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El contrato de franquicia (Franchising)

Por: Financiero 20 Dic 2020

Uno de los mecanismos empresariales más conocidos para hacer negocios es el contrato de franquicia, sepa usted que la mayoría de las tiendas en la actualidad pertenecen a una franquicia con nombre ya hecho y múltiples ventajas para quienes la adquieran.


El contrato de franquicia (Franchising)
Enfoque jurídico

Darío González Martínez
Abogado corporativo
@dariolawyer

Uno de los mecanismos empresariales más conocidos para hacer negocios es el contrato de franquicia, sepa usted que la mayoría de las tiendas en la actualidad pertenecen a una franquicia con nombre ya hecho y múltiples ventajas para quienes la adquieran. 

La historia de este contrato comienza con el nacimiento del término franquicia durante la Edad Media en Francia. Sin embargo, no es hasta mediados del siglo XIX, cuando, en Estado Unidos, surge el sistema de franquicias, tal y como lo conocemos hoy. 

En 1862, la compañía I. M. Singer & Co, fabricante de máquinas de coser, comenzó a hacer uso del sistema de franquicias para solucionar las condiciones de distribución y cobertura de sus productos. De esta forma empezó la fórmula empresarial de la franquicia: colaboración entre empresarios independientes para la conquista de un fin común. 

Con el tiempo, muchas otras compañías empezaron a adoptar el sistema de franquicia y negociaron concesionarios y distribuidores oficiales. Este fue el caso de varios fabricantes de automóviles, como Ford o General Motors, y de algunas compañías de refrescos, como Coca-Cola, que acertadamente se expandió en numerosos países, con un sistema y formato equivalente.

Entremos a definir este contrato, pues por franquicia entiendo que se trata de un contrato mercantil en donde una de las partes llamada franquiciador, otorga a la otra llamada franquiciado, a cambio de una remuneración, el derecho a desarrollar una actividad comercial en el ámbito de la red de franquicias del franquiciado, para  la venta de determinados productos en nombre y por cuenta del franquiciador, y en los que este mismo tiene el derecho y la obligación de utilizar el nombre comercial y la marca del franquiciador, así como otros derechos de propiedad intelectual, know how, y el método empresarial. 

Resumido en pocas palabras, es un documento que firman las partes para facilitar el manejo de recursos y servicios dentro de una empresa con un modelo de negocio que ya funciona, que ya ha sido probado y comprobado, por lo que mediante este contrato lo que se espera es eliminar la incertidumbre de empezar un negocio desde cero. 

Mediante este modelo de negocio se facilita y protege la inversión que realizan las partes, por lo que este contrato es utilizado para la expansión de negocios, debido a que la inversión de dinero y recursos que realiza el franquiciado, se hace bajo el mismo know how de un negocio, ya que es exitoso; reduciendo así las probabilidades de fracaso empresarial. 

El franquiciado busca la necesidad de entrar en un mercado que quizás desconoce, pero tiene certeza de éxito, es ahí donde se materializa la alianza con el franquiciador, quien posee toda la experticia y dominio del mercado donde se desea penetrar, con ello, se logra la fórmula perfecta de hacer negocios y consecuentemente se consagra la franquicia como una de las más exitosas dentro del sector. 

Las medidas de conservación del contrato están estipuladas en el mismo, en donde ambas partes deben cumplir fielmente las condiciones para que el negocio sea rentable y se mantenga la cadena de venta que produzca los resultados esperados. El tiempo de duración de este contrato puede variar, pero generalmente se firma por unos 5 años prorrogables y se puede disolver por las causales comunes a los contratos o medularmente por el incumplimiento, por parte del franquiciador del uso correcto de todos elementos que componen la franquicia. 

CLASES DE CONTRATO DE FRANQUICIA 

Franquicia industrial o de producción: El franquiciado adquiere el derecho a fabricar los mismos productos que fabrica el franquiciador.

Franquicia comercial o de distribución: El franquiciado adquiere el derecho a vender determinados productos, ya se trate de productos fabricados por el franquiciador o por terceros vinculados jurídica o económicamente con él -franquiciador productor-, ya se trate de productos fabricados por terceros independientes -franquiciador seleccionador de los productos.

Franquicia empresarial o de servicios:  en la que el franquiciado adquiere el derecho a prestar los mismos servicios que presta el franquiciador.

Un punto interesante es que puede haber un precontrato de franquicia u opción de compra en donde se garantiza una opción preferente frente a otros posibles franquiciados, este contrato se firma cuando el candidato a franquiciado no dispone de local para explotar el negocio y, mediante la firma del precontrato se garantiza que, durante la duración del mismo, (habitualmente seis meses), el franquiciador le va a respetar dicha zona territorial sin concedérsela a otro franquiciado. 

En el acto de otorgamiento del precontrato el adquirente abonará al franquiciador una cantidad a cuenta del derecho de entrada, normalmente un 25% del mismo; si finalmente no se llegara a materializar la firma del contrato definitivo, bien porque el adquirente no haya localizado una ubicación apropiada para la implantación del negocio, o no lograra llegar a un acuerdo con el arrendatario o propietario del local previamente aprobado. 

O si el franquiciador determinase finalmente que el adquirente no es la persona idónea para gestionar la franquicia, ya sea por motivos personales, profesionales o patrimoniales, o si por razones de fuerza mayor no llegara firmarse el contrato de franquicia, se resolverá el precontrato y el franquiciador reembolsará al adquirente la cantidad que éste le entregó.

Una vez deducidos los gastos en los que el franquiciador hubiese incurrido en el proceso de búsqueda y selección de emplazamiento, elaboración del proyecto de adecuación y equipamiento del local, así como los gastos de desplazamiento que se hubiesen ocasionado. Aunque la condición de franquiciado no se adquiera hasta la firma del contrato de franquicia, la formalización del precontrato concederá al candidato una situación de adquirente prioritario de la franquicia en una demarcación concreta.

En Panamá este contrato es atípico (es decir, que no se encuentra expresamente regulado en la legislación), pero se maneja según las normas comunes aplicadas a los contratos, que están establecidas en el Código Civil y Mercantil. 

En la actualidad, contamos con cientos de cadenas de franquicias estadounidenses y europeas establecidas firmemente en el mercado, lo cual denota un clima de confianza para inversiones único en Centroamérica. 

Sin más que agregar sobre este tema, me despido deseándoles

¡Una Feliz Navidad!

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