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La minería, desde el punto de vista jurídico latinoamericano

Por: Financiero 17 May 2021

Esta semana, la edición gira en torno al sector primario de la economía tradicional, el cual está constituido por algunas de las actividades más antiguas practicadas por el ser humano.


La minería, desde el punto de vista jurídico latinoamericano
Este sector tiene el potencial de beneficiar a los Estados, debido a la alta demanda mundial de metales y minerales

Enfoque jurídico

Darío González Martínez
Abogado corporativo
@dariolawyer

Esta semana, la edición gira en torno al sector primario de la economía tradicional, el cual está constituido por algunas de las actividades más antiguas practicadas por el ser humano.

Las labores de este sector se relacionan con la obtención de las materias primas destinadas al consumo o a la industria, a partir de los recursos naturales.

En este sentido, los productos primarios no están elaborados, sino que aún deben pasar por procesos de transformación para ser convertidos en bienes o mercancías.

La minería como punto focal
Una de las actividades más destacadas del sector primario es la minería, la cual se ha desarrollado a gran escala en los países latinoamericanos gracias a las inversiones extranjeras.

Esta actividad se dedica, básicamente, a la extracción selectiva de minerales, y otros materiales de la corteza terrestre.

La práctica de la minería es tan antigua como el inicio de la humanidad en el planeta Tierra.

Desde la Edad de Piedra, el hombre recurrió a rocas o minerales para fabricar armas y herramientas de uso diario; cuyo desarrollo continuó con el uso de metales, desde su extracción, pasando por su refinación, y posteriormente, mediante la aleación de metales.

Minería en LatAm y sus consecuencias
Esta actividad ha crecido en países tradicionalmente mineros como Brasil, Perú y Chile, pero también en Colombia y Argentina.

La buena noticia para estas naciones es que se pueden extraer materiales muy valiosos en el mercado, lo cual supone un margen de ganancias lucrativo, que alimenta el ciclo de inversión en estos países.

Sin embargo, las tecnologías de extracción, especialmente las que conllevan cianuro y ácido sulfúrico, son las que más afectan a extensos territorios y a diversas comunidades de la región.

Actualmente, la minería latinoamericana apuesta por una diversificación de la cesta de materias primas, con la mirada puesta en minerales como el litio o el niobio, esenciales en el desarrollo de sectores emergentes de la llamada cuarta revolución industrial, la cual está marcada por el desarrollo de nuevas tecnologías y la automatización de procesos.

El Salar de Atacama, ubicado en el norte de Chile, posee grandes reservas de litio, un material básico para la fabricación de baterías para teléfonos inteligentes, tabletas o vehículos eléctricos. No obstante, ese país no es el principal productor, ya que Australia le superó en 2018.

¿Cómo se otorgan las concesiones?
Analicemos los escenarios en los que se otorga una concesión para la explotación de esta actividad.

Por ejemplo, en Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Perú y Venezuela, la autoridad es ejercida por un ministerio, bien sea por intermedio de una dirección de minas, del servicio geológico o de una empresa especializada, dependientes todos del ministerio de minas o de energía.

En otros países como Argentina, Brasil, Cuba, República Dominicana, o Uruguay, los ministerios de industria, de comercio o de desarrollo son la autoridad competente.
Por otro lado, tenemos el caso especial de Chile, en donde un Juez Civil es quien representa a la autoridad minera.

Los engorrosos trámites
Una vez se presenta la solicitud ante la autoridad competente, su personal analiza la documentación requerida por la legislación del país en donde se pretende aplicar. Luego, se exponen los motivos por los cuales se autoriza la concesión.

Esta autorización puede ser de explotación o de exploración; la misma acarrea ciertos derechos y obligaciones al concesionario.

En el caso de Argentina, Costa Rica, Uruguay y Panamá, se otorgan licencias de exploración, pero casi todos los países otorgan licencias de explotación, ya sea permanente o por periodos de tiempo.

En la mayoría de los Estados la tramitación es el talón de Aquiles, ya que supone la imposición de procesos rigurosos que hacen demorar las concesiones y el inicio de las obras.

Pienso que todos los países deben modernizar los procesos, para hacerlos sencillos. Esta sería una estrategia atractiva para las empresas inversoras, ya que se aceleraría el proceso burocrático, y se establecería un régimen enfocado a la aprobación inmediata de los proyectos.

La actividad minera representa un ingreso potencialmente alto a las arcas de los Estados, siempre y cuando tengan los metales o minerales extraíbles, y susceptibles de venta en el mercado, lo cual genera empleos y beneficios a las comunidades aledañas.

Aunque se dice que este sector representa una pequeña parte del PIB, no deja de ser importante, ya que, a pesar de los años, las actividades mineras siguen generando ingresos.