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Análisis jurídico de la Economía de Dona y el reciclaje en Latinoamérica

Por: Financiero 04 Abr 2021

Estamos viviendo tiempos sin precedentes, las economías mundiales están buscando cómo salir del agujero creado por la pandemia para volver a navegar en aguas tranquilas y estabilizar el sistema interno de cada uno de ellos.


Análisis jurídico de la Economía de Dona y el reciclaje en Latinoamérica

Enfoque jurídico

Darío González Martínez
Abogado corporativo
@dariolawyer

Estamos viviendo tiempos sin precedentes, las economías mundiales están buscando cómo salir del agujero creado por la pandemia para volver a navegar en aguas tranquilas y estabilizar el sistema interno de cada uno de ellos. 

Somos testigos de los esfuerzos de cada gobierno por emprender políticas encaminadas a la reactivación económica, mediante préstamos a la micro mediana empresa y demás sectores principales que aporten fuerza laboral, y produzcan resultados a corto mediano plazo y consecuentemente se consiga una recuperación sostenible para seguir con un rumbo fijo. 

Según el último estudio del Banco Mundial, las economías más emergentes del 2021 en Latinoamérica serán Panamá y Perú, proyectando un crecimiento económico estable con posibilidades de inversión extranjera más allá de lo estimado, esto supone un aire de optimismo para estos países, ya que los posiciona entre los primeros de la región, lo cual se traduce en una fuente importante de ingresos para estos gobiernos. 

Entendiendo a la dona

Existe un modelo de recuperación económica basado en la forma de una rosquilla o “donut” en inglés, propuesto por Kate Raworth, una prestigiosa economista de la universidad de Oxford. El concepto de la dona se utiliza  para elaborar una estructura que guíe una revolución en el sistema económico global, con los derechos sociales como base y la capacidad productiva del planeta como límite.

En la cara interior de la rosquilla, están los derechos sociales de la población: comida, educación, salud, voz política, agua y vivienda son algunos de los 12 pilares en los que se cimenta el modelo. Los 12 puntos de la teoría hacen referencia a los Objetivos de Desarrollo de la Organización de Naciones Unidas, que son una serie de objetivos a cumplir para el 2030 con la meta de superar la desigualdad extrema y el calentamiento global. 

Todo aquél que no tenga garantizados estos pilares está viviendo en el hoyo de la “dónut” de Raworth, es decir, fuera de un mundo justo y, por tanto, fuera del modelo: algo que no puede ocurrir.

Del otro lado, en el borde externo de la dona, están los límites al modelo, la capacidad del planeta, la acidificación de los océanos, la contaminación del aire, la conversión de ecosistemas en aras de la producción y la destrucción de la capa de ozono siendo algunas de las nueve limitantes para una economía cuyo objetivo es mantener una sociedad sana. 

La dona, entonces, es todo lo que está en el medio de estos dos límites, entre los derechos sociales mínimos que deben ser garantizados y el impacto máximo al ecosistema que puede permitirse antes de que sea irreparable. Este espacio es catalogado por Raworth como “el espacio seguro y justo para la humanidad”, donde “el desarrollo económico inclusivo y sustentable” es posible, siendo un modelo pionero y clave para la recuperación. 

Las leyes que sostienen la dona

Para el derecho, los sistemas económicos son clave para la organización de un Estado, lo cual se complementa con leyes fiscales que atraigan inversores con capital atractivo y pueda circular en el país.

Actualmente, la “donut” es un modelo que se pretende aplicar en el sistema europeo, no tiene una regulación “per se”, pero puedo mencionar que las primeras políticas (comida, educación, salud) si están reguladas por los sistemas latinoamericanos como servicios básicos que ofrecen a la población. 

El calentamiento global también tiene regulación en nuestros pueblos, a través de leyes que incentivan al uso de energía renovable, incentivos fiscales para la compra de automóviles eléctricos, reducción de la emisión de gases de las fábricas, entre otras. 

En cuanto al reciclaje, en Latinoamérica encontramos diversas leyes a favor de este método, por ejemplo, en El Salvador encontramos la Ley de “Gestión integral de residuos y fomento al reciclaje”. 

El fin de esta ley, que tiene 67 artículos, es lograr el aprovechamiento y disposición final sanitaria y ambientalmente segura de los residuos, a fin de proteger la salud de las personas, el medio ambiente y fomentar una economía circular.

Además, se busca fomentar la formalización y capacitación de microempresas, cooperativas y otras organizaciones que trabajan en la recuperación, separación, tratamiento, reciclaje o gestión integral de residuos; así como la inclusión de nuevos actores para prestar servicios al sistema. 

En Colombia las reglas del juego alrededor del reciclaje cambiaron con la aprobación de la resolución 1407 reglamentada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, esta norma del 2018 ordena a las empresas recoger el 10% de los empaques y envases que dispongan en el mercado nacional, el objetivo es aumentar la cantidad de residuos que se reciclan y se reutilizan en el país, actualmente se generan unos 12 millones de residuos sólidos y solo se recicla el 16,5%. 

Las economías latinoamericanas dependerán de las políticas de los gobiernos locales, todo esto se debe a la crisis desatada por la pandemia, debemos analizar el modelo “donut”, ya que nos puede encaminar a una recuperación más rápida de la esperada, la política del reciclaje refleja la preocupación de los gobiernos en reducir la contaminación por desechos causada por el hombre, debemos implementar otras medidas complementarias que ayuden a estas regulaciones jurídicas a cumplirse estrictamente.