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Vida y sociedad

El secreto de la felicidad

Por: Financiero 10 Ene 2021

Para Ricard, la felicidad no es una sucesión interminable de sensaciones placenteras. Es más bien una forma de ser, producto de cultivar el altruismo, la compasión, la libertad interior, la resiliencia, el equilibrio emocional, el equilibrio y la paz interior. Así lo conversó en una entrevista realizada por la periodista Irene Hernández Velasco, y publicada en el portal web de noticias de la agencia BBC, bbc.com.


El secreto de la felicidad
Matthieu Ricard, el llamado “hombre más feliz del mundo”, invita a vivir una vida más compasiva, altruista y libre, para construir un estado de satisfacción personal

Redacción El Financiero

Para Ricard, la felicidad no es una sucesión interminable de sensaciones placenteras. Es más bien una forma de ser, producto de cultivar el altruismo, la compasión, la libertad interior, la resiliencia, el equilibrio emocional, el equilibrio y la paz interior. Así lo conversó en una entrevista realizada por la periodista Irene Hernández Velasco, y publicada en el portal web de noticias de la agencia BBC, bbc.com.

Nacido en Francia, Matthieu Ricard es doctor en biología molecular, monje budista en el monasterio Shechen Tennyi Dargyeling de Nepal, y asesor personal y traductor del Dalái Lama. Desde hace años, científicos de la Universidad de Winsconsin estudian su cerebro mediante resonancias magnéticas nucleares. A través de 256 sensores conectados a su cabeza, detectaron su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, satisfacción, y decenas de otras sensaciones. Y lo mismo hicieron con otros cientos de voluntarios.

Los resultados obtenidos medían el nivel de felicidad de cada participante en una escala que iba desde 0.3 (muy infeliz) hasta -0.3 (muy feliz). La investigación demostró que las personas que llevaban tiempo practicando la meditación, mostraban una magnitud de activación en las áreas del cerebro relacionadas a la compasión más alta de lo que nunca antes se había detectado. Superando no sólo a todos los demás, sino a los propios límites previstos del estudio, Matthieu Ricard obtuvo nada menos que -0.45.

Altruismo y compasión

Ricard insiste en que la felicidad egoísta no funciona, ya que es una situación en la que todos pierden: hacer miserable la propia vida, y hacer lo mismo con la vida de los demás. Por el contrario, el altruismo configura una situación en la que todos ganan.

“El objetivo es traer felicidad a los demás y remediar su sufrimiento, y como beneficio adicional, uno siente una gran felicidad al ser amable y benevolente” prosigue Ricard. En una sociedad en la que se persigue el beneficio propio, y en donde el sexo y el dinero son dos de los signos más destacados de la cultura moderna, él aclara que no hay nada malo en ellos, como tal.

“No son el deseo y la riqueza por sí mismos los que causan sufrimiento, sino nuestro apego a ellos. En el momento en el que el aferramiento y la obsesión se instalan, de seguro vendrá el tormento. Aferrarse es el problema, nos volvemos adictos”. 

El origen de la tristeza

Desde el punto de vista científico, y señalando los orígenes internos de la tristeza, Matthieu Ricard señala que varios estudios han demostrado que una mente distraída y desenfocada no es una mente feliz, y que la sensación de autoimportancia exacerbada tampoco conduce a la felicidad. “Todos tenemos varias tendencias naturales, relacionadas con nuestra herencia genética. Pero eso se puede cambiar en gran manera”.

“Sabemos, a través de la epigenética, que los genes pueden expresarse o no, dependiendo de las condiciones externas. Pero también sabemos, a través de los estudios del cerebro, que podemos cambiar a través del entrenamiento, gracias a la neuroplasticidad cerebral. Debido a ello, el cerebro se convierte en aquello a lo que lo acostumbramos: si nos enfadamos todo el tiempo, las redes correspondientes se verán reforzadas”.

“Si cultivamos el altruismo y el equilibrio emocional, se reforzará la red cerebral correspondiente” amplía Ricard. “Y sabemos, gracias a las tradiciones contemplativas, que si practicamos mucho tiempo cualidades humanas básicas mencionadas, sobre todo el altruismo, definitivamente podemos cambiar para el futuro”

En cuanto al origen externo de la tristeza, Ricard menciona que “es absolutamente normal estar triste frente a una masacre, una injusticia social, una discriminación, un abuso, la pobreza en medio de la abundancia, y la explotación ciega de los animales. Pero esta tristeza debe llevar a una acción compasiva para hacer algo sobre los diversos sufrimientos relacionados”.

Sobre la libertad interior

En su último libro, “Viva la libertad”, Ricard reflexiona sobre cómo alcanzar la libertad interior, y la define como “estar libre de cavilaciones y proyecciones mentales, que eventualmente se traducen en frustración y sufrimiento. Cuando estamos dominados por el odio, el deseo compulsivo, los celos persistentes y el orgullo arrogante, de alguna manera somos esclavos de nuestras propias fabricaciones mentales”.

El principal obstáculo, continúa Ricard, es la confusión mental, y la falta de discernimiento y sabiduría. Ante ello, afirma que no existe sólo un antídoto. “Se necesita tiempo y perseverancia. Pero una cosa es segura, debemos deshacernos del egoísmo y cultivar la bondad, la benevolencia y la compasión”.

Viva la libertad

El último libro de Matthieu Ricard, ¡Viva la Libertad!” ha sido coescrito junto al filósofo Alexandre Jollien y el Psiquiatra Christophe André. Los tres autores explican cómo superar miedos, traumas, prejuicios y adicciones que nos impiden ser felices. Ricard ha donado toda la recaudación de sus libros y fotografías a causas humanitarias, y fundó la organización Karuna-Shechen, que atiende a más de 300.000 personas al año en el campo de la salud, educación y servicios sociales, y que opera en la India, Nepal y el Tíbet.

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