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La sostenibilidad del Bitcoin

Por: Financiero 03 May 2021

Actualmente, la tecnología juega un rol sumamente importante en el desarrollo de nuestras sociedades. Las diferentes herramientas que ésta ha brindado desde su aparición han influido en la manera en la que nos relacionamos, y por ende, han afectado cómo consumimos los bienes, productos o servicios que necesitamos.


La sostenibilidad del Bitcoin
Los avances tecnológicos en el ámbito económico tienen un considerable impacto medioambiental

Sarianny Berzares
Estudiante de Economía
Creadora de contenidos
@sariberzares

Actualmente, la tecnología juega un rol sumamente importante en el desarrollo de nuestras sociedades. Las diferentes herramientas que ésta ha brindado desde su aparición han influido en la manera en la que nos relacionamos, y por ende, han afectado cómo consumimos los bienes, productos o servicios que necesitamos.

Un muy buen ejemplo del impacto que ha tenido la tecnología en nuestras vidas es la aparición (o quizá transformación) del dinero digital o electrónico, el cual trabaja de la mano con las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), pero fundamentalmente con el internet.

Dinero digital
Esta adaptación del dinero físico a formatos digitales tuvo su auge luego de la crisis económica mundial que aconteció en el año 2008, la cual socavó la confianza de las personas en las instituciones financieras y bancarias.

En 2009 surgió Bitcoin, un método de pago descentralizado que se convirtió en el primer referente de la digitalización del dinero a escala mundial, y que además tuvo un impacto creciente y continuo desde su primera aparición hasta la actualidad, cuando cada vez más empresas y organizaciones lo aceptan como un método de pago confiable.

Sostenibilidad financiera
A pesar de que el bitcoin tiene ventajas increíbles como la descentralización, la auditabilidad y el anonimato para proteger y cifrar los datos de sus usuarios, el aspecto de la sostenibilidad que pueda tener en el tiempo se ha convertido en una realidad incómoda. El impacto ecológico que tiene la tecnología blockchain es tan grande que no se puede cuantificar con exactitud, sólo puede ser estimado con aproximaciones.

Este impacto deriva de que en el proceso para obtener Bitcoins, los mineros reciben cada 10 minutos una ecuación, que de ser resuelta, les permitirá tener los Bitcoins en sus billeteras (o wallets) digitales, y esto provoca una expansión constante de la potencia de procesamiento de los equipos dedicados a la tarea de la minería, lo cual desemboca inevitablemente en un aumento considerable en el consumo de energía.

De hecho, según el Índice sobre Consumo Eléctrico del Bitcoin realizado por la Universidad de Cambridge, esta red consume en un año la misma cantidad de energía que toda Noruega.

A sabiendas que las herramientas tecnológicas modernas demandan una cantidad absurda de energía, que finalmente contribuyen a la emisión de dióxido de carbono, es urgente plantearse la pregunta: ¿qué tanto tiempo lo soportará el planeta?.

Huella de carbono
Frente a todo este escenario de consumo masivo de energías tradicionales, ha surgido un concepto bajo el paradigma del desarrollo sostenible, el de la huella de carbono. Se define como la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que producimos los seres humanos al fabricar un producto, o en nuestra vida cotidiana.

Esta huella surge como un indicador del daño que le causan las actividades humanas al ecosistema del planeta Tierra, se expresa en toneladas de CO2 emitidas, y consiste en hacer una valoración de los hábitos humanos en cuanto a la cantidad de energía que es necesaria para realizarlos.

Además, es importante destacar que según un informe de Greenpeace realizado en 2017, el consumo energético de las TICs es responsable del 8% del gasto de energía mundial; cifra que para este año ya se debe haber triplicado en relación a los nuevos avances tecnológicos.

Entonces, a pesar de que la minería de criptomonedas está basada en un trabajo computacional, esta labor deja una huella de carbono tan grande que no hay manera de calcularla. Por lo tanto, es necesario replantearnos de qué forma podremos manejar el hecho de que las emisiones de carbono asociadas a la minería de bitcoins socavan los esfuerzos sostenibles globales, y amenazan con empeorar el problema del cambio climático.

La otra cara del BTC

Adriana Cuicas

“Bitcoin podría ser la clave para el futuro de la energía limpia”. Este titular contradice lo que hemos leído con frecuencia, pues se ha difundido con bastante fuerza que la minería, en especial la de Bitcoin, consume muchísima energía y perjudica al medio ambiente, sin embargo una investigación argumenta que BTC es, de hecho, un “impulsor clave del futuro de la energía renovable”.

Un white paper publicado por Square y ARK Invest, como parte de “The Bitcoin Clean Energy Initiative”, afirma que la minería de criptomonedas junto con la energía renovable facilitan una “transición energética”.

La minería de Bitcoin presenta una oportunidad para acelerar la transición energética global hacia las energías renovables al servir como una tecnología complementaria para la energía limpia, destaca un resumen del documento.

ARK Invest ha contribuido con un modelo de código abierto que demuestra cómo la minería de bitcoins podría aumentar estos sistemas de almacenamiento más renovables, al suministrar un porcentaje mayor de la demanda de energía de carga base de una red, lo cual representa una economía de unidad de costo comparable o menor.

La energía solar y la eólica son ahora las fuentes de energía menos costosas del mundo, pero están golpeando cuellos de botella de implementación principalmente debido a su suministro de energía intermitente y a la congestión de la red.

Bitcoin como punto de partida
El objetivo de esta investigación es explicar cómo funciona la red Bitcoin como un comprador de energía único que podría permitir a la sociedad desplegar sustancialmente más capacidad de generación solar y eólica.

“Este despliegue, junto con el almacenamiento de energía, tiene como objetivo facilitar la transición a una red eléctrica más limpia y resistente. Creemos que los propietarios de activos energéticos de hoy pueden convertirse en los mineros de bitcoins esenciales del mañana”, dice el texto.

Por lo tanto, los propietarios de activos energéticos podrían convertirse en los “mineros de bitcoins del mañana” que operan una red eléctrica resistente.

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