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Los derechos de los freelancers latinos están en un limbo jurídico

Por: Financiero 12 Jul 2021

Desde antes de la pandemia la oferta de “freelancers” o trabajadores autónomos, quienes laboran de manera remota desde su computadora con internet, tenía un crecimiento notorio, el cual se ha vuelto más popular durante esta crisis.


Los derechos de los freelancers latinos están en un limbo jurídico
Actualmente, en LatAm no se aplican los derechos comunes que tiene una relación de trabajo, ya que esta modalidad de profesión carece de regulación

Enfoque jurídico

Darío González Martínez
Abogado corporativo
@dariolawyer

Desde antes de la pandemia la oferta de “freelancers” o trabajadores autónomos, quienes laboran de manera remota desde su computadora con internet, tenía un crecimiento notorio, el cual se ha vuelto más popular durante esta crisis.

Un freelancer es quien trabaja de forma independiente ofreciendo sus servicios a empresas u otras personas, y que gestiona su tiempo y su forma de trabajar de manera autónoma. Cualquier persona que tenga habilidades, talentos o conocimientos en un área que lo permita, puede trabajar como freelancer.

Por ejemplo, es muy común ver a freelancers desempeñándose en áreas como educación, programación, diseño, traducción, arte, ventas y muchas más. Lo mejor de todo, es que no es necesario tener un título universitario para tener éxito, pero sí mucha dedicación y compromiso.

Adentrándonos en materia jurídica, ¿qué podemos decir al respecto sobre este tipo de trabajo? Para mi se esconde una relación de trabajo que, si bien es cierto se cumple cuando el “freelancer” culmina su trabajo, no escapa de una relación como tal, ya que uno encomienda una labor a otro y este se compromete a llevarla a cabo en un tiempo determinado, por lo que tendríamos indirectamente un contrato de trabajo por tiempo definido, es decir, que el contrato o la relación de trabajo terminaría al momento en que se termine el trabajo encomendado.

Por otro lado, puede haber una relación de trabajo indefinida, es decir que no tiene límite de duración y termina cuando la empresa o el trabajador “freelancer” así lo decidan, un ejemplo sería cuando estos trabajadores son reclutados por empresas para llevar a cabo trabajos continuos, por medio de los cuales la empresa encomienda tareas seguidamente, y el trabajador tendrá que cumplirlas para recibir su paga, en este caso se encubre la relación de trabajo indefinida.

Recordemos en una relación común de trabajo por Ley se reconocen ciertos derechos a los trabajadores, como las vacaciones, descansos, incapacidades, prima de antigüedad, seguridad social, liquidación, entre otros; beneficios que no siempre viables entre los “freelancers” ya que, en teoría, se les paga por sus servicios y no podrían aplicar a estos derechos, debido a que la relación de trabajo solamente supone el cumplimiento de tareas específicas.

Los freelancers, por lo general, no cumplen horarios rutinarios o de oficina, tienen la autonomía de modificar su agenda en virtud de la carga de trabajo que posean, y en la mayoría de los casos ofrecen sus servicios por medio de contratos, especificando el tiempo que trabajarán para el empleador y en qué condiciones.

Desafortunadamente, la mayoría de las legislaciones latinoamericanas no han establecido una regulación en materia laboral para los “freelancers” quedando sin protección legal y a merced de la voluntad de los empresarios o personas que los contratan, sin embargo, en muchas oportunidades se cumple lo pactado por ambas partes y termina la relación.

A manera de referencia permítanme señalar la legislación española, que ha dado un paso adelante en este aspecto con un “estatuto especial” para estos trabajadores, el cual determina el ámbito de aplicación, el régimen profesional del trabajador “freelancer” y se crea la figura del autónomo económicamente dependiente y se reconoce la protección social entre otros.

Esta legislación definitivamente es un ejemplo a seguir para los pueblos latinoamericanos, ya que atrae a muchos de ellos a moverse a nuestros países en busca de más libertad y ahorro en el costo de vida.

Por su parte, recientemente, Panamá aprobó una visa especial para trabajadores “freelancers” la cual tiene como objetivo regular esta profesión en materia migratoria y buscar un marco de inversión extranjera, ya que muchas empresas han evolucionado al teletrabajo y entre ellos se encuentran los “freelancers”, quienes pueden conseguir un estatus legal migratorio en Panamá.

El trabajo de “freelancer” supone cumplir tareas determinadas desde cualquier parte del mundo sin la necesidad de un horario y presencia en una oficina, todo depende del trabajador, quien debe cumplir lo pactado con el empleador para que su trabajo sea remunerado.

Actualmente, en Latinoamérica no se aplican los derechos comunes que tiene una relación de trabajo, ya que esta modalidad de profesión carece de una regulación, a diferencia de España que tiene una legislación especial reconociendo sus derechos.

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