EMPRESAS

Textileras buscan ponerle freno a los clientes que abusan de las devoluciones

Ante la duda quién no ha comprado varias tallas del mismo artículo o varios modelos. O ha devuelto un modelo después de usarlo. La política de cambios de Amazon ha arrastrado a todo el sector del retail a tener un modelo de devolución rápido, fácil y gratis, sin necesidad de salir de casa. Para la industria textil que intenta abrirse paso en la venta online ha sido casi una obligación para atraer a los clientes. Sin embargo, supone un alto precio mantener tarifa plana en las devoluciones.

Según Appriss, el valor de las devoluciones del sector en EEUU asciende a 369.000 millones de dólares, que representa el 10% de la facturación total, destaca Bloomberg. En Navidades, el número de devoluciones se dispara. UPS espera gestionar más de un millón de paquetes de vuelta al vendedor, alcanzando un picos que rocen los 2 millones en días señalados.

Ahora los retail intentan deshacer el modelo. Por ahora están dando pequeños pasos, como no facilitar franqueo para las devoluciones. Pero ya estudian medidas para impedir las devoluciones masivas que son las más dañinas para los márgenes. Pero también para acotar los plazos para realizar el cambio o la práctica de ponerse una prenda solo un día y devolverla.

La logística inversa a la que obligan las devoluciones no solo añade un mayores costes para las compañías, también obliga a las compañías a ampliar el espacio de los almacenes. Este stock se “tira en el almacén hasta que se recoloca la mercancía”, explica David Egan, jefe de investigación industrial y logística de la firma de asesoría inmobiliaria CBRE. Pero reconoce que a veces termina en la basura para no ocupar espacio.

“Podemos mejorar la situación, pero no está claro que podamos solucionarlo hasta que convenzamos a la gente de no comprar en exceso”, se sincera el experto. Mientras tanto, “las compañías tienen que valorar si el coste de las devoluciones es superior a la pérdida de un cliente”, subraya.

El gasto de las devoluciones todavía no supera a la pérdida de un cliente en el conjunto del sector. Anthropologie de Urban Outfitters ha impuesto una tarifa por las devoluciones por correo. Fashion Nova, la marca de moda más buscada en Google el año pasado en EEUU, no devuelve el dinero pero ofrece crédito para gastar de nuevo en sus tiendas. Y Abercrombie & Fitch exige recibo o factura.

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