GOBIERNO

La cara del hambre en tiempos de COVID-19

Organizaciones sin fines de lucro y el gobierno intentan atender a la población desfavorecida con bolsas de comida

Zuleyvic Adriana Cuicas

En Panamá aproximadamente 4 de cada 10 personas viven en pobreza total, según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Por su parte, el Banco de Alimentos Panamá, una organización sin fines de lucro, contabiliza en su radio de acción alrededor de 80 mil panameños que viven en situación de riesgo alimentario.

“Ayudar es más importante ahora”, expone Ana Isabel Méndez, directora del Banco de Alimentos Panamá y miembro de la Junta Directiva de la Cámara Panameña de Desarrollo Social (Capadeso), quien asegura que actualmente buena parte de estas 80 mil personas se encuentran más expuestas que nunca, pues si antes de decretarse la pandemia por el COVID-19 recibían algo de apoyo o un ingreso en su familia, ahora se han quedado sin ingresos ni ayudas a causa de la cuarentena social.

No obstante, 14 mil panameños reciben donativos de ambas organizaciones que trabajan con hogares y albergues de adultos mayores, niños y adolescentes, además de centros donde atienden a personas con alguna discapacidad y fundaciones o iglesias que tenían comedores comunitarios, a través de los cuales atendían a las personas de las comunidades donde están ubicados.

Muchos de esos comedores, explica Méndez, han tenido que cerrar para evitar aglomeraciones y ahora están repartiendo bolsas de alimentos a las familias de su comunidad. Esas bolsas las reciben alrededor de 300 organizaciones, gracias a las recaudaciones de la campaña “Alimenta una Vida”, impulsada desde hace un mes por el Banco de Alimentos y Capadeso, un gremio que agrupa a más de 40 organizaciones sin fines de lucro en Panamá.

Alimenta Una Vida recolecta fondos para comprar una canasta básica que logre mantener a una persona durante un mes con suficientes alimentos y productos de higiene personal y limpieza para su hogar, “para que puedan pasar esta situación de la mejor manera posible y conservar su salud”, asegura Méndez, quien explica que en este primer mes de campaña se ha logrado atender a 119 organizaciones sin fines de lucro debidamente establecidas.

Ahora, la campaña social entrará en una segunda etapa en la que aspiran a atender a 150 organizaciones y, a través de ellas, beneficiar a 30 mil personas en todo el país, entre ellas, las familias de los niños que antes de decretarse la pandemia tomaban gratuitamente un desayuno diario en su escuela.

“El Banco de Alimentos de Panamá apoya durante los nueve meses del calendario escolar a niños y niñas que viven lo largo de todo el país, sin embargo en esta época estos programas se han visto suspendidos por la pandemia. Aun así, nos aseguramos que las organizaciones que atendemos logren hacerle llegar a estos niños y a sus familias las bolsas de alimentos que donamos”, dice Méndez, quien ahonda que estas 300 organizaciones han trabajado con el banco de alimentos desde 2014 y tienen muy bien identificados a sus beneficiarios.

Por su parte, el banco recibe donaciones de alimentos, dinero y servicios de contribuyentes recurrentes y anónimos y, con estos insumos, arma las bolsas que entrega gratuitamente. Desde hace 5 años recaudan los excedentes de alimentos que provienen de empresas y supermercados, que regalan productos no comercializables que están en buen estado y son aptos para el consumo humano.

¿Y qué pasa con el resto?

El jueves 16 de abril el Gobierno de Panamá informó que había entregado 381,368 bolsas de comida y 207,368 bonos en el país, a través del Plan Panamá Solidario.

Sin embargo, cientos de panameños expresan a través de las redes sociales que se han quedado sin alimentos en sus hogares. Le piden al gobierno ayuda urgente y dicen que “morirán de hambre y no de coronavirus”.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, la canasta básica de alimentos en Ciudad de Panamá y San Miguelito supera los 304 dólares.

Una cantidad de dinero que probablemente los 21,761 habitantes del distrito Barú que viven en situación de inseguridad alimentaria no logran reunir. Barú es el distrito #35 en la lista de los más afectados del país, con una pobreza de 37.6% según indica el informe “Pobreza y Desigualdad en Panamá” hecho por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Banco Mundial recientemente.

Esta población –al igual que muchas personas cuyos ingresos resultan afectados por la pandemia del COVID-19- espera ahora más que nunca un soporte gubernamental.

Frenar el hambre

El banco de Alimentos Panamá es una organización sin fines de lucro que nace en 2014 gracias a los aportes de 15 socios fundadores, empresas privadas y personas naturales que decidieron dar su aporte para contrarrestar el flagelo del hambre en el país.

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