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LatAm, poco preparada para la recuperación post covid

Por: Financiero 20 Dic 2020

Las grandes economías latinoamericanas, como Brasil, México, Argentina o Chile, no están entre las mejor posicionadas a nivel global para recuperarse de la crisis generada por la pandemia de COVID-19, según muestra un informe presentado por el Foro Económico Mundial.


LatAm, poco preparada para la recuperación post covid
Brasil, México, Chile y Argentina entre los últimos países en cuanto a preparación y adaptabilidad

Redacción El Financiero (con información de EFE, Foro Mundial)

Las grandes economías latinoamericanas, como Brasil, México, Argentina o Chile, no están entre las mejor posicionadas a nivel global para recuperarse de la crisis generada por la pandemia de COVID-19, según muestra un informe presentado por el Foro Económico Mundial.

El estudio, que mide en las 37 principales economías mundiales factores como la digitalización económica, la robustez de las redes sanitarias y sociales públicas o la apertura de los mercados a la inversión y la llegada de nuevos sectores, sitúa a los cuatro países en la cola en cuanto a preparación y adaptabilidad.

El mejor colocado de los cuatro es Chile, en vigesimocuarta posición, mientras que Brasil ocupa el puesto 26, Argentina el 30, y México el penúltimo, sólo por delante de Turquía.

Finlandia, Suecia, Dinamarca, Países Bajos y China son, por este orden, los cinco países mejor posicionados para recuperarse, mientras que Alemania ocupa el noveno puesto, Francia el décimo, Estados Unidos el duodécimo, Japón el decimocuarto y España el vigésimo.

El informe mide 11 variables, y entre ellas destaca que Argentina, Brasil y México ocupan los últimos lugares en cuanto a confianza de sus ciudadanías en los respectivos gobiernos, sólo por delante de Rusia.

La economía argentina, además, es la última en cuanto a incentivos para inversiones a largo plazo.

También están mal posicionadas estas economías latinoamericanas en cuanto a su preparación para los llamados “mercados del mañana”, tales como la inteligencia artificial, los vehículos eléctricos, la producción farmacéutica, los viajes espaciales o los servicios financieros digitales.

Brasil es penúltima en cuanto a infraestructura educativa para esos sectores, el mismo puesto que Argentina ocupa en facilidad de creación de empresas en esos ellos y México en inversión para esas actividades.

La necesidad de aprender habilidades tecnológicas

El Informe del Foro Mundial destaca la necesidad de aprender habilidades tecnológicas. Asegura que a medida que las empresas adoptan nuevas tecnologías globalmente, la escasez de habilidades en áreas digitales necesarias para los trabajos del mañana serán más pronunciadas.

El Informe sobre el futuro del empleo del Foro Económico Mundial 2020 proyecta que el cambio tecnológico está listo para desplazar una variedad de habilidades en el mercado laboral, mientras impulsa una mayor demanda de un nuevo conjunto de habilidades tales como el pensamiento analítico, creatividad y el pensamiento crítico, así como habilidades en el uso y diseño de tecnologías. 

Mientras tales cambios se gestan es probable que resulten en un empleo neto positivo en una perspectiva a medio plazo, no obstante ahora hay importantes cambios y estancamientos en el mercado laboral debido a la recesión de la COVID-19.

Desde 2017 (cuando se dispuso de datos por primera vez para este indicador) la percepción de las empresas sobre los habilidades han disminuido, en promedio, en un 3.4% entre las economías avanzadas y aumentó un 1,8% entre las economías emergentes y en desarrollo, mientras que las economías en desarrollo y emergentes puntúan 49 puntos de un rango de 100 y las economías avanzadas obtienen 67 en este mismo rango.

Las mayores mejoras se han producido en Egipto, Bulgaria, Arabia Saudita y Tanzania, mientras que los Estados Unidos, Noruega, Sudáfrica, Alemania y Japón han experimentado la mayor disminución de habilidades digitales de relevancia.

La falta de habilidades digitales adecuadas no solo obstaculiza la difusión de las TIC, sino que también agrava el riesgo de pérdidas de empleo relacionadas con la automatización. En los países de la OCDE, al menos el 14% de todos los puestos en “alto riesgo” de automatización y el 32% de todos los trabajos tienen un “riesgo significativo” de automatización. 

Una respuesta a la crisis de la COVID-19

El informe de 95 páginas resalta las características clave de los países que respondieron de manera más competitiva y resiliente frente a la crisis. La pandemia de 2020 ha sido un shock para todas las naciones, sostiene el Foro Mundial, que destaca las fuertes pérdidas tanto en términos de vidas humanas como de medios de subsistencia.

En este contexto, sin embargo, es posible identificar algunas características comunes que ayudaron a algunos países a gestionar mejor el impacto de la pandemia sobre su economía y su gente. 

Basados en la evaluación de los líderes empresariales, a través de una encuesta de opinión ejecutiva – las siguientes dimensiones surgieron como ítems particularmente importantes para ser resilientes a esta crisis de salud y sus secuelas.

La primera de esas características es la digitalización económica y la profundización de las habilidades digitales.

El distanciamiento social ha sido la recomendación más inmediata para frenar la ola de contagios de la COVID-19; por lo tanto, los países que pueden seguir ejecutando segmentos importantes de su economía remotamente están mejor posicionados para enfrentar la pandemia que aquellos que no pueden operar su economía de manera remota.

La idea es que los países del mundo puedan ir aumentando la digitalización de su actividad económica. 

La segunda de esas características se basa en la construcción de redes de seguridad y solidez financiera. En este contexto, los países que ya contaban con sólidas redes de seguridad para apoyar a aquellos que no pudieron trabajar durante la pandemia, estaban en mejores condiciones para apoyar a las empresas con subvenciones directas o créditos para prevenir quiebras excesivas y pérdidas. En particular, las economías con fuertes sistemas pudieron encontrar fácilmente recursos para otorgar crédito a las pymes, los cual contribuyó a mantener a las empresas a flote en el contexto actual.

En tercer lugar, la gobernanza y la planificación juegan un papel fundamental. Gestionar la crisis de la COVID-19 ha demostrado ser extremadamente desafiante para todos los gobiernos. Equilibrar las políticas de salud pública con las políticas económicas y sociales requiere adoptar soluciones, que son difíciles de evaluar.

En términos generales, los países que pudieron planificar mejor y coordinar las medidas sanitarias con las políticas sociales han tenido relativamente más éxito para mitigar los efectos de la crisis. 

Y por último un buen sistema de salud y capacidad de investigación han sido fundamentales para mitigar los efectos de la pandemia. El sistema de salud no se define solo por la capacidad de su sector sanitario (hospitales, médicos, camas) sino también por la accesibilidad de estos servicios por una gran fracción de la población

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