VIDA Y SOCIEDAD

EMBARAZADAS EN PANDEMIA

Salud Ejecutiva
Dra. Ana Echeverría, Médico Cirujano

Toda mujer embarazada en aislamiento domiciliario preventivo, incluso aquellas con sospecha o diagnóstico confirmado para COVD-19 debe tener acceso a servicios de calidad de atención obstétrica y neonatal, según requiera.

Además, es fundamental garantizar el acceso a información clara y veraz; por lo que en un intento de mitigar la desinformación y promover la estadía en casa durante la emergencia de COVID-19, mostraré algunas dudas esclarecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CDC) y The Massachusetts General Hospital:

P: ¿Las embarazadas son más susceptibles de contraer infecciones o tienen un riesgo mayor de contraer COVID-19 además de un alto índice de mortalidad?

R: Las mujeres experimentan durante el embarazo cambios fisiológicos en sus cuerpos -tanto de índole hormonal como mecánica- que condicionan una marcada disminución de la capacidad pulmonar total, a expensas de la disminución del espacio intra-abdominal y toráxico, las cuales son propias de la gestación y cambios inmunológicos. Estos cambios minimizan la respuesta inmunológica y contribuyen a aumentar el riesgo de contraer infecciones graves.

Estudios previos realizados en otros brotes de virus como el SARS, MERS e influenza han demostrado que las embarazadas son más propensas a enfermarse gravemente.

Sin embargo, hasta ahora, los limitados datos actuales del COVID-19 en China, y la experiencia inicial en USA, no sugieren mayor riesgo de aborto, defectos congénitos o prematuridad en gestantes positivas con COVID-19 y no muestran un mayor riesgo de adquisición o gravedad de este virus durante el embarazo en comparación con otros adultos.

P: ¿Hay riesgos de transmitir COVID-19 de la madre al feto o de la madre al recién nacido?

R: Según un trabajo de la revista médica THE LANCET, durante la gestación propiamente dicha se piensa que no hay transmisión materno fetal para estas infecciones, pruebas de detección en la sangre del cordón umbilical del recién nacido, en muestras de líquido amniótico, en hisopado de garganta del recién nacido y leche materna arrojaron resultados negativos ante la presencia del virus.

Aun así, existe el riesgo de transmisión materno fetal en recién nacidos de madres portadoras del virus, al tener contacto con sus gotículas respiratorias, por lo que se recomienda a las madres con sospecha o sintomáticas de coronavirus usar mascarillas y asearse constantemente las manos cuando cuiden de su hijo.

También sugieren el aislamiento materno/neonatal procurando que los cuidados propios del recién nacido sean proporcionados por un cuidador sano.

P: ¿Si retraso mi consulta gineco-obstétrica rutinaria de atención prenatal, cómo controlo mi embarazo para detectar complicaciones?

R: La OMS describe el control prenatal óptimo como precoz, periódico, integral y de amplia cobertura distribuido en cuatro visitas durante la gestación, en las cuales se deben solicitar exámenes paraclínicos (hematología completa y uroanálisis) y realizarse ultrasonidos para evaluar parámetros biométricos, genéticos y estructurales que garanticen el bienestar fetal.

La primera visita debe realizarse entre la semana 8 y 12 de gestación, luego entre las semanas 25 y 26, seguida por la semana 32 y por último entre las semanas 36 y 38 del embarazo, siempre y cuando se individualice a cada paciente según su historia clínica, comorbilidades y riesgos obstétricos presentes o no.

En el contexto actual de aislamiento social por COVID-19 la Fundación Internacional de Medicina Materno Fetal propone un modelo reducido de consultas de control prenatal dividido en tres grupos.

Bajo riesgo (pacientes sin comorbilidades, negativas a COVID-19)

Alto riesgo (pacientes con comorbilidades, o alto riesgo obstétrico negativas a COVID-19)

Positivas a COVID-19 (con o sin comorbilidades, con o sin alto riesgo obstétrico), indicando que pueden postergarse las consultas en aquellas pacientes de bajo riesgo e incluso de alto riesgo y COVID-19 positivas que tengan la posibilidad de realizar visitas virtuales/electrónicas ante cualquier duda o cambio que se presente.

No obstante, es importante entender que las cuatro visitas recomendadas por la OMS se deben realizar de forma presencial, en consultorios que centren sus cuidados esenciales en promover el distanciamiento físico recomendado entre personas, adecuada higiene de local, mobiliario e instrumentos; y que enfocan sus recursos en garantizar la atención de carácter prioritario a sus citas evitando exponerlas por tiempo prolongado a una sala de espera.

Queda como responsabilidad individual de las gestantes hacer uso correcto de tapabocas como recomienda la CDC, mantener una frecuente higiene de manos, evitar tocarse ojos, nariz y boca, así como también el fiel cumplimiento de la distancia adecuada entre ella y las personas presentes en el centro de salud, y vigilar que su ginecoobstetra cumpla con las normas de bioseguridad requeridas al momento de su atención.

Continuará en la próxima entrega.

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