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Cómo explotar un nicho

Por: Financiero 12 Jul 2021

Si bien al principio de una carrera independiente es común buscar cubrir diversas áreas y obtener la mayor cantidad posible de trabajos, para los freelancers latinoamericanos, encontrar un nicho específico en el mercado puede resultar muy ventajoso. Esto, a menudo, es lo que hace despegar una carrera y poder cobrar según mejores estándares.


Cómo explotar un nicho
Convertirse en un experto de un área laboral específica aumenta los ingresos y hace escalar una carrera profesional

Rehtse Terán

Si bien al principio de una carrera independiente es común buscar cubrir diversas áreas y obtener la mayor cantidad posible de trabajos, para los freelancers latinoamericanos, encontrar un nicho específico en el mercado puede resultar muy ventajoso. Esto, a menudo, es lo que hace despegar una carrera y poder cobrar según mejores estándares.

El término nicho hace referencia a una porción de mercado o grupo de individuos con características y necesidades muy similares, que no están del todo cubiertas. Esa falta del producto o servicio ideal es la gran oportunidad para todo freelancer que lo ofrezca, pues puede traducirse en más proyectos, y en más satisfacción personal.

¿Cómo encontrar tu nicho?
Un artículo publicado en la web Freelancer Map ofrece algunos puntos iniciales en el camino a conseguir un nicho freelancer. De no tenerlo identificado, es recomendable experimentar en diversos sectores y probar tantas cosas como sea posible, además de compartir con personas que se dedican a diferentes ramas de un oficio e identificar qué les motiva.

Si bien hacerse fuerte en un nicho es una cuestión de pasión, es importante considerar a las personas que te contratarán. Así que cuando se está considerando dedicarse a una porción específica del mercado, es adecuado hacerse preguntas como ¿quiénes son tus clientes ideales?, ¿por qué quieres trabajar para ellos?, ¿cómo les ayudarás?

Y no sólo se trata de la pasión, sino de saber alinearla con tus objetivos comerciales. Se trata, entonces, de hacer un balance entre lo que te divierte, lo que te interesa y te motiva a seguir desarrollando, y que en lo posible sea demandado por el mercado.

Pero la balanza usualmente cae hacia el lado de la motivación, pues si tu trabajo es aburrido, por muy fácil que sea o por mucho que te produzca, tu interés en continuar haciéndolo caerá en picada.

Por otro lado, tener un público u oficio muy específico no es garantía total de que será rentable. Es importante estudiar muy bien el mercado y determinar si dentro de cinco o 10 años esas tendencias laborales seguirán floreciendo. Si no imaginas llegar tan lejos, quizás enfocarse en esa área no sea tan buena idea.

Un ejemplo de nicho en el área creativa
El creador visual venezolano Carlos Fuentes comentó a El Financiero LatAm que, aunque su primera carrera fue el Diseño Gráfico, siempre aspiró a dedicarse a la ilustración y animación, a pesar de que en su ciudad no impartían cursos ni talleres del área. Tras varios años de trabajar en agencias o de forma independiente, fue acumulando el set de skills necesarios para poder participar en proyectos de ese tipo.

“Luego de hacer un curso de animación en Flash, me recomendaron con un cliente que estaba buscando a alguien fijo; ahí fue mi primer contacto con la animación. Ahí estuve un año, pero en mi ciudad no se movía mucho eso. En ese entonces la información no se compartía por web, a diferencia de ahora, que sabes qué carreras hay”.

Fuentes recalca que a la par de ir descubriendo cómo llegar a hacer lo que deseaba, participaba en proyectos o trabajos freelancer en paralelo, relacionados a animación audiovisual para videoclips, para videojuegos independientes como Klaus, o para vídeos corporativos. Además, destaca que a través de su portafolio en Behance obtuvo la suficiente exposición ante clientes que lo contrataron repetidas veces, bajo modalidad freelance.

“A través de Behance, mi cuenta de Instagram y recomendaciones conseguí muchos trabajos. Actualmente trabajo en una agencia, dedicándome a la animación, aunque el primer año de pandemia tuve muchos trabajos freelance, al no tener empleo fijo”.

Carlos reconoce que su presencia virtual lo ha llevado a poder participar en proyectos mediante referencias, incluso de personas con las que no ha trabajado y sólo discutió presupuestos.

Trabajar en un nicho no garantiza pagos justos
¿Es común que a los creadores latinoamericanos se les quiera pagar menos que a los de otras latitudes? Ante esa pregunta, Carlos responde: “por lo general investigo cuánto podría costar un proyecto así en Estados Unidos o Europa, y tiendo a rebajar un 30%, porque sé que cuando alguien busca en Latinoamérica es para pagar menos. Pero siento que si tengo el mismo talento, puedo cobrar lo mismo”.

Carlos agrega que en ocasiones le resulta conveniente aceptar proyectos no tan bien remunerados, pero que acrecientan su portafolio, y que a su vez le ayudan a captar proyectos mejor pagados. “A veces el cliente llega con un presupuesto y le digo que es muy poco. O si insiste, negocio para no hacerlo en una semana, sino en tres. Veo lo que me conviene: si el proyecto me interesa, lo acepto, y pongo unos términos que me convengan a mí, sobre todo por el tiempo”.

Sobre las plataformas de trabajo, el creador visual reconoce que aunque ha obtenido contratos por esa vía, para el trabajador independiente resultan poco ventajosas por factores como que el cliente ponga el precio.

“En Upwork hay clientes un poco más conscientes. Ahí pude obtener proyectos buenos, de vídeos musicales, bien pagados”. Por otro lado, comenta que hay otras plataformas como Superside o Toptal que tienen clientes VIP y el freelancer pone el costo, pero exigen filtros altos para entrar, y competencias muy específicas.

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