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Economía

“La pandemia no durará mucho más”

Por: Financiero 15 Nov 2020

El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, aprobó 48 millones de dólares para la compra de 4 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer, que según los resultados preliminares parece previene en un 90% la infección de coronavirus.


“La pandemia no durará mucho más”
Cerca de 40 países y territorios de Latinoamérica y el Caribe aseguraron ya las dosis necesarias para una primera fase de inmunización ante la COVID-19

Redacción El Financiero (con información de BBC,
El País, Runrunes, EFE, Bloomberg, DW)

El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, aprobó 48 millones de dólares para la compra de 4 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer, que según los resultados preliminares parece previene en un 90% la infección de coronavirus.

En América Latina, países como México, Ecuador y Perú ya comunicaron en su momento sus preacuerdos con Pfizer y otras farmacéuticas desarrolladoras de vacunas anticovid. Adicionalmente, cerca de 40 países y territorios de Latinoamérica y el Caribe aseguraron ya las dosis necesarias para una primera fase de inmunización ante el nuevo coronavirus.

Ningún país quiere quedarse atrás en la búsqueda de la humanidad por una vacuna contra la COVID-19. Y los acontecimientos positivos de la semana pasada, tras el anuncio de Pfizer, fueron lo suficientemente importantes como para que el principal especialista en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci, declarara que la pandemia no durará mucho más.

“Hoy es un gran día para la ciencia y la humanidad”, dijo Albert Bourla, presidente y presidente ejecutivo de Pfizer, en un comunicado divulgado el pasado lunes 9 de noviembre cuando la empresa dijo que su vacuna, desarrollada junto a la biotecnológica alemana BioNtech, tiene un 90% de efectividad, muy por encima del 50% exigido como mínimo por la FDA (la agencia de medicamento estadounidense) para autorizar la vacuna contra el SARS-CoV-2.

De acuerdo con la farmacéutica estadounidense, en la tercera semana de noviembre tendrán suficientes datos de la seguridad de la vacuna, con información sobre el tiempo de inmunidad o la eficacia según las edades, para solicitar entonces una aprobación de emergencia a la FDA. Esto dará luz verde para su uso en EE UU, mientras que la autorización de su aplicación en la UE corresponderá a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Si el proceso sigue sin contratiempos, Pfizer estima que podría suministrar 50 millones de dosis para finales de este año –válidas para unos 25 millones de personas– y alrededor de 1.300 millones para fines de 2021.

En principio, las vacunas estarán disponibles para proteger a las personas de mayor riesgo de infección, como profesionales de la salud, y para la tercera edad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que no se esperan vacunaciones masivas hasta mediados de 2021.

Su almacenamiento y transporte a 75 grados bajo cero plantean además todo un desafío logístico. La vacuna de Pfizer y BioNTech pertenece a un tipo de vacunas llamadas “ultrafrías”, porque deben transportarse a temperaturas por debajo de los -70º C. La mayoría de las demás vacunas no requieren temperaturas de almacenamiento tan bajas.

Eso representa un reto, pues muchos países y áreas rurales no cuentan con los equipos adecuados para alcanzar esas temperaturas. El almacenamiento ultrafrío puede ser un obstáculo incluso en los hospitales más sofisticados de Estados Unidos, según explica la agencia Reuters.

Además se desconoce si la vacuna evitará que te contagies y propagues el virus o solo evita que enfermes. Tampoco sabemos qué tanto protegerá según el grupo de edad.

Si el proceso normal de desarrollo de una vacuna puede llevar al menos 10 años, la del coronavirus podría quedar lista en nueve meses.

Otras vacunas

También ha despertado gran interés la vacuna de la otra candidata estadounidense: Moderna. La compañía destacó el miércoles 11 de noviembre que ya tienen 53 casos positivos de Covid-19 entre sus participantes, aunque sigue recopilando datos para valorar su efectividad.

También, tras el anuncio de Pfizer, Rusia señaló que su candidata, Sputnik V, cuenta con una efectividad del 92% en la prevención de contagios de coronavirus. Sin más datos publicados, Moscú explicó que en la fase 3 del estudio están participando unos 40.000 voluntarios.

Cómo funciona la vacuna de Pfizer

La vacuna Pfizer se basa en una nueva tecnología en la que se inyecta en el cuerpo una molécula llamada ARN mensajero. Esta molécula de ARNm proporciona las instrucciones para que las células del cuerpo fabriquen una proteína, llamada glicoproteína de pico, que juega un papel esencial al permitir que el SARS-CoV-2 infecte las células humanas.

Cuando el sistema inmunológico detecta la glicoproteína de pico, genera una respuesta inmunitaria. Si el individuo vacunado se expone más tarde al virus que causa COVID-19, el sistema inmunológico del individuo está preparado para atacar y destruir rápidamente el coronavirus.

De las seis vacunas que respalda el gobierno federal de EEUU, es probable que más de una esté disponible para el público en 2021; todas se perdieron el día de las elecciones porque los ensayos de fase 3, que miden la seguridad y la eficacia, aún están en curso. Una de las ventajas de utilizar el enfoque del ARN mensajero es la velocidad de desarrollo; aunque ninguna vacuna que utilice esa tecnología ha sido aprobada antes en los EE. UU.

Se estima que la vacuna, administrada mediante dos inyecciones en el brazo con tres semanas de diferencia, serán inmunes al coronavirus durante al menos un año y según el anuncio de Pfizer y BioNTech esta funciona en nueve de cada 10 casos.

Dos alemanes a la velocidad de la luz

Tras la empresa BioNtech, socia de Pfizer en la investigación de la vacuna contra la COVID-19, hay dos alemanes con raíces turcas: Ugur Sahin y Özlem Türeci.Se trata del matrimonio formado por Ugur Sahin y Özlem Türeci. Cuando en enero de 2020 el coronavirus se asomaba en China, a nadie en Alemania parecía preocuparle seriamente la posibilidad de que el patógeno pudiera causar una pandemia. Sin embargo, Sahin y Türeci reaccionaron de inmediato y dirigieron sus investigaciones hacia el desarrollo de una vacuna en un proyecto que denominaron “velocidad de la luz”, pues tendría que desarrollar en poco tiempo, lo que normalmente lleva varios años. Tres meses después, tenían ya en fase de desarrollo clínico las primeras candidatas a convertirse en la ansiada vacuna.

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