A FONDO

Gobierno corporativo podría ser la clave para combatir la corrupción en Panamá

Luis Alberto Sierra

El ministerio Público de Panamá informó el pasado 30 de octubre que mantiene cargos por delitos en la administración pública (peculado y corrupción) y blanqueo de capitales, contra 14 personas como parte de una investigación sobre cómo se manejó el diseño, construcción y financiamiento del tramo vial corredor vía Brasil Tramo II, en la capital panameña, proyecto que fue contratado con la empresa española FCC.

La Procuraduría divulgó en un comunicado que en virtud de un audito aportado por la Contraloría General de la República panameña, se considera la contratación de la obra con un sobreprecio de 41.761.011 dólares, suma a la que falta agregarle el dinero proveniente del pago de una coima, que superaría los 100 millones de dólares.

Agregó que se giraron medidas cautelares de detención preventiva, de las cuales una se mantiene efectiva y en relación a las otras, los tribunales otorgaron medidas distintas a dicha detención.

La información se divulgó el mismo día que medios en España informaron sobre la decisión de un juez, de audiencia nacional de Madrid, de imputar a FCC por supuestamente pagar 82 millones de euros en comisiones para obtener adjudicaciones de obras en Panamá. 

Según la información, sobornos pagados en Suiza habrían servido para lograr hacerse cargo de la construcción de dos líneas de Metro y la Ciudad de la Salud en Panamá.

Añadió que los hechos investigados iniciaron en 2017, a raíz de una querella contra un asesor jurídico de la multinacional brasileña Odebrecht, por su supuesta responsabilidad en el negocio de blanqueo de capitales, cohecho y organización criminal en hechos ocurridos entre 2009 y 2015.

Maruquel Pabón y Carlos Barsallo, presidenta de la junta directiva del Instituto de Gobierno Corporativo-Panamá (IGCP) y presidente de la junta directiva de Transparencia Internacional (TI) Panamá, respectivamente, valoraron en entrevista, el pasado 30 de octubre con El Financiero en la capital panameña, el escenario del país en materia de corrupción, a partir de la importancia que la implementación del gobierno corporativo puede tener para empezar a hacer una diferencia.

El IGCP y la Fundación para el desarrollo de la Libertad Ciudadana (Capítulo Panameño de Transparencia Internacional) organizaron el pasado 23 de octubre, en la capital panameña, el Foro de Gobierno Corporativo, Transparencia y Anticorrupción, durante el cual expertos nacionales ventilaron los desafíos en este campo.

Falta de buenas prácticas

Para Pabón lo ocurrido -en referencia al caso con el cual se relaciona a FCC y Odebrecht- es un claro ejemplo de la falta de buenas prácticas de gobierno corporativo.

Recordó que hubo empresas muy grandes que se vinieron abajo y han desaparecido, tanto en Panamá como en el exterior, tales como Grupo Disa, Grupo Triángulo o como Enron, lo cual subrayó que fue consecuencia de no haber tenido buenas prácticas de gobierno corporativo.

Expuso que las empresas pueden tener estructuras, pero no buenas prácticas de gobierno corporativo. 

Barsallo, quien además es miembro de la junta directiva del IGCP, acotó que el problema es que el gobierno corporativo se ha vuelto como una especie de “un mentolato chino” (mentol), y que si hay un resfriado (o un problema de corrupción) simplemente se va a la farmacia -a buscar al gobierno corporativo, untarlo y solucionar el problema-.

Aseguró que eso no funciona así, ya que este es un problema de estructura.

Expuso que hay estudios de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y de las Naciones Unidas que hablan de la existencia de un riesgo de sobrecostos para ganar licitaciones y adjudicarse obras públicas que llegan a costar hasta 30% más de lo que deberían costar porque en ese porcentaje está el pago de la coima.

“Decir que una empresa que está en eso tiene un problema corporativo es quedarse corto, porque ese no es un tema de gobierno corporativo sino de fraude y de violación a la ley”, expuso.

Barsallo consideró que lo que puede ayudar al gobierno corporativo es que las empresas tengan programas de cumplimiento, como ocurre con los bancos y los valores, sector en el que tienen oficiales de cumplimiento; minimizando así los riesgos de fraude y de corrupción, siempre y cuando haya voluntad para ello.

Aseguró que de esa manera se puede hacer difícil que las empresas paguen coimas, porque se darían cuenta a través de los estados financieros y de los controles internos, siguiendo las normas de auditoría y finanzas.

Complementó que es importante saber en un caso de alcance internacional qué pasa en Panamá, para que haya coherencia.

Barsallo subrayó que alguien sensato esperaría que un caso de corrupción se investigue y se castigue.

El presidente de la junta directiva de TI enfatizó que el caso se seguirá, porque esto afecta la imagen y reputación del país.

Dijo que se ha especulado que podría haber un acuerdo en este caso, y que es importante evitar que alguien pague -mediante un acuerdo-, como un costo del negocio, y que luego vuelva a hacer actos corruptos.

Barsallo consideró igualmente importante prevenir, y subrayó que el cumplimiento va más allá de llenar un formulario.

Pabón consideró clave que haya rendición de cuentas y certeza de un castigo proporcional.

Balance

Para Pabón Panamá está muy mal en cuanto a la incorporación del gobierno corporativo en el sector público, y porque falta mucha educación en la materia.

Observó que en el sector financiero en cambio, el tema ya es parte de las normas que regulan y ha habido grandes avances, aunque reconoció que aún falta trabajo por hacer.

Consideró que en el resto de empresas del sector privado todavía queda mucho por hacer, incluyendo las empresas familiares, a las que les cuesta un poco más.

Barsallo recordó que Panamá se sometió a una evaluación del Banco Mundial (BM), en cuanto al tema en 2004, y pedida por el gobierno panameño de entonces, e indicó que han pasado 15 años y que el país no se ha vuelto a medir.

Resumió que ha habido una evolución en cuanto al tema de gobierno corporativo en Panamá, del cual se habla y está en la agenda, pero que falta mucho por hacer.

Pabón aseguró que el Foro mostró que el tema del gobierno corporativo es uno que está  siendo tomado en cuenta, y que se ha mostrado que puede ser rentable.

Barsallo recomendó leer sobre la materia, incluido un estudio sobre gobierno corporativo que está en la página del IGCP.

Señaló que Panamá ha hecho cambios normativos significativos en el tema de cumplimiento, pero que lo que se está midiendo ahora es la efectividad y eficacia de esos cambios, y que se observen resultados.

Barsallo comentó que una de las recomendaciones que falta en Panamá es la de GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) que se refiere a conocer a los beneficiarios finales de las sociedades o personas jurídicas.

A criterio de Pabón, no debe tenérsele miedo al gobierno corporativo en el sector corporativo, que no sólo es para grandes empresas.

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