VIDA Y SOCIEDAD

Cómo desinfectar una mascarilla N95 en 3 minutos

Científicos han desarrollado un método que permite vaporizar la mascarilla en el microondas y remover posibles virus

Redacción El Financiero (con información de FastCompany)

Aunque los fabricantes de mascarillas han aumentado la producción de las N95, en respuesta a la crisis del coronavirus, los hospitales, clínicas y asilos que atienden a los pacientes con COVID-19, siguen enfrentándose a la escasez de las mascarillas, expone Adele Peters, la escritora del equipo de Fast Company.

Debido a la falta de suministros para los trabajadores esenciales, los consumidores todavía no han podido comprar las mascarillas en muchas de las tiendas, a pesar de que son una de las mejores líneas de defensa contra el virus. Y a medida que los casos de COVID-19 aumentan en muchas regiones, el problema se agravará, dice Peters en un artículo publicado en la página web de Fast Company, una empresa dedicada a la solución de algunos de los mayores problemas del mundo, desde el cambio climático hasta la situación de los desamparados.

Las mascarillas están diseñadas para un solo uso. Pero un nuevo estudio muestra que pueden ser desinfectadas de forma segura con herramientas sencillas, para su reutilización. Mientras que solo algunos hospitales disponen de equipos de desinfección y esterilización bastante costosos, el proceso puesto a prueba en el estudio, podría ser utilizado en cualquier lugar.

“No todas las personas que han requerido una mascarilla N95, tienen necesariamente acceso a estos procesos de desinfección a escala industrial”, dice James Kirby, profesor de patología en el Beth Israel Deaconess Medical Center, un hospital docente de la Harvard Medical School, y uno de los autores del estudio.

Los investigadores probaron un método que utiliza vapor generado en un microondas. El vapor no es un método nuevo para la desinfección, sin embargo, suele implicar el uso de bolsas de vapor comerciales—que también están escasas en este momento.

El nuevo método utiliza solo artículos de uso doméstico comúnmente disponibles. En el estudio, los investigadores utilizaron una banda elástica para fijar la malla de una bolsa de productos, a un recipiente de vidrio; lo llenaron con agua y luego colocaron una mascarilla N95, con virus adherido, en la parte superior de la malla, explica el artículo.

Esta mascarilla estaba cubierta de fago MS2, un virus que es más difícil de matar que el nuevo coronavirus, ya que tiene una cubierta exterior más resistente, lo que significa que cualquier cosa que lo destruya, definitivamente funcionará para destruir el SARS-CoV-2. La exposición al virus también fue más alta comparada con la que un trabajador de la salud pudiera encontrar.

“Fue un buen sustituto en el sentido de que pudimos cuantificar cuidadosamente la destrucción viral, si se quiere, y eso nos permitió básicamente encontrar el punto óptimo para dar con la cantidad mínima de tiempo en microondas, requerida para desinfectar o inactivar de manera confiable este virus en particular”, dice Kirby.

También probaron algunas variaciones, incluyendo la suspensión de la mascarilla sobre una taza de cerámica (esto funcionó, pero no descontaminó completamente las tiras) y poner la taza dentro de una bolsa Ziploc para concentrar el vapor (la bolsa se derritió, y el método corría el riesgo de quemar a la persona que intentaba recuperar la mascarilla).

No obstante, el recipiente de vidrio —el mismo tipo de recipiente simple, utilizado para almacenar alimentos— funcionó perfectamente. Después de tres minutos en un microondas estándar de 1,110 vatios, el vapor del agua había matado al virus. E incluso tras repetir el proceso 20 veces, no hubo ningún cambio en el ajuste o la función de la mascarilla.

Por supuesto, la reutilización de máscaras que nunca fueron diseñadas para ser reutilizadas está todavía lejos de ser lo ideal. Hay ciertas salvedades: los investigadores no comprobaron si usar las mascarillas 20 veces seguidas, podría ocasionar una pérdida en la calidad, como, por ejemplo, que las tiras dejen de funcionar.

Pero las pruebas revelaron que el proceso de desinfección no las degradaba ni las hacía menos efectivas en la filtración del virus. También probaron solo un tipo de mascarilla, lo que significa que podría haber variaciones en las mascarillas de otros fabricantes.

Sin embargo, para aquellos que no tienen una buena opción, como los cientos de asilos de ancianos que han reportado quedarse sin ellas, un método probado de desinfección es mejor que confiar en mascarillas quirúrgicas o de tela, no aptas—o en nada en absoluto. Hasta hace una semana, se estima que 697 trabajadores de la salud han muerto a causa de la COVID-19, solo en los Estados Unidos, por no contar con la protección suficiente.

Tagged , , , ,

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.