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Cómo sacar ventaja de los programas informáticos

Por: Financiero 07 Feb 2021

Hace 15 años, cuando Jeff Lawson, director ejecutivo de Twilio, trabajaba como jefe de productos en Amazon, Jeff Bezos declaró en una reunión con todos los empleados, que Amazon no era un minorista, sino una empresa de software.


Cómo sacar ventaja de los programas informáticos
“En la economía digital, gana quien desarrolla el mejor software”, para lograrlo cree un equipo propio

Redacción El Financiero

Hace 15 años, cuando Jeff Lawson, director ejecutivo de Twilio, trabajaba como jefe de productos en Amazon, Jeff Bezos declaró en una reunión con todos los empleados, que Amazon no era un minorista, sino una empresa de software.

“Nuestro negocio no es lo que hay en las cajas marrones. Es el software que envía las cajas marrones a su destino”, contó. “Nuestra capacidad de ganar se basa en nuestra habilidad de organizar las partículas magnéticas de los discos duros, mejor que nuestra competencia“.

“Poco después dejé Amazon para fundar mi propia empresa, Twilio. De igual forma la lección de Jeff se me quedó grabada desde entonces, especialmente cuando visito a nuestros clientes, muchos de los cuales están inmersos en la transformación digital. Esas empresas esperan emular a innovadores como Uber, Lyft, Airbnb, y Spotify, así como competir con gigantes como Amazon y Salesforce. Con todo ello, muchos no se dan cuenta de lo que Bezos supo hace tiempo: en la economía digital, gana quien desarrolla el mejor software”.

Por desgracia, muchas empresas nunca han considerado el desarrollo de software como una competencia básica, esgrime Lawson, quien asegura que miles de empresas dependen de programas empaquetados vendidos por proveedores de software independientes, y contratan a consultores para crear código personalizado. 

“El problema es que los programas empaquetados no se adaptan a todos y son muy poco personalizables. Eso puede ser válido para los sistemas de back-end, como los de Recursos Humanos y los financieros, pero para aquellas áreas de la empresa orientadas al cliente, el uso de software estándar ya no es suficiente. ¿Cómo puede diferenciarse y lograr una ventaja competitiva si utiliza el mismo software que los demás? En esa área de su empresa, su elección ya no es ‘desarrollar o comprar’. Es ‘crear o morir’”, argumenta Lawson en un artículo que escribió para Harvard Business Review.

Eso significa que las organizaciones deben establecer sus propios equipos de desarrollo de software y capacitar a los desarrolladores para que sean hábiles en la resolución de problemas, explica del libro Ask Your Developer: How to Harness the Power of Software Developers and Win in the 21st Century (HarperBusiness).

Él aconseja a las empresas volver a capacitar al personal técnico existente, “estas personas se encuentran entre sus empleados más valiosos, pero a menudo son un recurso sin explotar”.

“No obstante, las empresas también deben contratar y conservar a los mejores ingenieros de software. ¿Cómo puede una empresa no tecnológica atraer a grandes desarrolladores? Debe cambiar su forma de verlos. Los mejores ingenieros no trabajarán para una empresa que los trate como “code monkeys”, encerrados en una oficina, creando código a la carta. Los mejores desarrolladores quieren un puesto en el equipo. Así que lo mejor es involucrar a los ingenieros en la resolución de problemas estratégicos y en la toma de decisiones. Deles voz en la configuración del futuro de la empresa, y la libertad y autonomía que les permita ser creativos”.

Potenciar el papel de los desarrolladores implica un sutil (o a veces no tan sutil) cambio de poder y en ocasiones provoca una reacción entre las partes de la organización que se sienten amenazadas por la creciente influencia de los especialistas en tecnología. Si queremos que esto funcione, hay que cambiar la mentalidad de toda la organización. El compromiso debe comenzar desde arriba.

Una verdad incómoda

Las empresas tradicionales suelen responder a la competencia digital adoptando metodologías como la agilidad, y capacitando a miles de personas. Otras respuestas comunes incluyen la construcción de “centros de innovación” separados de la empresa matriz, la adquisición de startups con la esperanza de diseminar su ADN por toda la organización, así como la subcontratación del desarrollo de apps con empresas de consultoría.

Sin embargo, la mayoría de las empresas descubren que, tras tomar estas populares medidas, nada ha cambiado realmente: los innovadores digitales siguen avanzando rápidamente porque desarrollar software forma parte de su ADN.

La buena noticia es que, actualmente es más fácil desarrollar software comparado con lo que era hace una década. En lugar de desarrollar apps desde cero, los programadores unen microservicios, es decir, pequeños programas que cumplen funciones específicas, como las comunicaciones y la facturación. Las modernas herramientas de desarrollo y la automatización, agilizan también los procesos.

La recompensa puede ser profunda. Desarrollar software internamente significa que los programas son perfectamente adaptables para satisfacer las necesidades únicas de su organización. “En lugar de suplicar a Giant Software Co. por una nueva función, y luego esperar meses o incluso años para obtenerla, cree un equipo de ingenieros propios, encargados de llevar el código a la fase de producción en cuestión de semanas, o incluso días”.

Cómo hacer al equipo de tecnología más competitivo

Asignar problemas, no tareas. Tradicionalmente, el personal de la empresa plantea ideas y las transmite a los desarrolladores, que se encargan de traducirlas en código. “En su lugar, dejemos que los desarrolladores contribuyan a la solución de los problemas de la empresa. ¿Quién sabe mejor cómo aplicar el software a su empresa que las personas que dominan a fondo la tecnología?”, aconseja Jeff Lawson, cofundador y CEO de Twilio.

Tolerar las fallas. Experimentar es el requisito previo a la innovación. “Se debe crear un entorno en el que los desarrolladores ejecuten muchos pequeños experimentos, y en el que se celebren las fallas en lugar de sancionarlas. Realicemos autopsias sin culpa, para descubrir por qué ha fallado un experimento y qué podemos aprender de esa experiencia”.

Obsesionarse con la velocidad. Las startups lanzan nuevo código constantemente, todos los días. Las empresas ya no pueden pasar meses desarrollando nuevos programas. Es necesario buscar sin descanso formas de reducir el tiempo que toma pasar de una “gran idea”, a un código de producción que funcione.

Acercar a los desarrolladores con los clientes. Hay que eliminar las barreras organizativas que separan a los desarrolladores de las personas que realmente utilizan su software. Cuando los desarrolladores hablan con los clientes, consiguen ofrecer mejores y más útiles funciones en menos tiempo.

Cada organización adoptará -a su manera- la mentalidad de desarrollador. Estos principios sirven de marco para crear una organización de desarrollo de software de primera clase, de modo que pueda responder más rápidamente a las necesidades de los clientes, adaptarse a un mercado en constante cambio, y estar a la altura de los Amazon del mundo, concluye Jeff Lawson.

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