Ver ediciones digitales
Compartir

La ansiedad: una de las formas que adopta tu identificación con el ego

Por: Financiero 28 Feb 2021

Todos alguna vez hemos experimentado estados de inquietud, miedo, inseguridad, exaltación, propios de un ataque de ansiedad. Según estadísticas obtenidas del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) la prevalencia global de la Ansiedad Generalizada es del 5% y la anual del 3%. La primera de ellas se refiere al porcentaje de personas que han sido diagnosticadas de dicho trastorno, lo presenten o no en la actualidad. La segunda, es aquella que hace referencia a quienes han presentado dicho diagnóstico durante el año en curso.


La ansiedad: una de las formas que adopta tu identificación con el ego

ALTA FRECUENCIA

Nacarid López
Terapeuta certificada en
Bioneuroemoción y Sonido Ancestral
@nacarid
nacarid.com
soyaltafrecuencia@gmail.com

Todos alguna vez hemos experimentado estados de inquietud, miedo, inseguridad, exaltación,  propios  de  un  ataque de  ansiedad.  Según  estadísticas  obtenidas  del  Manual  Diagnóstico  y  Estadístico de  los  Trastornos  Mentales  (DSM-IV) la  prevalencia  global  de  la  Ansiedad  Generalizada es del 5% y la anual del 3%. La primera de ellas se refiere al porcentaje de personas que han sido diagnosticadas de dicho trastorno, lo presenten o no en la actualidad. La segunda,  es aquella que hace referencia a quienes han presentado dicho diagnóstico durante el año en curso.  

La  Organización  Mundial  de la Salud (OMS),  calculó que poco  más  de  260  millones  las  personas  diagnosticadas con este trastornos para el año 2017. Cifra que sin duda se habrá incrementado  en el 2020 durante las fases más críticas del COVID-19 a escala mundial. 

Aunque las cifras por sí solas pueden  resultar  alarmantes,  la  ansiedad – como  toda  emoción – tiene  como  objeto  preservar  nuestra integridad a  través  de impulsos  biológicos  que  nos llevan a actuar. Ella  se  activa ante la amenaza  de  un  posible  daño  físico y/o psicológico, que  cumplía  un  papel vital  cuando  el  hombre prehistórico  necesitaba  salir  de  su  refugio  en  busca  de  alimento y  debía  permanecer alerta por el inminente ataque de animales salvajes. 

En  la  época  moderna,  el  principal  detonante  de  este  trastorno sigue  siendo  el  miedo  a  las  amenazas  del  entorno.  A  la  muerte: por  accidente, por  agresiones  físicas,  o  por  alguna  enfermedad.  Miedo  a  quedarse  sin  empleo  y  sin  dinero  para  el  alimento  y  comodidades que  eventualmente conllevarían a la muerte física y/o metafórica, ya que podría significar el fin de un  estilo de vida determinado. 

Pensamiento perturbador 

Pero, ¿qué factor es el causante del miedo?. ¿Realmente ha ocurrido el accidente o la agresión  física? ¿O son sólo proyecciones mentales en el tiempo?. En este respecto, Eckhart Tolle en su  libro “El Poder del Ahora”, se refiere a un estado de miedo que está “divorciado de cualquier  peligro real o inmediato” al que define como miedo psicológico  y que en efecto puede adoptar  la  forma de  “ansiedad” entre  otras  tantas  como  preocupación,  nervios,  tensión,  etc.

Por  consiguiente, la ansiedad presenta sus síntomas al sentirnos vulnerables por “algo que podría  ocurrir” , pero que en realidad no está ocurriendo en el “aquí y ahora”. Es la brecha que se crea  cuando tus pensamientos se encuentran distanciados de tu momento presente. Por lo tanto, la  simple  práctica  de  centrar  tu  mente  en  el instante  que  estás  viviendo  ya  es  una potente herramienta para disminuir  los síntomas activados por el pensamiento perturbador. 

Las prácticas ancestrales de filosofías como la hinduista (por ejemplo), enfocan sus enseñanzas  en evitar la identificación con la mente racional o Ego, el falso Yo, que es aquella parte de la  consciencia  que  se  ha  creído separada  del  todo. 

Cuando  los  grandes  yoguis  alcanzan  la  realización del Ser o encuentro con el Yo Superior, comprenden que la existencia del Ego es ilusoria y por lo tanto desaparece de su percepción. Es natural entonces, que esta falsa identidad se encuentre en constante amenaza de muerte y extinción, proyectando la misma sensación en nosotros mientras permanecemos identificados con ella. 

<< Para el ego, la muerte siempre está a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación  con la mente, el miedo a la muerte afecta todos los aspectos de tu vida >>. Eckhart Tolle, El  Poder del Ahora

Como bien comenta Tolle, algo tan sencillo como la necesidad de tener la razón y defender a  capa  y  espada  la  posición  mental  con  la  que  nos  hemos  identificado,  se  relaciona  inconscientemente con el miedo a la muerte, producto de los tantos mecanismos de defensa elaborados por ego.

Por lo  tanto, el ego en su afán de existencia, evita en todo momento la conexión de nuestra  mente  con  el  “aquí  y  ahora”,  enviando  constantes  proyecciones mentales  de  un  futuro  que  evidentemente escapa de nuestro control y nos genera la ansiedad. 

¿Cómo evitarlo? 

Considerando lo expuesto, nuestro enfoque debe orientarse al entrenamiento de nuestra mente  en: 

✔ Vivir el momento presente: Meditación 

✔ Control de la respiración: Ejercicios de inhalación profunda 

✔ Reconocer tu miedo: Aceptación 

Un método para volver a la calma: 

Un excelente método  para volver  a  la  calma,  se  basa  en recuperar  nuestro  ritmo  natural  de  respiración. El siguiente ejercicio se aplica en tres pasos de cinco tiempos cada uno, el cual se puede  ir incrementando mientras nos sintamos cómodos con los tiempos elegidos.  

Busca un espacio tranquilo, preferiblemente en soledad, cierra los ojos y centra tu atención en  el entrecejo o  centro  crístico. Inhala por la nariz contando mentalmente  hasta  5, mantén  la  respiración y  vuelves  a  contar  mentalmente  hasta  5,  exhala  por  la  boca , mientras  cuentas  mentalmente hasta 5. Repite el ejercicio 6 veces y tantas veces como lo necesites durante el día.

LEE MÁS CONTENIDO
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?