VIDA Y SOCIEDAD

Tres maneras simples para reducir el tiempo frente a la pantalla

¿Preocupado de que estés pasando demasiado tiempo en tu teléfono? No estás solo. En 2019, un estudio encontró que los adolescentes y adultos jóvenes registraban un tiempo mínimo promedio de 7.5 horas frente a una pantalla al día, excluyendo el tiempo que pasaban en dispositivos digitales en actividades relacionadas con la escuela y las tareas, según expone una nota de CNBC Make It.

La misma encuesta también encontró que los adolescentes pasaban la mayor parte del tiempo frente a una pantalla con videos, seguidos por los juegos y las redes sociales.

Se ha descubierto que el tiempo excesivo frente a una pantalla aumenta el riesgo de enfermedades como la obesidad, la diabetes y los trastornos del sueño. Las investigaciones también han demostrado que el uso excesivo de dispositivos y redes sociales puede estar relacionado con el aumento de la soledad y la depresión en los adolescentes.

La psicóloga clínica, doctora Nicole Beurkens, explica los diversos problemas de salud provocados por el excesivo tiempo frente a la pantalla:

Impacto en los adolescentes


Con más tiempo dedicado a los dispositivos, hay menos tiempo para las actividades físicas. El tiempo prolongado frente a la pantalla también podría conducir a una peor agudeza visual, mayores niveles de ansiedad y estrés, así como problemas de atención y concentración, dijo la doctora Beurkens.

Como las relaciones son importantes para los adolescentes, pueden preocuparse más por interactuar con las personas vía Internet que en la vida real. Esto podría ser “un aislamiento” con la creciente cantidad de tiempo que pasan en línea, explicó la especialista.

De hecho, un estudio publicado en 2018 —cuyo autor es el psicólogo Jean Twenge de la Universidad Estatal de San Diego y el profesor de psicología W. Keith Campbell de la Universidad de Georgia— encontró que los adolescentes que pasan más de una hora al día frente a una pantalla son más propensos a desarrollar enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad. Esto podría tener serias consecuencias para los adolescentes, que aún están en sus años de desarrollo y formación.

Impacto en los adultos jóvenes


El tiempo prolongado ante una pantalla también podría tener efectos adversos para los adultos jóvenes y los profesionales en ejercicio. Además de enfrentarse a problemas de salud similares, como la mala calidad del sueño y la salud física, los adultos activos laboralmente también pueden ver una disminución de la productividad en el trabajo.

A continuación, se presentan tres consejos que pueden ayudar a los adolescentes y adultos jóvenes a manejar su tiempo frente a la pantalla, y a fomentar el bienestar digital.

Controlar el tiempo frente a la pantalla


Supervisar cuánto tiempo se pasa frente a una pantalla y en qué se gasta podría ser útil, ya que muchas personas tienden a subestimar la cantidad de tiempo que dedican a los dispositivos electrónicos.

Esto puede hacerse usando las funciones de tiempo en pantalla incorporadas en los teléfonos inteligentes, dijo la Dra. Beurkens. Añadió que también hay aplicaciones específicas que “bloquean el uso de las redes sociales o de ciertos sitios durante períodos de tiempo designados, o aplicaciones que registran el tiempo y desactivan las funciones una vez que el tiempo límite se ha agotado”.

Por ejemplo, Forest es una aplicación que premia a los usuarios por gestionar el tiempo en pantalla a través de árboles virtuales plantados con el tiempo que pasan lejos del teléfono. Los créditos del juego se ganan con cada árbol plantado, que luego se puede utilizar para plantar árboles reales, apelando al interés del usuario por el medio ambiente.

Desactivar las notificaciones


Según la doctora Beurkens, una forma “simple pero importante” es desactivar las notificaciones — porque es difícil concentrarse cuando el teléfono está constantemente lleno de notificaciones de mensajes, o de plataformas de redes sociales como Snapchat e Instagram.

“Muchos adolescentes y adultos encuentran útil desactivar todas, o casi todas, las notificaciones. Como mínimo, las notificaciones de las aplicaciones de redes sociales deberían estar desactivadas, o cualquier cosa que vaya a distraer la atención de otras cosas de forma regular a lo largo del día”, dijo Beurkens.

Mirar tu teléfono cuando estás al día y has terminado con otras actividades también asegura que no te distraigas constantemente, añadió.

Crear espacios “libres de teléfonos”


Se podría crear intencionalmente un espacio libre de teléfonos, designando actividades y horarios en los que no se utilicen dispositivos. Esto podría significar simplemente guardar los dispositivos mientras se está en el trabajo, durante las conversaciones y actividades con los amigos, y no llevarlos a las comidas.

A la hora de dormir, es mejor no llevar el teléfono a la cama. Si es necesario, configúralo en modo avión o en modo no molestar.

“Esto ayuda a crear un equilibrio durante el día y asegura que el uso del dispositivo no le quite importancia a las interacciones y actividades de la vida”, dijo en un correo electrónico.

Aunque los hábitos generalmente toman de una semana a un mes para formarse, Beurkens señala que una vez que los adolescentes hacen estos cambios, les toma de días a una semana para ver las mejoras. Estas mejoras pueden motivarlos a continuar con ello. Generalmente, no toma mucho tiempo para que la salud y el bienestar aumenten después de hacer los cambios, dijo.

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