MANAGEMENT

Liderar con buen karma

La compasión es clave para un mejor resultado

“Todos podemos sentir un poco de compasión en nuestras vidas, pero la necesidad de un liderazgo compasivo es mucho más evidente durante y tras una crisis. El mundo tal como lo conocíamos ha cambiado radicalmente en los últimos meses. Las empresas muestran un aspecto diferente y, eso, significa que el liderazgo también se ve diferente”, dice Terry Rowinski, columnista de CEO World.

Durante una crisis, afirma Rowinski, los líderes deben guiar no sólo desde un lugar de simpatía, o incluso de empatía, sino también desde la compasión. “No basta con reconocer lo que otros están experimentando, sino que es necesario practicar activamente la compasión, esforzándose por ayudar a los demás a nivel emocional, mental y físico”, explica el también presidente y CEO de Health Payment Systems Inc. (HPS), una empresa que tiene como objetivo simplificar y reducir los costos de salud para los consumidores a través de servicios y soluciones tecnológicas.

“El futuro requiere una mayor compasión por parte de los líderes, a fin de garantizar que la organización y sus participantes estén en condiciones de avanzar, en conjunto. Y lo que es más importante, los líderes deben demostrar su papel de guiar a las personas a través de lo desconocido y hacia un futuro más brillante”, dice.

A continuación, te presentamos algunas pautas
que Rowinski escribió en su columna:

Muévete hacia la compasión

Todos hemos experimentado algún nivel de perturbación – y tal vez trauma – en los últimos meses. El primer instinto de muchos líderes es mostrar simpatía, reconocer que todos estamos pasando por un acontecimiento “sin precedentes”. Aunque es un buen inicio, esto no es liderar con compasión – y enviar un correo electrónico sobre “este difícil momento” no lo reducirá.

Más allá de reconocer lo que tus empleados, clientes y compañeros de trabajo pueden estar experimentando, asegura, tendrás que intentar comprender de dónde vienen, practicando la empatía. “Como CEO o alto ejecutivo, no tendrás exactamente las mismas preocupaciones que tus empleados habituales, sin embargo, intenta ponerte en el lugar de la otra persona para saber lo que puede estar sintiendo. ¿Cómo puedes relacionarte con las preocupaciones sobre la salud de su familia o su estabilidad financiera? ¿Qué está pasando en la comunidad local que te afecta a ti y a tus empleados?”.

Una vez que hayas incluido la empatía en tu rutina, solo entonces podrás empezar a liderar con compasión. La compasión requiere tomar un papel activo en la comprensión, el sentimiento y luego, en ser parte del cambio. “Liderar con compasión requiere usar tu posición y recursos para abordar y aliviar los problemas que experimentan las personas que están a cargo de tu cuidado”.

Una habilidad crucial

Como líder de una empresa, puedes tender a centrarte en medidas más prácticas para asegurarte de que tu organización logre sobrevivir a la crisis. Sin embargo, desconectarse de lo emocional puede ser perjudicial para alcanzar tu objetivo. Hablamos mucho de las soft skills requeridas para ser un líder efectivo, y los últimos meses han demostrado por qué es importante estar siempre trabajando en tu desarrollo emocional.

Mientras trabajas en cómo puedes liderar con pasión y con un propósito, también debes involucrar a los demás en ambos. “Esperamos hayas usado el tiempo reciente como una oportunidad para conectarte mejor con tu personal, y hayas animado a tus gerentes a hacer lo mismo. Hacer esto sienta las bases para generar la confianza mutua necesaria en el liderazgo con compasión”, dice.

Cuando implementas con éxito el liderazgo con compasión, tu organización y la comunidad en general, se benefician de una perspectiva bien desarrollada de la situación actual. Tomar en consideración estas perspectivas ayuda a fomentar la pertenencia y la unidad. Solo así puedes re-imaginar un futuro y avanzar gracias a haber aprendido algo de la crisis.

Pasos a seguir para conseguir compasión en el liderazgo

El liderazgo compasivo es imprescindible, pero también es una meta ambiciosa. Puede resultar difícil saber cómo se ve en el día a día o desde un nivel de operaciones.

  1. Empieza por tratarte a ti mismo con compasión: Antes de poder ayudar a los demás, debes ayudarte a ti mismo. La autocompasión implica tratarse a sí mismo como tratarías a tus amigos o familiares, incluso cuando fallan o arruinan algo. Dedica tiempo a reconocer y trabajar tus propios sentimientos, ya sea en una meditación diaria, trabajando con un coach o en otra forma de autocuidado.

2. Fomenta las relaciones con los empleados, los clientes y las partes interesadas: Comunícate frecuentemente a través de múltiples medios, pero hazlo con un propósito. Explica por qué te estás vinculando, qué necesitan saber y por qué, y cómo aplicar la información.

3. Haz lo que puedas para aliviar las preocupaciones: Una vez que hayas escuchado a los involucrados, considera cómo puedes ser parte de la solución. El apoyo institucional podría tomar la forma de:

Permisos remunerados prolongados

Días adicionales por enfermedad

Ampliación de la cobertura médica (por ejemplo, telesalud,
salud mental, cobertura familiar)

Horarios flexibles para adaptarse a las necesidades individuales
y familiares

Políticas de trabajo remoto que respalden las tareas desde
cualquier lugar

4. Reimagina la nueva normalidad

“En cualquier momento tras una crisis, hay un período de transición a la nueva normalidad. Usa este tiempo como una oportunidad para redescubrir tu propósito ¿Es necesario que desafíes a tu equipo? ¿La misión de tu organización? ¿Tu propio liderazgo?”, cuestiona Rowinski.

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