millones de niños y adolescentes corren el riesgo de perder el año escolar en América Latina y el Caribe por la enfermedad de la COVID-19, debido a la pérdida de días de escuela en medio de las restricciones para frenar la pandemia.

La Unesco puntualizó al describir el problema que la COVID-19 profundizó las brechas educativas en la región, que era la más desigual en el mundo. Observó que en 21 países, el 20% de estudiantes de sectores socioeconómicos medios y altos de la población tiene en promedio cinco veces más posibilidades de terminar su formación secundaria que el 20% más pobre.

Remarcó que la pandemia puso en riesgo la infancia de 767 millones de niñas, quienes durante el confinamiento son más proclives a absorber el trabajo doméstico y a sufrir violencia intrafamiliar; y que 11 millones de ellas tal vez nunca regresen a la escuela.

“La pandemia provocó una interrupción sin precedentes en la educación en nuestra región y nos ha dejado al borde de una catástrofe generacional”, opinó Pablo Cevallos Estarellas, Director de la Oficina para América Latina del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE, Unesco).

El experto apuntó que aunque la crisis ha estimulado la innovación en el sector educativo, con nuevas soluciones tecnológicas de educación a distancia, la diferencia en acceso a las modalidades de enseñanza impartidas durante los cierres de las escuelas creará más desigualdades a largo plazo.

Para Renato Opertti, de la Oficina Internacional de Educación (OIE-Unesco), es imperativo reducir la brecha digital, “sobre todo pensando en que la reapertura de las escuelas probablemente se dará con restricciones y en formatos de educación presencial y a distancia”.

Desde la perspectiva de la Unesco es clave implementar la modalidad híbrida de aprendizaje como una integración entre espacios virtuales y presenciales, para promover el desarrollo personal y las competencias digitales tanto en docentes como en estudiantes.

Factores clave

Para los participantes en el Foro, que se organiza desde 2017 desde la Oficina para América Latina del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE Unesco), con sede en Buenos Aires, es vital para que la educación sea un factor de cambio ahora:

  • Impulsar una educación intercultural, que reconozca las particularidades de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
  • Fomentar el trabajo intersectorial y la participación de toda la ciudadanía.
  • Trascender el paradigma de segregación de los sistemas educativos, incorporando la diversidad en todos sus aspectos.
  •  Avanzar hacia sistemas educativos más resilientes, flexibles e inclusivos, que puedan responder a las diversas necesidades, habilidades y características de todo el estudiantado.
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