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Los 4 planos de la abundancia

Por: Financiero 03 May 2021

Cuando hablamos de abundancia es importante tener claro que no tiene que ver con dinero en cuentas o bienes materiales. Vives en abundancia cuando tienes todo lo que necesitas para disfrutar de tu momento presente, sin preocupaciones y en un estado de plenitud y gozo.


Los 4 planos de la abundancia
El mundo actual requiere comprender de qué tratan los cambios, aceptarlos, y aprovecharlos a nuestro beneficio

ALTA FRECUENCIA

Nacarid López
Terapeuta certificada en
Bioneuroemoción y Sonido Ancestral
@nacarid
nacarid.com
soyaltafrecuencia@gmail.com

El presente artículo está basado en una entrevista hecha por Jorge Rial a Miguel Valls (fundador de La Escuela Cristal), cuya reinterpretación y adaptación personal, me ha servido como práctica, pues está cargada de excelentes sugerencias.

Cuando hablamos de abundancia es importante tener claro que no tiene que ver con dinero en cuentas o bienes materiales. Vives en abundancia cuando tienes todo lo que necesitas para disfrutar de tu momento presente, sin preocupaciones y en un estado de plenitud y gozo.

El dinero, por otro lado, es un transformador de energía. Antes de obtener un automóvil, primero tienes el deseo (pensamiento-energía), luego obtienes el objeto con el uso del dinero (transformación).

Valls explica que cuando vas directamente detrás del dinero, en vez de encontrar abundancia, estás generando carencia. El dinero es un instrumento que va perdiendo su valor con el tiempo, y es esa la proyección que estarías haciendo a tu vida.

Por lo tanto tener abundancia no se trata de trabajar más y hacernos esclavos del dinero, (pues la misma palabra esclavitud nos lleva a la carencia), se trata de comprender los niveles de conciencia en los que se genera la abundancia y la manera en la que debemos crearla.

Valls los define como los cuatro planos de la abundancia, que son los distintos niveles de consciencia en los que trabajamos la energía de la abundancia y cuyo flujo va desde lo más sutil: el plano espiritual, hasta el más denso: el plano de lo físico o lo material.

Imaginemos que la abundancia es el agua que fluye en una fuente de cuatro niveles, siendo el nivel más alto el punto donde se crea y desde donde desciende hasta su base, lugar donde finalmente podemos verterla en nuestro vaso.

A continuación, se explicarán los cuatro planos de la abundancia, siendo el primero la raíz de la transformación:

4.- El Plano Físico. Es el plano de lo material. En este nivel la abundancia y la escasez están representadas por el dinero, tanto el que se tiene en divisas (dinero de bolsillo) como el invertido en propiedades y bienes (dinero natural).

A este nivel es importante manejar inteligentemente tus inversiones, así como también saber disfrutar de lo que tienes sin mezquindad. Cuando te obsequias un masaje en un spa, o una buena comida en un restaurante, estás generando ese mismo valor en ti y por lo tanto en el aspecto económico de tu vida.

Invertir en ti (sin caer en derroches o vicios) significa invertir en tu abundancia.

3.- Plano Emocional. En este plano la abundancia viene dada por el placer y la escasez por el dolor. Aquí debemos tener en cuenta tres aspectos muy importantes: El buen vivir, la energía sexual y el tiempo.

El buen vivir se refiere al valor que le otorgues a cada momento de tu vida por muy simple o sencillo que sea, mientras más los aceptes y disfrutes, más elevada será la frecuencia vibratoria de tu cuerpo y por lo tanto más elevado el estado emocional de abundancia. Este fluirá al plano de lo físico en forma de riquezas.

La energía sexual hace referencia a la pasión por la vida y las cosas que haces. Un empresario verdaderamente exitoso no es aquel que se apasiona por el dinero, sino aquel que no pierde la pasión por su proyecto, ni el interés por el bienestar y felicidad de las personas que forman parte de su equipo de trabajo.

La sexualidad simboliza placer y fertilidad, y estas representan abundancia.

Por último, tenemos el tiempo. Sabrás que vives en abundancia cuando veas que tienes el control absoluto de tu tiempo para usarlo como lo desees y en el momento que lo desees, sin pensar en el dinero que necesites para disfrutar de ese tiempo.

2.- Plano Energético. En este plano generas el crédito que necesitas para iniciar tu proyecto a nivel energético, lo cual se traduce en la credibilidad o crédito en ti mismo.

La abundancia a este nivel de conciencia se crea cuando confías plenamente en tus capacidades para alcanzar tus metas y especialmente en saberlos reconocer y apreciar.

Muchas veces menospreciamos nuestros logros, dones y capacidades sin darnos cuenta y con ello disminuimos energéticamente la credibilidad en nosotros.

Esto se proyecta en forma de descréditos y carencias en el plano de lo físico y material. Otro aspecto de gran peso en este plano es el mérito con el que alcanzamos los objetivos. Cuando intentas hacerte rico a costa del trabajo duro de los demás, estás actuando con demérito de tus beneficios y con ello estás generando la escasez que tarde o temprano se hará presente en el plano de lo material. En la cábala, al mérito se le reconoce como el verdadero tesoro del ser humano. Miguel Valls.

1.- Plano Espiritual. El más elevado y sutil de los planos. En él, la abundancia la trabajamos desde la conexión con el Ser. Se trata de regresar a la simplicidad de nuestra existencia.

Aquí nuestro trabajo consiste en desprendernos de títulos y cargos empresariales reconociéndonos como iguales, honrando al Espíritu entregándonos al silencio. Comprender que todo cuanto queramos ser y hacer, lo lograremos a través de la reconexión con nuestra esencia divina. La meditación, la oración, la aceptación y el agradecimiento, son prácticas que nos ayudan a alcanzar este propósito.

Por lo tanto, cuando conectamos con el Espíritu (plano 1), creamos karma positivo para obtener méritos genuinos (plano 2) que se traducen en alegría y pasión por la vida (plano 3) y finalmente se materializa en prosperidad económica y abundancia.

El gran secreto está en saber integrar, reconocer y actuar conscientemente en cada uno de estos aspectos a lo largo de nuestra existencia.

En amistad divina
Nacarid

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