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3 mitos que impiden que tu negocio prospere

Por: Financiero 28 Feb 2021

Pues bien, todo esto son creencias o suposiciones, lo que no significa necesariamente que sean así en realidad. Sin embargo, si usted se lo cree, serán ciertos para usted, ya que el principal trabajo de una creencia es reunir pruebas para su existencia. En otras palabras, una vez crea que algo es cierto, desarrolla un sesgo cognitivo en el que todo lo que ve sigue validando esa creencia, asegura Karie Kaufmann, una coach de negocios, emprendedora y mentora de disrupción galardonada.


3 mitos que impiden que tu negocio prospere
Karie Kaufmann, una coach de negocios ofrece sus consejos para cambiar su mentalidad respecto a los negocios

Redacción El Financiero

Piense en ello. ¿Alguna vez se ha escuchado decir cosas como:

  • “No quiero crecer demasiado rápido porque no quiero perder el control”.
  • “Podría hacer crecer mi negocio más rápido, pero no estoy dispuesto a sacrificar mi salud o mis relaciones para lograrlo”.
  • “Así funcionan las cosas en mi sector”.
  • “Es realmente difícil encontrar a los miembros adecuados para el equipo – especialmente a los millennials”, o incluso,
  • “Bueno, las cosas iban bien, hasta que la COVID nos golpeó…”

Pues bien, todo esto son creencias o suposiciones, lo que no significa necesariamente que sean así en realidad. Sin embargo, si usted se lo cree, serán ciertos para usted, ya que el principal trabajo de una creencia es reunir pruebas para su existencia. En otras palabras, una vez crea que algo es cierto, desarrolla un sesgo cognitivo en el que todo lo que ve sigue validando esa creencia, asegura Karie Kaufmann, una coach de negocios, emprendedora y mentora de disrupción galardonada.

“Como CEO, probablemente no sufra de falta de información. Al contrario, puede que se sienta abrumado por la cantidad de información disponible para ayudarle a tomar decisiones documentadas en su empresa. Sin embargo, siempre encontramos lo que buscamos. Especialmente si ha creado una cámara de eco de compañeros ejecutivos, miembros de equipo o amigos que ya piensan como usted, y comparten sus creencias sobre los retos de hacer crecer un negocio”, dice Karie, quien desde 2005 ha ayudado a más de 1.000 empresarios y ejecutivos a alcanzar sus objetivos y llevar su negocio al siguiente nivel.

En este artículo firmado por Kaufmann, publicado por CEOWOLRD Magazine y traducido por El Financiero LatAm, la experta expone algunos de los mitos comunes que escucha en el mundo empresarial, y que impedirán que su negocio prospere, además de invitarle a cuestionar su propia forma de pensar si actualmente suscribe alguna de estas creencias.

Mito #1: Si crecemos demasiado rápido, perderemos el control

Es cierto que el crecimiento puede añadir complejidad y absorber dinero al mismo tiempo. Si no cuenta con la estructura adecuada, puede crear un efecto de “tambaleo de la velocidad“, como cuando se anda en patineta cuesta abajo… “Esto podría ser divertido, o podríamos matarnos: ¡veremos qué sucede primero!”

Si ha sentido este efecto, quizás (sabiamente) haya ralentizado un poco las cosas a fin de recuperar el control.  Hay dos conclusiones que se podrían destacar de esta experiencia. 1) crecer rápidamente es una imprudencia, o 2) simplemente lo hemos hecho mal, y hay una mejor manera.

La clave para un crecimiento rápido y sostenible es la claridad: claridad sobre a dónde va y por qué, al igual sobre cuál es su estrategia para llegar allí. ¿Cómo puede esperar que todo su equipo esté en la misma onda si no tiene una en la que puedan coincidir? Incluso con la mejor de las intenciones, si existen 2 personas o 2.000 que están en el camino del crecimiento con usted, pero cada una de ellas está a un grado de distancia en sus prioridades, ejecución o adaptación a la cultura, entonces usted experimenta el tambaleo de la velocidad. Fije la estructura y comunique sistemáticamente el propósito y las prioridades, y entonces habrá escalabilidad.

Mito #2: Hacer crecer un negocio implica sacrificar el equilibrio entre el trabajo y la vida privada

A veces, cuando llueve, se hace más intenso, porque empezamos a encontrar cosas que validan la creencia de que estamos teniendo un mal día, o un mal año. Digamos, por ejemplo, que un miembro de su equipo comete una falta en alguna de sus responsabilidades, y luego, un tiempo después, usted recibe un correo electrónico de un cliente frustrado acerca de otra cosa. Lo próximo que pasa, es que se encuentra en este modo de, “bueno, tengo que remediarlo yo mismo porque soy el único que puede hacer algo bien en este lugar”.

Entonces imagine que ocurre algo más y que, en cualquier otro día, podría haber sido una molestia menor, pero hoy es la gota que derrama el vaso. Ese mito de que usted debe intervenir y salvar el día, en detrimento de sus relaciones personales o su bienestar, se afianza aún más en su subconsciente.

La verdad del asunto: usted no tiene tiempo para todo, pero siempre lo tiene para sus prioridades.

Si elige esta creencia en lugar de resignarse al caos, estará mejor preparado para hacer frente a la raíz de los retos de su negocio, en lugar de ocuparse de los síntomas.

El crecimiento consiste en eliminar las limitaciones que lo mantienen anclado en su nivel actual. ¿Estará mejor preparado para resolver esos problemas de una vez por todas si trabaja con los impulsos físicos y emocionales, o, si se prioriza a sí mismo y comienza cada día con la cabeza despejada y mucha energía?

Mito #3: Es así como funcionan las cosas

Hay dos razones por las que este mito es peligroso. En primer lugar, si realmente cree que algo es cierto, hay casi cero posibilidades de que desarrolle la habilidad de obtener cualquier otro resultado. Como decía Henry Ford (y también mi madre): “Tanto si crees que puedes, como si crees que no, tienes razón”.

La segunda razón por la que esto es peligroso se llama la “regla de los 17 segundos”. La neurociencia nos enseña que cuando se mantiene un pensamiento en la mente durante tan solo 17 segundos, este empieza a atraer otros pensamientos y emociones similares a esa vibración, y esa emoción empieza a multiplicarse. En tan solo 68 segundos, estos pensamientos afectan a la energía de las partículas de su cuerpo, y usted comienza a adoptar esa emoción y a proyectarla sobre todo lo demás. En otras palabras, esto nubla su pensamiento y su juicio, ya que empieza a enfocar todo a través de la lente de esa experiencia.

Por el contrario, ¿qué pasaría si buscara personas o empresas que desmientan la creencia de que sus retos actuales son los habituales, o son imposibles de cambiar? ¿Quién ha desafiado el statu quo? ¿Quién ha demostrado que esta creencia es errónea? ¿Hay alguien en la historia del tiempo que haya superado su reto o haya forjado un camino totalmente nuevo?

Buscar activamente formas de desafiar su proceso de pensamiento actual, despertará su creatividad y lo llevará a soluciones que de otro modo habría pasado por alto.

He aquí algunas preguntas que le ayudarán a evaluar si está pensando estratégicamente o confiando en soluciones paliativas:

  1. ¿Ha adaptado ya sus sistemas más importantes, o sigue confiando en el esfuerzo manual o en métodos alternativos cuando sus antiguos sistemas ya no son pertinentes?
  2. ¿Ha retomado un buen ritmo de comunicación con su equipo? Aunque los protocolos de la COVID-19 impidan la creación de equipos y la colaboración de forma presencial a la que estaba acostumbrado, ¿ha encontrado una nueva rutina para establecer relaciones internas y mantener una comunicación fluida?
  3. ¿Sigue sin tener claro su plan para avanzar? ¿O no se toma el tiempo para evaluar, ajustar y perfeccionar continuamente el plan, a medida que cambian las condiciones del mercado?

Como dijo Jim Rohn, “es la colocación de las velas, no la dirección del viento lo que determina el camino que tomaremos”.

Como líder, usted es el encargado de ajustar las velas. Los mitos que subscriba o las creencias saludables que elija en su lugar, impedirán que su negocio prospere, o lo retarán para alcanzar la grandeza. Usted elige.

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