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Energía renovable en las puertas de las fábricas

Por: Financiero 24 May 2021

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero implica el complejo reto de abordar los peligros medioambientales, producto de las actividades industriales, sin añadir costos indebidos que asfixien el crecimiento económico. Esto supone un fuerte incentivo para que inversores y políticos comprometidos con el medioambiente y la economía, den prioridad a soluciones innovadoras.


Energía renovable en las puertas de las fábricas
Las inversiones en métodos de generación propios, garantizarían
un suministro energético constante y neutro en carbono

Redacción El Financiero

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero implica el complejo reto de abordar los peligros medioambientales, producto de las actividades industriales, sin añadir costos indebidos que asfixien el crecimiento económico. Esto supone un fuerte incentivo para que inversores y políticos comprometidos con el medioambiente y la economía, den prioridad a soluciones innovadoras.

En Estados Unidos, el sector industrial representó casi una cuarta parte de todas las emisiones en 2019, conforme a los datos de la Agencia de Protección Medioambiental, por lo que resolver los problemas de emisiones de estas organizaciones sería de gran ayuda para atender preocupaciones mayores.

Un artículo publicado en Bloomberg, traducido por El Financiero LatAm, aborda el tema de las emisiones industriales, y explora alternativas para reducirlas y hacer más eficiente el uso eléctrico.

Soluciones del pasado para problemas del presente
Es posible hacer frente a este problema motivando inversiones en la generación de energía de manera local, y neutra en carbono.

En el mundo industrializado, la forma más sencilla de alimentar una fábrica o una torre de servidores es recurrir a la red eléctrica local. Sin embargo, esto puede ser perjudicial en lo que respecta a las emisiones.

Los datos de la Agencia Internacional de la Energía muestran que dos tercios de la electricidad mundial se generaron mediante la quema de combustibles fósiles en 2018.

¿Cómo puede resolver este problema la generación de energía localizada? Un caso práctico del gigante del aluminio EN+ Group International PJSC lo ilustra.

La producción de aluminio es una de las siete industrias que más energía consume y una de las que más dificultades presenta para reducir las emisiones.

El aluminio también es importante en la transición hacia una economía más sostenible por ser un metal ligero, duradero y reciclable que se utiliza en la construcción, la industria aeroespacial, el embalaje y el transporte. Desgraciadamente, la mayoría de los productores de aluminio dependen de centrales de carbón para obtener electricidad.

EN+ pudo reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 85%, en parte invirtiendo en sus propios activos de generación de energía para garantizar que su aluminio se produjera con energía renovable.

En este caso, las fundiciones de aluminio de la empresa dependen, sobre todo, de centrales hidroeléctricas designadas, que también suministran electricidad a las comunidades circundantes. El resultado: Las emisiones de la fundición de aluminio de la empresa son la sexta parte de las de una fundición de aluminio estándar que utiliza carbón como fuente de energía.

Con la energía hidráulica, EN+ encontró una solución del pasado para un problema muy moderno. Al igual que las fábricas textiles, que salpicaron los principales ríos de Nueva Inglaterra y Gran Bretaña a partir de la revolución industrial, la industria moderna debería aprovechar nuevamente la energía cinética del agua para la manufactura de productos.

Otras formas de energía con cero emisiones de carbono sirven de fuentes de energía amplias y estables para la fabricación lejos de los ríos.

Synthos, un fabricante europeo de productos químicos, está estudiando la construcción de una central nuclear de 300 megavatios para sus operaciones en Polonia. La empresa ha realizado estudios de viabilidad con GE Hitachi Nuclear Energy, y ha iniciado conversaciones con la Agencia Nacional de Energía Atómica de Polonia.

Este compromiso sería especialmente útil en Polonia, donde la red eléctrica depende en gran medida de la quema de combustibles fósiles. Una central nuclear de este tipo, denominada pequeño reactor modular (SMR, por sus siglas en inglés), podría costar 1.000 millones de dólares, lo cual no es barato, pero es una fracción del costo de una central nuclear de tamaño completo.

Beneficios adicionales
Invertir en energía localizada y designada como neutra en carbono, puede ser una ventaja fiscal para las empresas, además de un beneficio para el medioambiente. Las empresas reducirían los costos de los servicios públicos, e incluso podrían generar ingresos vendiendo el exceso de energía a la red.

Además, dispondrían de una fuente constante e inamovible de energía con cero emisiones de carbono, reduciendo así la huella de sus productos. Para los fabricantes de acero, hierro, productos químicos y otros de alto consumo energético, esto podría convertirse en una necesidad económica a medida que más países apliquen impuestos de ajuste de carbono a los productos importados.

Algunas empresas tecnológicas han adoptado un enfoque diferente, invirtiendo en la generación de energía renovable para contrarrestar las emisiones de gases de efecto invernadero de sus torres de servidores. Estas inversiones, sin embargo, han sido mucho menos prometedoras desde el punto de vista de las emisiones. Algunas han invertido en parques solares y eólicos, a veces en lugares lejanos, para compensar sus propias emisiones o contribuir a la energía que requieren.

No obstante, eso no reduce realmente las emisiones, solo añade energía neutra en carbono al consumo total. Además, durante la noche o cuando no sopla el viento, estas torres de servidores deben extraer la electricidad de las mismas fuentes contaminantes que el resto.

Una mejor manera de abordar las emisiones, podría ser apoyar a las empresas para que tomen las soluciones energéticas en sus manos, con fuentes localizadas y designadas como neutras en carbono, entre ellas la energía hidráulica y la nuclear, cuando sea posible.

Estos esfuerzos serían pasos eficientes, rentables y realistas hacia la “modernización de la generación de energía”. Como mínimo, su potencial para ayudar a reducir las emisiones globales, hace que merezcan formar parte del debate.

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