VIDA Y SOCIEDAD

Permanecer sentado por tiempo prolongado afecta tu salud

Dra. Ana Echeverría, Médico Cirujano

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con la tabla de enfermedades laborales, se dice que las lesiones lumbares y discales resultantes de permanecer sentado por largos períodos de tiempo son un problema grave de seguridad y salud ocupacional.

Este hábito afecta tanto en las limitaciones laborales que genera como en su repercusión en las empresas cuando los afectados son trabajadores activos, ya que originan un coste socio-sanitario elevado; lo cual está asociado a la pérdida de jornadas laborales, problema que podría convertirse en algo más común en el futuro debido a la tendencia creciente hacia el trabajo en posición sentada.

No en vano el doctor James Levine, endocrino de la prestigiosa Clínica Mayo menciona: “Sitting is the new smoking” o, lo que es lo mismo, permanecer seis o más horas sentado puede perjudicar la salud tanto como fumar un paquete diario de cigarrillos.
“El sitting es más peligroso que fumar, mata a más gente que el VIH y es más traidor que el paracaidismo”, afirmó el experto en un artículo de Los Angeles Times

La columna vertebral está conformada por 33 huesos o vértebras, entre las que existen los llamados discos intervertebrales, que se encargan de amortiguar los movimientos y el peso a los que está constantemente expuesta la columna.

Por esta razón, a pesar de que el estar sentado involucra menos esfuerzo muscular en comparación a muchos de los trabajos físicamente demandantes, igualmente requiere que los músculos sostengan el tronco, cuello y hombros en una posición fija comprimiendo los vasos sanguíneos que alimentan dichos músculos; esto reduce el suministro de sangre hacia estos, justo cuando más lo necesitan, lo cual acelera su fatiga y los hace más propensos a lesiones, especialmente en la parte baja de la espalda.

Una publicación de la revista Annals of the Rheumatic Diseases menciona que la lumbalgia (dolor en la zona lumbar de la espalda, parte baja entre las vértebras lumbares y el inicio de la zona glútea) ha ocupado el primer lugar de enfermedades por las que se ha incrementado el absentismo en los trabajadores, según reconocen las autoridades sanitarias mundiales.
Los factores de riesgo más comunes que predisponen a padecer de lumbalgia son: el sobrepeso el sedentarismo, enfermedades metabólicas como la osteoporosis, artrosis, posturas incómodas al dormir, así como también usar un colchón muy blando o muy viejo, permanecer horas y horas sentados en la misma postura y los traumatismos de columna por accidentes.

Uno de los síntomas comunes que alertan sobre la posible presencia de una enfermedad lumbar, es la aparición de dolor constante en la parte baja de la espalda en uno o en ambos lados, el cual puede sentirse hasta en la región glútea o incluso extenderse hasta las piernas. Estos trastornos son tremendamente molestos, algunos incluso incapacitantes y con la posibilidad de volverse crónicos.

El diagnóstico de esta patología es netamente clínico (historia clínica y exploración física del paciente) los estudios de imágenes son complementarios y solo son de utilidad cuando se correspondan con el estudio clínico.

En cuanto a medidas preventivas contra la lumbalgia, el licenciado Ata Pouramini doctor en quiropráctica y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica recomienda:

Mantener una postura recta y relajada, sin forzar el cuello, durante la jornada laboral 10 minutos de movimiento por cada hora de estar sentado, estirar ligeramente las piernas y hacer rotaciones con ambos tobillos a la vez, primero hacia fuera y luego hacia dentro, otro ejercicio es poner los pies de puntillas y bajarlos mientras se está sentado.

Hidratarse adecuadamente (2 litros diarios de agua) e incorporar alimentos diuréticos a la dieta para evitar la retención de líquidos, favorecer el retorno venoso y el drenaje linfático.

Hacer las llamadas de pie y en movimiento.

Caminar antes y después de la jornada laboral.

Usar colchones no tan blandos y si están viejos se deben cambiar.

Dormir de preferencia en posición fetal que es mejor para evitar lumbalgias. Según los profesionales si duermes boca arriba, puedes poner almohada debajo del cuello y las piernas. Evita dormir boca abajo.

Mantener un peso
saludable.

NO AUTOMEDICARSE.

Por otra parte, cabe destacar que el doctor Marc Hamilton, experto en fisiología de la inactividad física, afirma que el ejercicio físico no es el antídoto perfecto contra la lumbalgia, aunque los beneficios del ejercicio físico para esta afección están demostrados. Sin embargo, un ejercicio técnicamente mal ejecutado puede incluso aumentar el riesgo de lesiones lumbares provocando alteraciones no percibidas de inmediato sino a mediano o largo plazo, por lo que se debe consultar siempre con un médico o fisioterapeuta sobre los ejercicios adecuados y la manera correcta de realizarlos

Para el tratamiento de la lumbalgia se debe acudir a un neurocirujano quien orientará el uso de analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos y relajantes musculares, así como terapias de calor local con fomenteras.

En raras ocasiones se necesita cirugía, pero esto lo determinará el especialista.

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