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Hay una razón por la que usted siempre llega tarde, y no es su culpa

Por: Financiero 18 Oct 2020

“Una confesión: Tiendo a llegar tarde… pero solo a ciertas actividades. Por ejemplo, rara vez me retraso en una fecha límite o en una entrevista. Me gusta llegar exactamente a tiempo no un minuto antes. Sin embargo, casi siempre llego tarde a una fiesta, reunión o cita”, dice en su columna la escritora Stephanie Vozza


Hay una razón por la que usted siempre llega tarde, y no es su culpa
A un 20% de la población le resulta difícil ser puntual, se trata de los ‘Timebender’, descubra de qué se trata este término

“Una confesión: Tiendo a llegar tarde… pero solo a ciertas actividades. Por ejemplo, rara vez me retraso en una fecha límite o en una entrevista. Me gusta llegar exactamente a tiempo no un minuto antes. Sin embargo, casi siempre llego tarde a una fiesta, reunión o cita”, dice en su columna la escritora Stephanie Vozza.

Considerando que escribo sobre la productividad, la organización y la gestión del tiempo, esto podría parecer absurdo. Y la verdad es que me siento mal cuando llego tarde. No obstante, luego de leer el libro de Grace Pacie; “Late! A Timebender’s Guide to Why We Are Late and How We Can Change, aprendí que no soy desconsiderada ni descuidada; soy lo que ella llama un ‘Time-Bender’, cuenta Vozza, en su artículo escrito en primera persona y publicado por la revista estadounidense de negocios Time Fast.

“La investigación muestra que el 20% de la población encuentra difícil ser puntual”, señala Pacie, quien también se identifica como un ‘Time-Bender’. “El tiempo parece funcionar de manera diferente para nosotros. Es como si el tiempo pasara, unas veces se extiende y otras se acorta”.

¿Qué son los Timebenders?

El comportamiento de controlar el tiempo (Time-Bender) se compone de factores que se combinan para hacer que alguien llegue tarde. De acuerdo a Pacie, los Timebenders:

  • Tienen problemas para medir el tiempo y típicamente lo subestiman en un 20% a 30%.
  • Intentan ajustarse a tareas extra justo antes de la fecha límite, ya que les resulta incómodo finalizar el proceso.
  • Tienen un bloqueo mental sobre el “tiempo de transición” y, como resultado, salen regularmente de casa unos cinco minutos más tarde de lo que pretendían.
  • Inconscientemente se resisten a salir hasta el último minuto, reduciendo al mínimo los tiempos de viaje, sin tener en cuenta lo inesperado (o incluso lo esperado).

“Así es como nuestro pensamiento se vuelve ilógico, y terminamos llegando tarde, a pesar de haber querido llegar a tiempo”, afirma.

Es la naturaleza, no la crianza

La gente a menudo se pregunta por qué no se acaba con ese comportamiento, lo que ocurre es que, es algo innato, vinculado al elemento J-P del test Indicador Myers-Briggs, explica Pacie, y añade que, los Timebenders son de tipo P.

“Los de ese tipo, tenemos una profunda preferencia por mantener nuestras opciones abiertas, no nos gusta concluir las tareas”, afirma. “Por otro lado, los de tipo J, buscan concluirla, y no pueden esperar a terminarlas antes de lo previsto”.

“Desde que nacemos, a los Timebenders se nos hace difícil romper el hábito” , dice la escritora. “No creo que podamos liberarnos de esa mentalidad, pero podemos actuar por preferencia de la misma manera que un introvertido puede adoptar un comportamiento extrovertido”, declara Pacie.

Afortunadamente, ser un Time-Bender no está del todo mal. “Somos universalmente criticados por llegar tarde, pero nuestros atributos positivos nunca son reconocidos,” opina. Por ejemplo, ella comenta que los Timebenders son a menudo adaptables y flexibles. No les importa ser interrumpidos por algo interesante. Pueden agilizar aún más su trabajo, concentrarse bien bajo presión y generalmente son buenos para cumplir con los plazos reales.

Llegar tarde se ve a menudo como un defecto de carácter, especialmente en el lugar de trabajo. Sin embargo, Pacie sostiene que este punto de vista negativo está fuera de proporción y debe ser cuestionado. “Los colegas que son obsesivos con la puntualidad no se dan cuenta de que la última persona en llegar es también la última en irse”, indica. “Las personas que llegan temprano a las reuniones y eventos suelen ser menos productivas que las que llegan unos minutos tarde, ya que los Timebenders estuvieron trabajando hasta la fecha límite en su tarea anterior”, dice.

En nuestras vidas personales, estas ventajas pueden ser más difíciles de vender. “Nuestros seres queridos pueden sentirse muy heridos cuando se dan cuenta de que podemos llegar temprano ‘cuando se trata de algo importante’, pero siempre llegamos tarde para ellos”, expresa Pacie. “Piensan que lo hacemos a propósito”, añade.

Rompiendo el hábito

Si desea deshacerse de su hábito crónico de retraso, hay varias cosas que puede hacer, las cuales Pacie esboza en su libro. Por ejemplo, siempre pregunte la fecha límite.

“Una fecha límite debe ser real y tener consecuencias; no tiene ningún efecto si se pasa por alto”, asegura, añadiendo que las fechas límite hacen que los Timebenders entren en acción (lo que explica por qué no llego tarde a mis tareas). “Trabajamos más eficazmente justo antes de una fecha límite”, continúa.

Sin embargo, Pacie advierte a los Timebenders que no empiecen un trabajo demasiado pronto como una forma de compensar. “Simplemente desperdiciarán su tiempo hasta que la fecha límite les permita concentrarse”, señala.

Romper el hábito puede resultar difícil, pero, lo vale. “Los Timebenders a menudo se niegan a aceptar y no se ven a sí mismos como si siempre llegaran tarde, porque no sucede todo el tiempo”, explica Pacie. “Esto puede dañar las relaciones, porque causa dolor y enojo en nuestras parejas. Ayudará si logran comprender que aunque llegar a tiempo puede ser fácil para ellos, es un problema más complejo para el 20% de la población. Deben saber que su tiempo límite también trae ventajas a su relación, y que juntos hacen un buen equipo”.

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