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Management

Desarrollando la resiliencia: el significado de la auditoría en tiempos de crisis

Por: Financiero 22 Nov 2020

La crisis de la COVID-19 ha exacerbado los desafíos ya existentes a los que se enfrentan las empresas, y ha revelado nuevos riesgos que deben ser abordados. Para comprender mejor estos desafíos, Deloitte Global realizó una encuesta a 351 participantes a escala mundial, justo en el punto cumbre del cierre global inicial, como consecuencia de la crisis de COVID-19, expone Jean-Marc Mickeler, líder de Negocios en Auditoría y Seguros de Deloitte Global.


Desarrollando la resiliencia: el significado de la auditoría en tiempos de crisis
Brasil, Francia, India y los Estados Unidos clasificaron al modelo de negocio como la preocupación más alta durante la crisis

La crisis de la COVID-19 ha exacerbado los desafíos ya existentes a los que se enfrentan las empresas, y ha revelado nuevos riesgos que deben ser abordados. Para comprender mejor estos desafíos, Deloitte Global realizó una encuesta a 351 participantes a escala mundial, justo en el punto cumbre del cierre global inicial, como consecuencia de la crisis de COVID-19, expone Jean-Marc Mickeler, líder de Negocios en Auditoría y Seguros de Deloitte Global.

A través de esta encuesta, se intentó comprender mejor el significado que los ejecutivos de los comités de finanzas y auditoría, así como los inversores, accionistas y miembros de la junta directiva, atribuyen a la auditoría, como resultado de la COVID-19, explica Jean-Marc, quien tiene una maestría en administración de la Escuela de Negocios de Amiens.

La encuesta revela algunas de las preocupaciones más apremiantes de la COVID-19, muchas de las cuales siguen siendo relevantes actualmente, al igual que las cambiantes percepciones de los ejecutivos sobre el papel de los auditores a la hora de abordar estos desafíos, dice el experto en un artículo publicado en Forbes.

Abordando temas de resiliencia

Si bien la pandemia ha puesto de manifiesto las debilidades en la forma de operar de algunas empresas, también ha dado lugar a una nueva realidad de trabajo virtual. La dependencia en la tecnología digital y en las herramientas de colaboración, ha dejado preocupados a muchos ejecutivos sobre la eficacia a largo plazo, de sus estrategias de negocio previas a la COVID-19. 

Cuando se les preguntó sobre el nivel de resiliencia de sus empresas durante la COVID-19, las dos mayores preocupaciones de los participantes fueron la viabilidad de sus modelos de negocio (por ejemplo, los impactos en la infraestructura, la logística, las tecnologías, las operaciones en curso, y las estrategias de comercialización) (57%), además de los temas de contabilidad e información financiera (54%).

Cuando se analizaron desde el punto de vista geográfico, estas preocupaciones cambiaron un poco. Brasil, Francia, India y los Estados Unidos clasificaron al modelo de negocio como la preocupación más alta. Los participantes europeos en general, mostraron una mayor preocupación por la salud y el bienestar de sus empleados (49%), y los participantes de Asia-Pacífico expresaron mayor preocupación en las relaciones con los clientes y la demanda futura (49%).

La pandemia ha afectado a las industrias de diferentes maneras, y los resultados reflejaron, por sector, esas diferencias respecto a la preocupación de los ejecutivos, argumenta el auditor de varios bancos internacionales importantes.

Por ejemplo, las empresas de productos de consumo citaron la resiliencia financiera (estabilidad del capital y liquidez) y la solvencia como sus principales preocupaciones (64%), mientras las empresas de la industria de servicios financieros, se preocuparon más por la marca y la reputación de sus negocios (55%).

Un ecosistema de información financiera en evolución

La crisis económica y sanitaria resultante de la pandemia, también ha hecho que el proceso de presentación de informes financieros sea mucho más complejo que antes. Los profesionales deben hacer frente ahora a las restricciones de viaje que impiden las reuniones y actividades rutinarias en persona, a una volatilidad del mercado que afecta a las estimaciones y valoraciones, a los retos que plantea el intercambio transfronterizo de datos, y a las complejas implicaciones tributarias derivadas de la obligación de trabajar desde casa. 

Por lo tanto, no es sorprendente que el 54% de los ejecutivos compartan que navegar por los asuntos de contabilidad y presentación de informes financieros, sea una preocupación de primer orden, lo cual es especialmente común entre los inversores. Ellos buscan una visión objetiva sobre los sistemas de control y calidad, que sirva de guía en las decisiones difíciles relativas a proyecciones, estimaciones y otros juicios relacionados con las valoraciones y los complejos tratamientos contables.

Cuando se les preguntó qué medidas tenían previstas para responder a los desafíos de la COVID-19, el 63% de los ejecutivos declaró que se centraba en la comunicación con los inversores y las partes interesadas, en torno a los desafíos y los impactos empresariales. Esta respuesta amplifica el posible impacto positivo que, en los mercados, podría suponer una participación constructiva en todo el ecosistema de información financiera.

Muchos organismos reguladores han reconocido las incertidumbres suscitadas por la COVID-19, y han hecho hincapié en la necesidad de una información de alta calidad, que incluya la revelación transparente de los nuevos riesgos e hipótesis que se hayan planteado. Estas observaciones han dado cierta seguridad tanto a los responsables de los informes, como a los usuarios de los estados financieros, así pues, un mayor aporte de los organismos reguladores contribuirá en gran medida a reforzar la confianza y la fiabilidad.

El acceso a datos y percepciones oportunos, transparentes y significativos para fundamentar la presentación de informes financieros, así como las revelaciones conexas, sigue siendo fundamental. Permite a las partes interesadas -inversores, empleados, proveedores, gobiernos, y reguladores- identificar qué empresas han mitigado, hasta el momento, los efectos perturbadores de la pandemia.

De cara al futuro

A medida que las empresas continúan adaptándose a la nueva normalidad, es fundamental comprender los efectos de la pandemia a largo plazo, junto con las medidas que todos debemos tomar. La COVID-19 ha revelado cómo los eventos perturbadores pueden ser en el “business as usual”, y enfatizó la necesidad de planificar a futuro. Con amenazas, como el cambio climático, en aumento, hay mucho que considerar y planificar. Además, la pandemia ha puesto de relieve la necesidad de contar con información transparente y fiable, más allá de los estados financieros históricos.

“La forma de hacer negocios ha cambiado para siempre, incluida la forma de operar de los auditores. Es evidente que la profesión de auditor tiene un papel importante que desempeñar en el avance de la recuperación económica. Es por ello que la conversación respecto al futuro de la auditoría, es tan crítica en este momento”, concluye Jean-Marc Mickeler.

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