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Los retos de las microempresarias panameñas

Por: Financiero 07 Mar 2021

Unos 1.600 dólares americanos, en promedio, bastan para que una emprendedora panameña reactive su negocio. Se trata de microempresarias que requieren poco capital para reactivar o reinventar su negocio, explica Edison Javier Mejía Ardila, gerente general de Microserfin, una entidad que actualmente atiende a 6.173 mujeres en Panamá.


Los retos de las microempresarias panameñas
Sus necesidades van desde aprender finanzas hasta dominar marketing digital

Adriana Cuicas

Unos 1.600 dólares americanos, en promedio, bastan para que una emprendedora panameña reactive su negocio. Se trata de microempresarias que requieren poco capital para reactivar o reinventar su negocio, explica Edison Javier Mejía Ardila, gerente general de Microserfin, una entidad que actualmente atiende a 6.173 mujeres en Panamá.

Del total de las emprendedoras que la entidad atiende el (48%) se dedica al comercio al por menor, generalmente a la venta de alimentos y bebidas, o tienen pequeños kioscos y minisúper, aunque también destacan la venta de cosméticos, joyerías, actividades de venta ambulante; en el sector agropecuario, 22% de estas mujere se desempeña como de cría de animales, mayormente avicultura y cría de ganado porcino, mientras que otras (el 20%) ofrece servicios como manicure o peluquería, quedando solamente un 10% en el sector industrial. 

De ese universo, un 38% está en el segmento que la entidad califica como Bronce, eso representa a 2.345 mujeres que, principalmente, buscan la generación de ingresos con propósitos de consumo inmediato o para subsistir, no tienen capacidad para generar excedentes que les permitan invertir en activos fijos.

En la segmentación le sigue:

  • 30.9% (1.887 mujeres) en la categoría Plata, cuyo nivel de desarrollo le permite generar suficientes ingresos para atender el giro normal de su negocio, invertir en activos fijos, financiar a sus clientes, generar empleos, pues tienen un mayor nivel de formalización.
  • 19.2% (1,172) en la categoría Oro, mujeres con un desarrollo que le permite generar ingresos para cubrir la operación normal del negocio, por lo tanto tienen un nivel mayor de excedentes para capital de trabajo o financiar a sus clientes, pero no los suficientes para invertir en activos fijos o crecer su negocio.
  • 11.2% (686 mujeres) en la categoría diamante, es decir que gracias al desarrollo de su negocio generan excedente suficiente para invertir en crecimiento y sus negocios son más formales.

Las barreras de crecimiento

La capacidad de emprendimiento de las mujeres del segmento Bronce es impresionante, dice Mejía Ardila, quien subraya que estas mujeres comienzan negocios con muy poco capital. Son empresas que normalmente funcionan sus casas, usando utensilios domésticos como activos del negocio. 

Sin embargo, ese empuje inicial encuentra obstáculos en el camino que desencadenan la falta de desarrollo de sus negocios. 

Por ejemplo, Microserfin encontró que las mujeres generan menos ventas que los hombres, un indicador que según Mejía tiene que ver con el factor tiempo, pues también se dedican a actividades relacionadas al cuidado de sus hijos y de su hogar.

Pero ese no es el único obstáculo al que se enfrentan, también lidian con el miedo que les invade cuando se trata de arriesgar un poco de capital en búsqueda del crecimiento de su negocio.

Ese miedo se alimenta de la incertidumbre financiera reinante en los entornos de donde provienen. 27% del total de clientas de Microserfin tiene educación primaria, a lo sumo, 32% de ellas son mujeres solas con dependientes y emprenden, precisamente, para obtener más recursos que les permitan sustentar a sus familias.

Además, en general, las mujeres suelen tener mayores cargas familiares y viven en hogares más extensos que los hombres (el 50% de ellas habita en hogares con cuatro miembros o más). 

La educación como clave

La llave para empoderar a las microempresarias panameñas es más y mejor educación. Sólo así podrán lograr mayores niveles de independencia económica. 

¿Qué tipo de educación? La financiera es vital, sobre todo para las emprendedoras de estratos sociales bajos, destaca Mejía Ardila, quien comenta que la mayoría de estas mujeres comienzan sus negocios de manera empírica y no reconocen muy bien qué es un costo. 

También desconocen sobre planeación financiera “y normalmente “revuelven” el dinero del negocio con el del hogar porque es el único que hay para subsistir. “Esto hace que estén accediendo a fuentes de financiamiento informales, que al final resultan más costosas Así que nos hemos dedicado a hacerles una planeación financiera”.

Al cierre del año pasado, Microserfin, una entidad que forma parte de la Fundación Microfinanzas BBVA,  brindó educación financiera a 2.831 mujeres 

Este año, los planes educativos miran hacia el futuro. La fórmula para apalancar estos negocios está relacionada con el marketing digital, con modelos de negocio que marchen de acuerdo a las necesidades actuales. La idea es que los microempresarias aprendan a usar las redes sociales y estrategias publicitarias que funcionen en entornos digitales. 

“Vamos a iniciar un proyecto piloto con 10 mujeres emprendedoras que van a impulsar sus negocios con marketing digital, Serán acompañadas por la experta de marketing de la empresa; así, por ejemplo, una mujer que vive en una zona rural y vende hortalizas, en lugar de hacer una ronda presencial y visitar a sus clientes, puede vincularlos a un grupo de whatsapp y desde allí ofertar y manejar pedidos de manera eficiente”, apunta Mejía Ardila.

La idea es apartar el miedo a lo desconocido y enseñarles qué deben publicar, las horas y los segmentos favorables para su público meta. También aprenderán a defenderse de fraudes digitales y mostrarles qué transacciones pueden hacer cuando están conectadas.

La educación es la clave que ha ayudado a esta entidad con más de 20 años de experiencia a liberar a sus clientes de la pobreza, pues según su medición de impacto social, los microempresarios atendidos luego de aproximadamente tres años de financiamiento, capacitación y guía, un 37% sale de esta condición.

Esta entidad es reconocida a escala internacional como una de las iniciativas filantrópicas con mayor impacto en América Latina por su trabajo a través de sus entidades en cinco países de la región (Panamá, Colombia, Chile, Perú y República Dominicana).

Un nuevo impulso

Las microempresas fueron las que más sufrieron durante el confinamiento como medida para frenar el avance de la COVID-19. Durante el segundo semestre del 2020, el 38.38% de los créditos que entregó Micorserfin fueron a mujeres (982 créditos) con un monto promedio de desembolso de USD 1.654. 

Según sus datos 4.317 mujeres recibieron una medida de alivio de periodo de gracia, reestructuración o condonación. También en este mismo periodo se entregaron 1.585 asistencias médicas a mujer urbana y mujer rural.

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