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La agricultura y su importancia jurídica para los estados

Por: Financiero 14 Mar 2021

Los pueblos latinoamericanos han sido pioneros desde los inicios en la agricultura y actualmente muchos de ellos subsisten a base de sus cosechas, que muchas veces sirven para abastecer a la población de su país y también para exportar.


La agricultura y su importancia jurídica para los estados
Enfoque jurídico

Darío González Martínez
Abogado corporativo
@dariolawyer

Los pueblos latinoamericanos han sido pioneros desde los inicios en la agricultura y actualmente muchos de ellos subsisten a base de sus cosechas, que muchas veces sirven para abastecer a la población de su país y también para exportar. 

Los gobiernos locales han promovido la seguridad alimentaria en conjunto con la agricultura como estrategia para favorecer a las personas en situación de pobreza y estimular el crecimiento económico. 

Estas intervenciones agrícolas incluyen tecnología, habilidades y entorno regulatorio. Se ha planteado analizar el impacto de varias de estas intervenciones como, por ejemplo, la titulación de tierras, la capacitación y tecnología, las escuelas de campo para agricultores, el pago por servicios ambientales y la gestión forestal descentralizada.  

Con el retroceso económico provocado por la pandemia de la COVID-19, los gobiernos locales tendrán que estimular a los agricultores con programas y leyes de largo alcance para evitar un desabastecimiento de alimentos básicos como el arroz, papa, frijoles, plátanos, maíz, entre otros, lo cual debe ser implementado de manera urgente. 

Si bien es cierto que la alimentación es un rubro fundamental para el ser humano, su producción y distribución no escapa a los embates de la crisis actual, pues debido al confinamiento de la población, se incrementó el consumo de algunos productos provenientes de la agricultura.

Para satisfacer la demanda, se ha tenido que invertir en producción, pero muchos de los pequeños empresarios agrícolas no cuentan con los recursos necesarios para invertir en grandes maquinarias que los ayuden a suplir esta necesidad. 

Esto es una realidad en todos los países latinoamericanos, cada gobierno debe incrementar los incentivos económicos con préstamos bancarios flexibles destinados a agricultores, quienes primero deben aplicar a estos y posteriormente invertir en bienes y servicios que contribuyan al logro de una producción sostenible y evitar cualquier forma de desabastecimiento. 

El gobierno federal mexicano ha implementado una nueva estructura en cuanto a política agrícola con la creación de dos subsecretarias, agricultura y seguridad alimentaria.

La primera será responsable de los asuntos de agricultura y desarrollo rural, y la segunda de garantizar la seguridad alimentaria.

En Colombia se ha incentivado a los campesinos a la compra directa de tierras para el cultivo, mediante una Ley que otorga un subsidio equivalente el 70% del precio de compra de la tierra, mediante un crédito especial que cubriría el restante 30%. 

En Panamá, el gobierno a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) lleva a cabo un plan de apoyo mediante cuatro ejes: 

  • Educación agropecuaria
  • Servicios de apoyo y respaldo al productor, optimizar la productividad y competitividad
  • Gestión de desarrollo rural y social

Todo esto en coordinación con el gobierno central, que se ha propuesto luchar contra los fenómenos climáticos, la inestabilidad de los mercados y la presencia de plagas.

En Perú se aprobó el plan nacional de agricultura familiar, que tiene como objetivo mejorar los ingresos de los productores en la agricultura familiar de manera sostenible.

En Costa Rica se basan en varios instrumentos políticos en pro de la agricultura, entre ellos tenemos: precios mínimos o referenciales, créditos subsidiarios, subsidios implícitos a seguros, pagos por servicios ambientales, todas estas medidas buscan incentivar a los agricultores a seguir en este negocio. 

En el Salvador las principales directrices de la política agropecuaria se encuentran dentro del plan estratégico institucional (PEI) el cual tiene como objetivos: garantizar la soberanía y seguridad alimentaria, reactivar el cultivo del café, desarrollo rural territorial, sostenibilidad ambiental. 

En Guatemala esta actividad se ha visto afectada por la caída de precios de los productos alimenticios y por factores climáticos, la política agropecuaria está articulada en el “Gran Plan Nacional Agropecuario” el cual tiene entre sus objetivos: seguridad alimentaria, infraestructura y riego, medidas sanitarias y fitosanitarias. 

En Honduras, el gobierno se ha propuesto la reducción de distorsiones en el mercado interno mediante la introducción de mecanismos de control y estabilización de precios, y normas sanitarias que a la vez buscan incrementar los mercados de las exportaciones. 

La agricultura empezó desde que el hombre plantó en la tierra semillas que producían alimentos que ayudaban a su subsistencia, se dice que entre China y Latinoamérica se disputan la patente de pioneros en esta actividad, sin dejar a un lado a otros como los antiguos egipcios y romanos, quienes desarrollaron la agricultura mediante el uso de carros tirados por animales para acelerar el proceso de producción.

Hoy en día los gobiernos han implementado políticas agrícolas tendientes a garantizar la seguridad alimentaria de sus pueblos, pero sentimos que este sector sigue abandonado y que requiere de planes adicionales que ayuden a los productores a seguir cosechando y de ésta manera nuestros pueblos no sufran por la falta de alimentos del campo.

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