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Los restauranteros de Panamá empiezan a respirar

Por: Financiero 11 Abr 2021

Durante la última semana, el margen de ventas de los restaurantes de Panamá ha aumentado entre un 40% y 50%, gracias a que el pasado lunes 5 de abril, el gobierno, les permitió trabajar de lunes a domingo hasta las 10:00 de la noche.


Los restauranteros de Panamá empiezan a respirar
Extensión del horario de atención impulsa levemente el margen de ventas

Adriana Cuicas

Durante la última semana, el margen de ventas de los restaurantes de Panamá ha aumentado entre un 40% y 50%, gracias a que el pasado lunes 5 de abril, el gobierno, les permitió trabajar de lunes a domingo hasta las 10:00 de la noche.

“Las ventas han mostrado un pequeño incremento, poco a poco ha ido creciendo la cantidad de comensales que llegan a los locales, sin embargo todavía hay un ticket promedio muy bajo de consumo en los negocios”, asegura Domingo De Obaldía, presidente de la Asociación de Restaurantes y Afines de Panamá (ARAP).

Esta medida hará que el sector que hasta hace 15 días podía atender hasta las 9:00 de la noche, recobre el alimento, sobre todo porque se trata de una industria que inicia realmente sus labores al mediodía y termina a las 11:00 o 12:00 de la noche. 

“Realmente nos perjudicaba mucho el hecho de poder trabajar solo hasta las 9:00 de la noche porque solo teníamos un margen de ventas de 5 horas o 6 horas”, reflexiona De Obaldía.

Esta es una buena noticia para el gremio que ha visto cómo la crisis económica derivada de la pandemia de la COVD-19 desencadenó la quiebra de poco más del 40% de los negocios registrados en la ARAP. 

La asociación tenía, antes del confinamiento, un registro de 6.000 restaurantes, cifra que no incluía a los locales que están dentro de los hoteles ni de las fondas; de esa cifra, 2.600 locales cerraron.

Urge financiamiento

El sector está muy preocupado por el desembolso tardío del financiamiento que el Gobierno de Panamá le ha prometido. “El fondo de garantía no está listo, y este financiamiento se necesita para que muchos negocios puedan seguir su sitio, además ese dinero nos permitiría cancelar las deudas 2020 que el sector está arrastrando”, resalta el presidente de la ARAP, quien en nombre del gremio le solicita al gobierno que agilice ese fondo. 

Además del pago de salarios y de arrendamiento de locales, el sector acumula deudas con la Dirección General de Ingresos (DGI), con la Caja del Seguro Social, con los bancos, con sus proveedores, “ahí, hay de todo, también se necesita parte de ese financiamiento para poder hacer liquidaciones, porque no vamos a poder tener al 100% de nuestros colaboradores activos, pues el margen de venta no lo permite”, dice De Obaldía.

El reto es mantener los locales abiertos y tratar que lo obtenido de las pocas ventas alcance para ir abonando poco a poco a las deudas y comprar más materia prima; por eso, reitera el presidente de la ARAP, es que se necesita un financiamiento que los ayude a ir hacerle frente a las deudas.

Los locales, aunque ciertamente, han estado abriendo propician el distanciamiento físico entre los clientes, esta medida deriva en que los restaurantes que podían sentar a 120 comensales, ahora permiten un aforo de 50 o 60 personas como máximo, y esta restricción también afecta el margen de ganancias.

Mejores políticas

Otro aspecto que desestimula la dinámica de ventas de los restaurantes es la falta de turistas, “mientras no entren turistas al país, nuestra economía seguirá lenta porque esta industria se nutre mucho del turismo, de las personas que llegan a Panamá y salen a comer a diferentes restaurantes”, ilustra el presidente de la asociación fundada en 1972, quien considera que el gobierno de Panamá ha sido desacertado respecto al manejo de los turistas. 

“El país está cerrado totalmente a la entrada de turistas, a tal punto que los países vecinos son los que están aprovechando a los turistas que antes venían a Panamá. Han tomado decisiones totalmente erradas (…) Creo que podrían tomar medidas mucho más inteligentes, tales como cuando llega el turista aquí a Panamá, además de hacerle la prueba para evaluar si está contagiado de la COVID-19. podrían ponerle una vacuna costeada por él mismo. De eso, ya se está hablando en Costa Rica”. 

“No puedes parar a todas las personas que vienen de Sudamérica, estamos impidiendo que lleguen a Panamá, a quienes, además de hacerle otra prueba de PCR, y salir bien, se les imponen poner 5 días de cuarentena. Es una locura. Eso ha afectado a la Zona Libre, porque la mayoría de los compradores vienen de Sudamérica”.

De Obaldía considera que las medidas del gobierno son absurdas, “porque esa cepa de COVID-19 que viene de Brasil está desde febrero en el país”. En contraposición a esas políticas, opina, los panameños deben ser más innovadores para dejar de perder la entrada de turistas.

El aliento de la tecnología

Por el momento, el sector se sigue apoyando en la tecnología para sobrevivir, la cual, dice, ha sido la base de todo en esta pandemia. Cuenta que además del reparto de comidas a domicilio o  delivery, algunos restaurantes implementaron el uso de menús a través de códigos QR para evitar entregar menús a los comensales.

A través de este medio los clientes pueden enviar directamente su pedido al encargado quien se encargará de procesarlo, incluso algunos locales lo tienen ya integrado a su cocina.

Otros negocios han iniciado el desarrollo de la venta de sus productos o de ciertas comidas congeladas, “y la verdad es que se creó una demanda interesante de comida congelada. Todos los sistemas cambiaron en medio de la pandemia”

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