VIDA Y SOCIEDAD

Confinamiento si, sedentarismo no

Salud Ejecutiva
Dra. Ana Echeverría, Médico Cirujano

En estas fechas debido al aislamiento y el confinamiento como medida preventiva para evitar contagios por COVID-19, se ha manifestado un marcado incremento del sedentarismo. Este es un factor de riesgo modificable, caracterizado por adoptar un estilo de vida en el que predominan las actividades como mirar televisión, trabajar frente a una computadora o leer, las cuales son actividades que requieren un mínimo consumo de energía física. Ocurre frecuentemente en ciudades modernas y en las personas dedicadas principalmente a las actividades intelectuales o netamente de oficina. En las actuales circunstancias, como era de esperarse, se ha presentado aún en más personas, dada la obligación de muchos gobiernos de permanecer en casa. Se calcula que mundialmente 1 de cada 5 adultos es sedentario.

Sucede que esta falta de actividad física constituye un serio problema de salud en todo el mundo debido a que, según la OMS, los estilos de vida sedentarios son una de las diez causas principales de mortalidad, morbilidad y discapacidad, además de constituir el segundo factor de riesgo de una mala salud –después del tabaquismo–, ya que duplica el peligro de sufrir enfermedades cardiovasculares y predisposición a condiciones crónicas comunes como sobrepeso, obesidad, diabetes, hipercolesterolemia, estrés, depresión y hasta cáncer.

El consejo para las personas que viven un estilo de vida sedentario es iniciar gradualmente la realización de actividad física entre las que se incluyen las actividades del hogar, actividad física recreativa y el ejercicio físico propiamente dicho entre otras. Al inicio, ejercerlas en pequeña cantidad. Posteriormente, ir incrementando la duración, frecuencia e intensidad acorde a su condición, tomando en cuenta que no existe una única prescripción de ejercicio para todos los individuos y que ésta debería ser personalizada según el riesgo y las capacidades individuales.

La guía de actividad física para americanos recomienda realizar actividades comprendidas en al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada (como caminar rápido o limpiar la casa), o 75 minutos de actividad física intensa (como ejercicios aeróbicos o realizar flexiones de brazos) por semana, para considerarse no sedentario. Esto equivale a realizar 30 minutos de actividad física todos los días, evitando pasar más de dos horas sentado.

Dar el primer paso no implica convertirse en atleta de alto rendimiento de la noche a la mañana, ni pasarse horas en el gimnasio, ni hacer sesiones interminables en una sala de musculación y, menos aún, en estos tiempos en los que se prohíbe salir de casa de no ser necesario. Así que lo mejor es comenzar con prácticas en la comodidad del hogar tan sencillas como estas:

Al despertar hacer ejercicios de elongación (estiramiento).

Durante el día mientras ves TV, lees, o trabajas en la PC, realizar pausas activas de 10 minutos, cada dos horas, para elongar los músculos y el cuerpo entero, o caminar por la casa.
En la noche, antes de acostarte, elegir música que te ponga de buen ánimo y bailar, aunque no sepas cómo hacerlo. La idea es moverse al ritmo de la música que te agrade lo cual es una actividad saludable y divertida para terminar el día. Luego, darse una ducha relajante y descansar

Es importante destacar que los beneficios de iniciar un estilo de vida más activo se vuelven más marcados cuando se combina la actividad física con otros cambios del estilo de vida, como una dieta saludable, no fumar y la reducción del consumo de alcohol.

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