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Tecnología

Covito, el robot de Perú

Por: Financiero 01 Nov 2020

Los dueños de bodegas en Perú han creado diversas formas de protegerse de la pandemia del nuevo coronavirus y, entre ellas, está el robot Covito, quien entrega mercancía y recibe los pagos de los clientes en una tienda limeña.


Covito, el robot de Perú
Un comerciante ensambla con desechos un ayudante para su tienda

Redacción El Financiero (con información de Xinhua)

Los dueños de bodegas en Perú han creado diversas formas de protegerse de la pandemia del nuevo coronavirus y, entre ellas, está el robot Covito, quien entrega mercancía y recibe los pagos de los clientes en una tienda limeña.

El robot, que tiene forma humana, permite guardar el distanciamiento social con los clientes y su creador, Gaspar Campos, le puso el nombre de Covito en alusión a la pandemia que azota este país andino, relató Lily Rodríguez Plascencia, dependienta de la bodega de comestibles y utilería, ubicada en el céntrico distrito de Breña.

“Nace a través del distanciamiento social, ese era nuestro plan de trabajo para poder atender al público sin acercarnos mucho y sin tener roce por la COVID-19”, subrayó.

El autor, que trabaja en esta bodega, tuvo la feliz idea dar “vida” a este robot ante la necesidad de evitar contactos directos con los clientes, en momentos que Perú registraba el pico más alto de contagios.

“Hizo este muñeco para poder atender y reabrir la tienda que se hizo en el mes de junio”, explicó Rodríguez, haciendo un alto en su ajetreada labor de supervisar el negocio.

La construcción de este personaje duró casi dos semanas y media y Campos activó todas sus habilidades para darle apariencia humana.

“Él está ensamblado con todo, tiene ruedas, tiene zapatos, tiene pantalón, tiene su camisa. Muy bien vestido”, expresó.

Otro rasgo que resalta en el perfil de este robot es su aspecto didáctico, en un contexto de riesgo sanitario, pues en su forma de vestir cumple todas las indicaciones sanitarias dispuestas por el Ministerio de Salud.

“Tiene protector, también su mascarilla, que es una iniciativa para que la gente procuremos siempre saber que a través de estar vestidos y protegidos podemos contagiarnos menos”, resaltó.

Rodríguez también destacó los materiales que se usaron para darle una apariencia humana al robot.

“Está (hecho) a base de algodón, cartón. Todo es reciclado. Tiene sus manitos, sus cinco dedos. Hemos tratado de hacer una similitud a un ser humano, algo rústico, porque realmente se creó cuando no había nada abierto”, precisó.

Los clientes hacen fila, guardan la distancia social de un metro, entre una persona y otra, esperando la atención de Covito, quien atiende puntualmente, cobrando y entregando mercancías.

“Tiene mucha utilidad para nosotros, él es el que hace el trabajo sucio, nosotros somos sus ayudantes”, manifestó.

Gracias a este humanoide hecho a base de desechos, los propietarios de este negocio ya no se exponen a los contagios del nuevo coronavirus.

“Nosotros ponemos los artículos, él es el que los trae, él es que está expuesto al público todo el día, pero en la noche, a la hora de cerrar, nosotros lo desinfectamos”, subrayó.

La importancia de este robot salta a la vista porque contribuye a preservar la salud de las personas y se ha convertido en una atracción popular entre los peruanos.

“Covito también tiene un closet de ropas, para poder cambiarlo. En este verano trataremos de cambiarlo de acuerdo a la estación”, puntualizó.

La pandemia de la COVID-19 en Perú ha cambiado la vida y las formas de hacer negocios, miles de peruanos se han reinventado para poder sobrevivir.

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