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Lo que comes afecta tu productividad

Por: Financiero 11 Abr 2021

Cuando pensamos en los factores que contribuyen al rendimiento en el lugar de trabajo, rara vez damos mucha consideración a los alimentos. Para quienes luchamos por estar al tanto de los correos electrónicos, las reuniones y los plazos, la comida es simplemente combustible.


Lo que comes afecta tu productividad
Piensa en tu jornada laboral más productiva en días pasados. Y pregúntate: esa tarde, ¿qué almorzaste?

Redacción El Financiero

Cuando pensamos en los factores que contribuyen al rendimiento en el lugar de trabajo, rara vez damos mucha consideración a los alimentos. Para quienes luchamos por estar al tanto de los correos electrónicos, las reuniones y los plazos, la comida es simplemente combustible.

Pero resulta que esta analogía es engañosa. Los alimentos que comemos nos afectan más de lo que pensamos. Según un artículo escrito por el psicólogo Ron Friedman para Harvard Business Review, la comida tiene un impacto directo en nuestro rendimiento cognitivo, por lo que una mala decisión en el almuerzo puede descarrilar toda una tarde.

Todo lo que comemos es convertido por nuestro cuerpo en glucosa, lo que proporciona la energía que nuestro cerebro necesita para mantenerse alerta. Cuando estamos agotando la glucosa, tenemos dificultades para mantenernos enfocados y nuestra atención se desvanece. Esto explica por qué es difícil concentrarse con el estómago vacío.

Hasta ahora, todo es obvio. Pero no todos los alimentos son procesados por nuestro cuerpo al mismo ritmo. Algunos alimentos, como la pasta, el pan, los cereales y los refrescos, liberan su glucosa rápidamente, lo que lleva a un estallido de energía seguido de una caída.

 Otros, como las comidas altas en grasa, proporcionan energía de forma sostenida, pero requieren que nuestro sistema digestivo trabaje más, reduciendo los niveles de oxígeno en el cerebro, y poniéndonos tontos.

¿Cómo elegir correctamente?
Las opciones de almuerzo poco saludables tienden a ser más baratas y más rápidas que las alternativas saludables, lo que las hace aún más atractivas en medio de una ajetreada jornada laboral. Pero a veces nuestras decisiones a la hora del almuerzo nos llevan por mal camino. Ahorramos 10 minutos, y pagamos con un rendimiento más débil el resto del día.

Entonces, ¿qué hacer? Más allá de asumir que una mejor información nos motivará a cambiar, necesitamos un plan de acción que haga que una alimentación saludable sea más fácil de lograr. 

Aquí hay algunas estrategias que vale la pena probar:

Lo primero es tomar tus decisiones alimentarias antes de tener hambre. Si vas a almorzar, elige dónde vas a comer por la mañana, no a las 12:30 p.m. Si vas a ordenar, decide lo que vas a tomar después de un refrigerio a media mañana. 

Los estudios demuestran que somos mucho mejores resistiendo consumir alimentos ricos en sal, calorías y grasas si lo planeamos en el futuro, en vez de decidirlo en el presente.

Otro consejo: En lugar de dejar que su glucosa se agote a la hora del almuerzo, es mejor consumir refrigerios durante todo el día. Los picos y caídas en el nivel de azúcar en la sangre son malos para la productividad y para el cerebro. 

Comidas pequeñas y frecuentes mantienen la glucosa a un nivel más consistente, en vez de darnos un banquete al mediodía.

Por último, procura que los bocadillos saludables sean más fácil de acceder que los que no lo son. Coloca un recipiente de almendras, o varias barras proteicas junto a la computadora, cerca de su línea de visión. Lleva una bolsa de fruta a la oficina los lunes, para que estén disponibles durante toda la semana.

Alimentos que te hacen feliz
Las investigaciones indican que comer frutas y verduras durante todo el día no es simplemente bueno para el cuerpo, sino que también es beneficioso para la mente. Los participantes reportaron su consumo de alimentos, estado de ánimo y comportamientos durante un período de 13 días. 

Posteriormente, los investigadores examinaron la forma en que las elecciones alimentarias de las personas influyeron en sus experiencias diarias. Aquí estaba su conclusión: Cuantas más frutas y verduras consumía la gente, más felices, más comprometidos y más creativos tienden a ser.

¿Por qué? Las frutas y verduras contienen nutrientes vitales que fomentan la producción de dopamina, un neurotransmisor que juega un papel clave en la experiencia de curiosidad, motivación y compromiso. También proporcionan antioxidantes que minimizan la inflamación corporal, mejoran la memoria y mejoran el estado de ánimo.

Lo que subraya un punto importante: si se toma en serio el logro de un rendimiento superior en el lugar de trabajo, es esencial tomar decisiones inteligentes sobre alimentos.

La buena noticia es que, contrariamente a lo que muchos de nosotros asumimos, el truco para comer bien es no aprender a resistir la tentación. Es hacer que una alimentación saludable sea la opción más fácil.

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